08 Junio 2004 Seguir en 
Un adolescente de 16 años fue baleado el jueves pasado, supuestamente por un agente de Policía, en un confuso episodio del que hasta ayer la Justicia no habría tenido conocimiento.
Gerardo Maximiliano Herrera estaba con cuatro amigos en la entrada de "La Bombilla", donde vive, cuando un joven que sería policía empezó a discutir con uno de ellos, conocido como "Picolé". El acusado fue identificado por la familia de Herrera como Rafael "Virus" Gutiérrez, quien viviría en el mismo barrio, y que pertenecería a la Policía.
Herrera está internado en el hospital Padilla, y según trascendió hay serios riesgos de que no pueda volver a caminar por la lesión que el balazo le produjo en la cadera. Está con custodia policial, aparentemente detenido por un robo.
"Sacó la pistola y los chicos salieron corriendo por un pasillo. El hizo tres o cuatro disparos y uno le pegó a Gerardo", dijo María Karina Herrera, prima del muchacho.
El abogado Sebastián Serrano, quien espera la llegada de la causa a Tribunales para constituirse en querellante, aseguró: "es demasiado sospechoso que el caso no haya sido informado a la fiscalía de turno o al juzgado de Menores".
El letrado presentó ayer un hábeas corpus, dado que, según dijo, no existe ninguna denuncia por robo en contra de Herrera, y desconoce quién dio la orden de que sea custodiado por la Policía.
El caso deberá ser investigado por la fiscal María Raquel Asís y por el secretario Carlos Lionti. El acusado, según dijo Elsa Herrera, madre del muchacho baleado, sigue trabajando en la Policía, a pesar de que ya habría tenido problemas legales con anterioridad.
Gerardo Maximiliano Herrera estaba con cuatro amigos en la entrada de "La Bombilla", donde vive, cuando un joven que sería policía empezó a discutir con uno de ellos, conocido como "Picolé". El acusado fue identificado por la familia de Herrera como Rafael "Virus" Gutiérrez, quien viviría en el mismo barrio, y que pertenecería a la Policía.
Herrera está internado en el hospital Padilla, y según trascendió hay serios riesgos de que no pueda volver a caminar por la lesión que el balazo le produjo en la cadera. Está con custodia policial, aparentemente detenido por un robo.
"Sacó la pistola y los chicos salieron corriendo por un pasillo. El hizo tres o cuatro disparos y uno le pegó a Gerardo", dijo María Karina Herrera, prima del muchacho.
El abogado Sebastián Serrano, quien espera la llegada de la causa a Tribunales para constituirse en querellante, aseguró: "es demasiado sospechoso que el caso no haya sido informado a la fiscalía de turno o al juzgado de Menores".
El letrado presentó ayer un hábeas corpus, dado que, según dijo, no existe ninguna denuncia por robo en contra de Herrera, y desconoce quién dio la orden de que sea custodiado por la Policía.
El caso deberá ser investigado por la fiscal María Raquel Asís y por el secretario Carlos Lionti. El acusado, según dijo Elsa Herrera, madre del muchacho baleado, sigue trabajando en la Policía, a pesar de que ya habría tenido problemas legales con anterioridad.







