Un juicio no puede concluir porque no se sabe aún quién es el acusado

Los jueces todavía no están seguros de que el hombre que está sentado en el banquillo sea el que cometió el delito.

04 Junio 2004
En un caso que puede convertirse en único en la historia judicial de Tucumán, los jueces de una sala penal decidieron suspender ayer un juicio hasta que se determine la verdadera identidad del acusado.
Los jueces Alberto César Piedrabuena, César Adolfo Vera y Emilio Herrera Molina resolvieron abrir un nuevo período de pruebas para determinar si el acusado por el robo de un vehículo, que tuvo lugar el año pasado, es Miguel Angel Albornoz, como está inscripto en la causa, o Miguel Angel Guchea, como el fiscal Juan Santos Suárez sostuvo que se llama el imputado. Sucede que en la causa hay tres números de documento diferentes. Uno pertenece a Guchea y los otros dos a Albornoz. La madre del acusado se llama igual que la de Guchea, pero no el padre. Además, según la Policía, las huellas digitales halladas en el vehículo robado responden a las de Guchea, aunque en ese momento ya figuraba como acusado Albornoz. El fiscal Suárez, al solicitar que Albornoz fuera condenado a nueve años y nueve meses de prisión, afirmó que se trataba de la misma persona. El defensor Roberto Flores pidió su absolución por la confusa superposición de identidades.
Saber si se trata de la misma persona o no, puede modificar radicalmente el monto de la pena que se le podría imponer, si es hallado culpable. Sucede que en el expediente hay dos planillas de antecedentes: el que lleva el apellido Guchea tiene cuatro carillas de causas por robos y asaltos, y dos condenas. El de Albornoz, en cambio, tiene "apenas" dos causas por delitos menores. Además, si se confirmara que la misma persona adquirió dos identidades, podría derivarse en una nueva investigación.

Seguridad
Bruno Crisorio, el repartidor asaltado el 10 de junio del año pasado en un quiosco de Tafí Viejo, reconoció en el juicio oral a Albornoz como uno de los cuatro asaltantes que lo llevaron hasta San Pablo, donde lo dejaron abandonado. Pero el tribunal no puede expedirse por ese hecho concreto dado que no tiene certeza acerca de la identidad del acusado. El fiscal se opuso a quedar a cargo de la investigación, apoyado por Flores, pero el tribunal resolvió que sea él quien profundice las pistas.
El tribunal pidió que haga un trabajo comparativo entre las huellas halladas en el vehículo, las del expediente de Guchea y las de Albornoz. También le pedirán a la Policía que envíe las fotos que tuviera del sujeto identificado como "Hombrecito Guchea" (a ese apelativo responden los dos), y también que Institutos Penales remita los informes sobre Guchea (cuando cumplió las condenas) y Albornoz. Se fijó como fecha tope para esta instancia el 17 de junio, día en que debería resolverse la situación definitiva de Albornoz. Sin embargo, el fiscal Suárez anticipó que presentará un recurso de casación (entiende que no le compete investigar en esta instancia).

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