La madre de Cristian Ramaro pidió piedad a los secuestradores de su hijo

Los investigadores sospechan que la banda se separó y que algunos integrantes huyeron llevándose el dinero del rescate.

15 Junio 2004
BUENOS AIRES.- La familia de Cristian Ramaro, el chico que fue secuestrado hace seis días, aguardaba anoche con angustia una nueva comunicación de los captores que se llevaron al joven y que habrían exigido más dinero para liberarlo, ya que se cree que la banda se habría dividido.
Frente a una multitud que se concentró para darle fuerza en la puerta de su casa, Hilda de Ramaro, madre del chico, volvió a mostrarse con un gesto desesperado, cuando se abrazó a Juan Carlos Blumberg -padre de Axel, el chico asesinado por sus secuestradores- y pidió, casi sin voz, "piedad, piedad".
El Gobierno, mientras tanto, trabaja fuertemente para producir un cambio definitivo en el tema de los secuestros extorsivos, dijo el ministro del Interior, Aníbal Fernández. El ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, señaló que su área no tiene información sobre un nuevo pedido de rescate y subrayó que hay que respetar la decisión de los parientes de las víctimas si deciden nuevamente pactar con los captores.
Cristian, de 23 años, hijo de un empresario fluvial de Tigre, fue secuestrado en la noche del martes pasado a dos cuadras de su casa y los delincuentes exigieron en un primer momento 400 mil dólares. En la madrugada del viernes la familia Ramaro pagó el rescate acordado por los secuestradores en Villa Lugano, pero el chico aún no apareció.
Ayer, los allegados a los Ramaro no quisieron confirmar el nuevo pedido de dinero por parte de los secuestradores, y se limitaron a decir que por ahora no hay ninguna noticia del "Gordo", como le dicen a Cristian. No obstante, Blumberg admitió que los secuestradores no juegan y que quieren más dinero, tras señalar que lo primero es privilegiar la vida de la víctima.
La familia recibió un solo llamado telefónico donde los delincuentes le exigieron a la familia que junten toda la plata que puedan para pagar un nuevo rescate. Esa información confirma las versiones en torno de una nueva prueba de vida concretada el sábado pasado -con un casete en el que la víctima leía noticias de un diario-, un día después del pago del rescate.

Habrían escapado
Según esa teoría, la parte de la banda más organizada habría cobrado el dinero pagado como rescate y se habría escapado, sin darles nada a los que tenían a su cuidado a Cristian.
En este caso el grupo que realizó las primeras negociaciones se quedó con el dinero, luego de "mejicanear" a sus cómplices, que continuaron con las negociaciones y para ello -como prueba de vida- hicieron llegar a la familia el casete. Como una nueva muestra de solidaridad, cientos de personas se concentraron anoche con velas frente a la casa de los Ramaro para apoyar a la familia. Hasta allí había llegado por la mañana y por la noche el ingeniero Blumberg, padre de Axel, cuyo crimen sacudió a la sociedad y provocó una cruzada por más justicia y seguridad. Blumberg dijo que la familia está sufriendo terriblemente porque lo único que quiere es que le devuelvan a Cristian. (DyN)

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