Hay nuevas sendas para llegar al corazón de las yungas tucumanas

En la reserva San Pablo, en Villa Nougués, se presentó un nuevo circuito: incluye senderos con cartelería informativa y un mirador sobre la ruta provincial 338. Sorpresas que da la naturaleza.

01 Sep 2018

El camino cubierto de hojas crujientes se va empinando en un túnel verde dentro de la yunga tucumana. Hay un leve aroma mentolado que se desprende del follaje de los horco molles y de los matos que rodean uno de los nuevos senderos de la reserva natural San Pablo, en Villa Nougués. El martes se presentó este circuito, que luce nueva cartelería informativa, junto con el primer mirador sobre la ruta 338. De esta manera Tucumán afianza una de sus fortalezas, turísticamente hablando: los senderos de las montañas.

En el 2016, la Universidad de San Pablo- T (con motivo de la celebración del Bicentenario de la declaración de la Independencia) inauguró la primera reserva en Latinoamérica a cargo de una universidad privada. Empezaron con 900 hectáreas. Al año siguiente se amplió a 3.200. Están emplazadas desde el pedemonte de la ruta provincial 338 hacia Villa Nougués.

La cartelería que se presentó lleva información sobre los nombres de los tres senderos autoguiados, recorridos, características de la flora y de la fauna de los recorridos. Mientras que el mirador ofrece una vista panorámica desde las yungas hacia el pedemonte de la llanura cultivada de Tucumán. El diseño de los carteles estuvo a cargo de Turismo, cartera que, además, financió las impresiones. Al mismo tiempo, diseñaron y dirigieron la construcción del mirador. Por su parte, la Universidad construyó, diseñó y financió los senderos. Además suministró los fondos para la obra del mirador.

MIRADOR. Un hombre observa la llanura tucumana desde el cerro.

Previo a la inauguración -incluso- hubo un trabajo de campo para determinar en detalle el terreno, la flora y la fauna de esta nueva reserva que tiene Tucumán. De ella participaron geólogos, biólogos e ingenieros forestales. Pablo Quiroga, biólogo y docente de la UNT, fue parte de ese equipo, y el martes destacó la importancia de –por ejemplo- la ubicación de esas 3.200 hectáreas. “Está emplazada en el sector sur de la Sierra de San Javier. Y es casi estratégica, porque tiene el punto de contacto con otras áreas protegidas: Parque Sierra San Javier de la UNT (tiene unas 14.000 hectáreas) y Parque Provincial Aconquija (con 6.000 hectáreas). Pero, a su vez, se contacta con otra formación que no tiene protección, que es Sierras de Yerba Huasi, que está al otro lado de la Quebrada de Lules. Esto permite una conexión de la fauna y de la flora, para tener continuidad con las Yungas”, detalló el profesional.

Luego del relevamiento biológico, Quiroga comentó que se definieron áreas núcleo para preservar y las susceptibles para un uso público. En éstas últimas se diseñaron los senderos y la ubicación de los miradores. El primer mirador que se inauguró el martes (se harán dos más) tiene una ubicación estratégica para observar aves rapaces y águilas, entre otras especies. Con cartelería informativa que se colocará próximamente se podrá saber qué ave es la que uno está viendo con sólo mirar la silueta; otro se dedicará a la flora y el último, a la fauna.

NATURALEZA PLENA. Los senderos están rodeados por árboles.

Riqueza

El área protegida de la Reserva San Pablo en Villa Nougués está en las Yungas, uno de los ambientes con mayor biodiversidad de Argentina. Quiroga lo explica: “en una unidad de superficie, si cuento cuántas especies hay, voy a encontrar un número bastante alto con respecto a otros paisajes de Argentina. Por otro lado, la reserva tiene tres estratos: selva pedemontana, selva montana y bosque montano. El 90% está emplazado en selva montana. Por ello abundan árboles como el Horco Molle, el Laurel, que con ejemplares de gran altura (llegan a unos 40 metros); el cedro, cevil colorado; y en la parte baja se ven tipa y pacará. También abundan lianas, epífitas, orquídeas y bromelias”.

Con respecto a la fauna, Quiroga contó que utilizaron diferentes métodos de muestreo: observación de campo de huellas y cámaras trampa (dispositivos que se dejan en lugares estratégicos y que se activan mediante el movimiento). La sorpresa fue enorme cuando vieron en el registro de las cámaras que el primer animal que se detectó fue un ocelote. Y es justamente la imagen del logo de la reserva. Con el patrón de manchas del felino se dieron cuenta que no era uno: hasta ahora detectaron varios ejemplares. Esas imágenes pueden verse en la página de Facebook de la reserva y en su cuenta de Instagram. También registraron chanchos del monte o pecarí de collar, entre otros animales salvajes.

“No sólo hay una gran biodiversidad, sino también es importante por sus bienes y servicios ambientales: el agua que se consume, el agua de riego para la industria, se genera en estos sistemas montañosos. Los polinizadores y controladores biológicos (insectos que se alimentan de insectos plaga) que utilizan los campos también provienen de estos ambientes. Y llega el verano y las tormentas impactan abajo. Si mantenemos estos espacios garantizamos que el agua se infiltre como corresponde y no arrase con todo”, detalló Quiroga.

En el cerro, con el sol que ya calentaba la mañana, se escuchó la frase “no se cuida lo que no se conoce”. Justamente esta es una nueva manera de conocer Tucumán: adentrándose por esos corredores cubiertos de yungas o admirando el vuelo del zorzalito boreal, que hace unos pocos meses fue estudiado por investigadores del centro norteamericano de Aves Migratorias del Smithsonian.

> Triste y preocupante
Los vándalos ya hicieron daño en la reserva

En el acto de inauguraron de los senderos con cartelería y del primer mirador de la Reserva San Pablo estuvo la fundadora de la Universidad San Pablo-T, Catalina Lonac; el titular del Ente Tucumán Turismo, Sebastián Giobellina; el intendente de Lules, Carlos Gallia, y el delegado comunal de San Pablo, Daniel Castro (entre esa comuna y esa ciudad está emplazada la reserva). Además, hubo otras autoridades de diferentes áreas. Tanto Lonac como Giobellina invitaron a los tucumanos y los turistas a que conozcan estos nuevos trayectos de ecoturismo (los senderos) y destacaron la importancia de mantener limpios los espacios. Sucede que ya han sido vandalizados: desconocidos rayaron la cartelería, pintaron el mobiliario de los miradores y hasta los rompieron. También detallaron que arrojan gran cantidad de basura en todas partes. Han visto descargar camiones con basura en los ríos y arroyos del lugar.

> Otras opciones
Cómo conseguir un guía baqueano

La Reserva San Pablo también tiene otros senderos habilitados: Las Hortensias, Huaicondo (lleva a cascadas de agua permanente) y otro que conduce a la Quebrada de Lules. Hay dos formatos para recorrerlos. En la página web de la reserva (http://uspt.edu.ar/web/reserva-san-pablo/) hay información y además, se puede contratar un guía. La Universidad, junto con la Municipalidad de Lules, capacitaron como guías a personas que viven en la zona.

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