Detallan décadas de abusos a niños por parte de sacerdotes

El reporte conocido esta semana registra los relatos estremecedores de las víctimas.

16 Ago 2018
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NO MÁS SILENCIO. La gigantesca investigación acusa a 300 curas. Reuters

HARRISBURG, Estados Unidos.- “Uso de la fe como arma” y “encubrimiento sistemático” son expresiones que usó el Fiscal General de Pensilvania, Josh Shapiro, al presentar el informe que detalla décadas de abusos sexuales a niños que estaban a su cargo.

El martes, 301 sacerdotes católicos de Pensilvania fueron públicamente acusados de haber abusado sexualmente de miles de niños durante un período de 70 años y de haberlo silenciado con una campaña de encubrimiento por parte de sus obispos.

El reporte de casi 1.300 páginas que hizo público Shapiro, después de una pesquisa de dos años, contiene ejemplos gráficos de niños maltratados y abusados sexualmente por clérigos.

La investigación se basó en documentos de archivos secretos guardados por las diócesis, incluidas confesiones escritas a mano por sacerdotes. “Fue abuso sexual infantil, incluida violación, cometido por hombres adultos”, dijo Shapiro.

El fiscal general asegura que es el reporte más completo sobre abuso sexual de miembros del clero en la historia de Estados Unidos, casi 20 años después de que se expuso el abuso generalizado y encubrimiento en Boston por parte de la Iglesia.

Mientras los acusadores lloraban detrás de él, Shapiro describió los abusos en seis de las ocho diócesis de ese Estado, y explicó que la Iglesia silenció las acusaciones el tiempo suficiente para que no pudieran ser procesadas bajo la ley de Pensilvania.

El informe da cuenta de que un sacerdote abusó de cinco hermanas de una misma familia. Otro confesó haber violado, al menos, a 15 niños, algunos de solo 7 años. Una víctima fue atada y azotada con correas de cuero y otra murió por sobredosis de analgésicos para curar una lesión que tuvo tras un ataque particularmente violento.

Shapiro sostuvo que los abusadores usaron “la fe como un arma” para debilitar la resistencia de los niños, y citó ejemplos de cómo “se les enseñaba que el abuso no solo era normal, sino que era sagrado”.

Uno de los casos que el jurado informa con gran detalle es el de Edward Graff, sacerdote durante 45 años, incluidos 35 en la diócesis de Allentown. Durante sus años en el monasterio, Graff violó decenas de niños, dice el informe. Numerosos reportes sobre llegaron por escribo a la Iglesia, a lo largo de los años pero, cuando salieron a la luz, negó su conocimiento.

El mismo tipo de complicidad puede verse en el caso de un cura que -pese a haber acumulado años de numerosas acusaciones- dejó los hábitos y recibió por parte de la Iglesia una carta de recomendación para su siguiente trabajo, en el complejo Walt Disney World.

La mayoría de las víctimas no podrá llevar a juicio a sus atacantes, ya que la ley estatal establece que las víctimas de abuso infantil pueden denunciar los hechos hasta los 30 años para procedimientos civiles y 50 años para cargos criminales. (DPA-Reuters-Especial)

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