Cartas de lectores

11 Oct 2018
1

- Carnet de manejo

He leído en LA GACETA las nuevas condiciones que los conductores tendrán que cumplimentar para renovar su carnet de manejo. Realmente cuesta creer que quieran imponer semejante cantidad de ridiculeces. Pedir Certificado de Buena Conducta, Acta de Nacimiento legalizada, Acta de Matrimonio legalizada, etcétera, es realmente increíble. Inclusive, no liberan de todas estas exageraciones a los mayores de 70 años. Para esas personas adultas, el carnet sólo se otorga por un año, o sea que cada año tenemos que perder una semana haciendo colas y trámites para poder manejar. Además de los costos que significa obtener cada certificado. Sólo funcionarios desocupados pueden pretender que se presenten tal cantidad de certificados. Tenemos una enorme cantidad de problemas en la ciudad, como el espantoso olor a cloacas, veredas rotas, plazas sucias, accesos a la ciudad desordenados, sucios y con césped como bosque. ¿Y a los funcionarios sólo se les ocurre pedir más condiciones para renovar un carnet de manejo? Solicito que, en carácter de urgente, aclaren que todo esto no es exigible para las personas mayores de 70 años.

Rodolfo Dagum

[email protected]

- ¡Aleluya! Por “meditación”

¡Aleluya, aleluya! Aplausos y beneplácito por la recuperación de la valiosa copia escultórica “Meditación”, que había desaparecido semanas atrás, dejando un impiadoso hueco en su pedestal del parque 9 de Julio. Este ya la está esperando con la ansiedad propia de una madre angustiada, para recuperar el sitial que nunca debió dejar. Pero, nobleza obliga, más allá del grave hecho de su robo, que con justicia y prontamente se denunció a través y gracias a LA GACETA, corresponde valorar su devolución, tomándola como un final positivo que premia el esfuerzo de investigadores y personal involucrado.

Darío Albornoz

[email protected]

- Marcha atrás con el gas

Sólo en apariencia, el Estado argentino dio marcha atrás con el decreto que ajustaba retroactivamente el costo del gas para los argentinos, como ajuste tarifario por la devaluación del peso. Al hacerse cargo el Estado -y no los consumidores en forma individual-, de la deuda que contrajeran las compañías de gas con las petroleras (a quienes el Estado les garantizará un rédito en moneda extranjera, el que fuera afectado por la menor recaudación dada la pérdida de valor del peso), sigue siendo toda la gente la que afronte una pérdida privada de ganancias. Seguramente, la postura de la UCR hubiera sido más justa (las compañías absorberían el 50% de dicha pérdida y el otro 50% el Estado), pero el riesgo de perder una votación en el Senado ante la oposición, y de perder fondos privados de sus propias compañías, hizo que una contramarcha resultara menos perjudicial para quienes gobiernan y sus propios bolsillos. Aunque se olvidaran de avisarle al Presidente, que seguía vociferando a los cuatro vientos que “la energía cuesta y hay que pagarla”. Lo que no pronunció, pero sí quedó en claro, es que resulta mejor si las pérdidas por sus malos acuerdos las sigue pagando la gente, aunque no lo note.

Karina Zerillo Cazzaro

[email protected]

- Una provincia hacia la sima

Es doloroso y patético leer publicaciones que versan sobre el ascenso del marcador referente a crímenes en Tucumán, mientras el Gobernador está abocado a los entretejidos de la política. No sé si este exabrupto social es producto de la ineficiencia o la incuria, pero circular libremente se ha transformado en un lujo impagable. He visto a un señor ingresar a un café de Barrio Norte solicitándole a un mozo un cuchillo Tramontina, para desalentar a un par de encapuchados jóvenes que lo seguían. He escuchado a un fatigado agente de policía que excusaba a “la fuerza”, por no tener demasiada participación activa en algunos ataques delictivos: “Mire doñita, si uno defiende y cumple con su deber encima lo castigan y los derechos humanos se ponen del lado del delincuente, porque son la misma m...”. Espero que la reforma del Código Penal optimice el accionar policial y valorice el derecho de los ciudadanos a circular libremente, aliviados del terror al asalto por parte de un forajido conduciendo una motito robada. En otro orden de cosas, expongo como recordatorio de estas carencias la omnipresencia de la mugre en todos los niveles. Para qué redundar en las filtraciones cloacales, las plazas vandalizadas sin vigilancia, el verde ausente por la falta de riego, bancos que nunca regresaron de su ingreso a reparación y una obra de arte escultórica robada sin interferencia de nuestro otrora admirado Parque. El obstáculo insalvable es la negación que impide un cambio, un corrimiento que favorezca la dinámica de la modificación. Negar permite justificar, debilitar o amordazar la protesta por un perjuicio, por ejemplo, exaltar con vocabulario agrotécnico las bondades de la quema de caña que, año tras año, viene ensuciando nuestra cotidianeidad, afectando patologías bronquiales y alérgicas, propiciando incendios en las banquinas y accidentes por humaredas que importunan la visibilidad. Ahora, LA GACETA publicó sobre la violencia en Tucumán: 10 crímenes en 8 días. Me pregunto si ameritará tener un toque de esperanza sobre la conciencia de quienes detentan el poder, y sobre ese “monstruito” egoísta que todos llevamos dentro, y que es también corresponsable por silencio, codicia o evasión de que la provincia se hunda en una sima sin retorno.

Isabel Santiago Casbas

[email protected]

- De Santo Tomás de Aquino

Según Santo Tomás de Aquino, “el obrar del hombre revela que es social por naturaleza, y para vivir de acuerdo con ella, necesita de la sociedad. Sin ella no conseguiría lo necesario para vivir bien. El hombre necesita de la sociedad doméstica o familia, la primera forma de sociabilidad natural. También recibe ayuda de la sociedad política, segunda forma natural de sociabilidad, no sólo en cuanto a bienes corporales, sino también espirituales. Uno de estos últimos bienes de gran importancia son las buenas leyes, porque por su obligatoriedad inducen a la virtud. El hombre necesita leyes acertadas, no sólo en su infancia o juventud, sino durante toda su vida, y las leyes, por estar basadas en la ley natural, ordenan la práctica del bien. Son muchos los hombres que hacen el bien para evitar mayores males: más que por la fuerza de las palabras o convicción, obran por miedo al castigo. La unidad de la sociedad no es la de sus componentes, sino la de un fin común a todos ellos, aunque no exclusivo, porque cada miembro de la sociedad tiene su propio fin. Como la sociedad está constituida por hombres, este fin, o ideal común, es conocido y buscado por cada uno de ellos. Una comunidad de individuos sin entendimiento ni voluntad, como la que se da en muchas especies animales, no constituye una sociedad: persiguen un bien común, pero no lo conocen ni lo quieren libremente; sólo lo siguen por instinto. El fin, o bien común, incluye tres finalidades: el bienestar material, la paz y los bienes culturales: estructurados -o informados- por la justicia, contribuyen a la perfección de la persona”. Si las cosas se hicieran conforme a este pensamiento, ¡qué distintos serían la Argentina y, especialmente, el Tucumán en que vivimos!

Daniel Chávez

[email protected]

- Docente reclama una deuda

Como docente pública, titular con 20 años de antigüedad, tengo derecho a cobrar la Asignación por Discapacidad de mi hijo (Ley N° 5806). Inicié el expediente N° 017893/230, y desde el 19/12/16 peregrino por las oficinas del Ministerio de Educación, donde me responden con evasivas. El 04/06/18 recurrí al Inadi y no se presentaron a la audiencia. El 28/09/18 reclamé en la Defensoría del Pueblo y no lograron que me abonen. Soy sostén de mi hogar, con tres hijos a mi cargo y con uno de ellos con necesidades especiales porque requiere tratamientos médicos y medicamentos. Le pido al Ministerio de Educación que me abone lo adeudado, ya que mi salario tiene características alimentarias.

Graciela Noemí Albarracín

Tucumán 533
 - Tafí Viejo

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: [email protected],  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

Comentarios