04 Junio 2004 Seguir en 
Parece que la situación de hacinamiento en sitios de detención no es exclusiva de las comisarías de la Policía provincial. Desde fines de mayo, 13 ciudadanos chinos estuvieron privados de la libertad por haber ingresado irregularmente al país y compartieron sus días en una sola pieza de pequeñas proporciones en la delegación local de Gendarmería, durmiendo en colchones sobre el piso.
Entre los extranjeros hubo hombres y mujeres; todos comparten el mismo espacio. Ni siquiera estuvieron imputados por un delito, sino que son retenidos (tal la figura legal) hasta tanto se aclare su situación migratoria, lo cual puede demorar 30 días hábiles.
La situación derivó en un hábeas corpus presentado en la Justicia Federal en favor de Wenyu Huang, Yanhui Wang, Ruiming Yao, Hong Lin y Songmei Lin, para que se los deje en libertad mientras se tramite el expediente en la Dirección Nacional de Migraciones. La acción fue interpuesta por la abogada Graciela Alicia Fernández, en nombre de Mingwu Sao, quien afirmó ser primo de los sospechosos y se ofreció para alojarlos en su casa, en la Capital Federal.
En el escrito se relató que los chinos fueron detenidos por personal de la Gendarmería el 28 de mayo en Trancas. "Desde entonces permanecen alojados en el Escuadrón 55, totalmente hacinados, en una habitación de tres metros de frente por cuatro de fondo. Comparten ese espacio trece personas, sin contar con atención médica alguna, sin acceso a visitas y sin tener los servicios sanitarios mínimos e indispensables. Hombres y mujeres no disponen de la mínima privacidad necesaria por la diferencia de sexo", se denunció.
Fernández aseguró: "las condiciones de alojamiento son inhumanas y violatorias de los derechos y garantías reconocidos por la Constitución Nacional y los tratados internacionales, en especial el de San José de Costa Rica". "La situación revela un flagelo a la integridad física y mental de los retenidos", explicó.
Libres
Ayer los chinos fueron dejados en libertad y entregados a Migraciones para que sean deportados, según se informó. Fuentes de Gendarmería advirtieron que ellos ponen en conocimiento del juez federal la disposición de lugar que tienen. Agregaron que no hay infraestructura en el batallón como para albergar a detenidos y que en el caso de los chinos, se trata de una situación especial, ya que constantemente son detenidos y luego liberados.
Entre los extranjeros hubo hombres y mujeres; todos comparten el mismo espacio. Ni siquiera estuvieron imputados por un delito, sino que son retenidos (tal la figura legal) hasta tanto se aclare su situación migratoria, lo cual puede demorar 30 días hábiles.
La situación derivó en un hábeas corpus presentado en la Justicia Federal en favor de Wenyu Huang, Yanhui Wang, Ruiming Yao, Hong Lin y Songmei Lin, para que se los deje en libertad mientras se tramite el expediente en la Dirección Nacional de Migraciones. La acción fue interpuesta por la abogada Graciela Alicia Fernández, en nombre de Mingwu Sao, quien afirmó ser primo de los sospechosos y se ofreció para alojarlos en su casa, en la Capital Federal.
En el escrito se relató que los chinos fueron detenidos por personal de la Gendarmería el 28 de mayo en Trancas. "Desde entonces permanecen alojados en el Escuadrón 55, totalmente hacinados, en una habitación de tres metros de frente por cuatro de fondo. Comparten ese espacio trece personas, sin contar con atención médica alguna, sin acceso a visitas y sin tener los servicios sanitarios mínimos e indispensables. Hombres y mujeres no disponen de la mínima privacidad necesaria por la diferencia de sexo", se denunció.
Fernández aseguró: "las condiciones de alojamiento son inhumanas y violatorias de los derechos y garantías reconocidos por la Constitución Nacional y los tratados internacionales, en especial el de San José de Costa Rica". "La situación revela un flagelo a la integridad física y mental de los retenidos", explicó.
Libres
Ayer los chinos fueron dejados en libertad y entregados a Migraciones para que sean deportados, según se informó. Fuentes de Gendarmería advirtieron que ellos ponen en conocimiento del juez federal la disposición de lugar que tienen. Agregaron que no hay infraestructura en el batallón como para albergar a detenidos y que en el caso de los chinos, se trata de una situación especial, ya que constantemente son detenidos y luego liberados.







