“Si no se educa al vecino no se podrán erradicar los basurales”

16 Sep 2018

La cantidad de residuos que generamos y qué hacemos con ellos tiene que ver con patrones culturales ya arraigados, afirma la licenciada en Biotecnología y magister en gestión Ambiental Rocío Dip. Y enfatiza: “Hemos crecido en una sociedad consumista en donde la obsolescencia programada rige el mercado”.

“La sociedad piensa que el Estado es el único responsable, y que es el que debe encargarse de los residuos; y si bien es el Estado el que debe promulgar leyes, dotar de presupuesto e infraestructuras adecuadas para la correcta gestión de residuos sólidos urbanos; no se está considerando la educación y cultura ambiental de la sociedad (desde el momento del consumo responsable hasta lo que se hace con lo consumido)”, evalúa la experta.

Hace una diferencia entre el término basura y residuos: “lo que yo descarto porque no me sirve puede ser considerado por otro como materia prima o fuente de ingreso. El modo en que lo disponemos hace la real diferencia. Material descartado y clasificado es residuo; material descartado y mezclado se convierte en basura”.

“El cambio comienza en cada uno, dentro del hogar y solo de este modo se podrán imponer con firmeza en la sociedad, a través de leyes que sean cumplidas, y de la exigencia al Estado para que garantice la mejor técnica de tratamiento y disposición final de residuos”, concluye.

La licenciada en Biotecnología, Rocío Dip, quien tiene una Maestría en Gestión Ambiental, comentó que la cantidad de residuos que generamos y qué hacemos con ellos tiene que ver con patrones culturales ya arraigados: “hemos crecido en una sociedad consumista en donde la obsolescencia programada rige el mercado”.

“La sociedad piensa que el Estado es el único responsable, y es quién debe encargarse de los residuos, y si bien es el Estado el que debe promulgar leyes, dotar de presupuesto e infraestructuras adecuadas para la correcta gestión de residuos sólidos urbanos; no se está considerando la educación y cultura ambiental de la sociedad (desde el momento del consumo responsable hasta lo que se hace con lo consumido)”, evaluó la experta.

Hace una diferencia entre el término basura y residuos: “lo que yo descarto porque no me sirve puede ser considerado por otro como materia prima o fuente de ingreso. El modo en que lo disponemos hace la real diferencia. Material descartado y clasificado es residuo; material descartado y mezclado se convierte en basura”.

“El cambio comienza en cada uno, dentro del hogar y solo de este modo se podrán imponer con firmeza en la sociedad, a través de leyes que sean cumplidas, y de la exigencia al Estado para que garantice la mejor técnica de tratamiento y disposición final de residuos”, concluye.

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