03 Junio 2004 Seguir en 
La Justicia, en sus visitas de rutina a las comisarías, viene destacando los serios problemas que hay en los calabozos en cuanto a higiene especialmente.
La situación, que salió a la luz el lunes cuando la Secretaría de Derechos Humanos hizo una inspección en la seccional 1ª, parece ser generalizada en todas las dependencias policiales.
Según documentos judiciales a los que accedió LA GACETA, hay actas de los últimos meses que dan cuenta de la falta de colchones y frazadas en las celdas, y de los anegamientos en los baños de muchas de ellas. Estos informes son elaborados por fiscales y defensores de Menores en las recorridas que hacen en las comisarías durante sus turnos, tal como lo dispuso la Corte.
Una de las últimas actuaciones es de la fiscal Adriana Giannoni y del secretario Ernesto Baaclini, quienes el jueves 27 de mayo fueron a las seccionales 3ª y 7ª, donde encontraron ese tipo de falencias y se las informaron al ministro fiscal Luis de Mitri.
Otros casos
También la defensora de Menores Lilia Estela Salim visitó la seccional 8ª, donde hay alojados adolescentes, y destacó los mismos problemas. Algo similar ocurrió con el juez de Menores Héctor Aráoz en la 7ª, donde también hay jóvenes detenidos.
El escándalo surgió cuando Bernardo Lobo Bugeau, secretario de Derechos Humanos, inspeccionó la seccional 1ª por una denuncia de familiares de detenidos. Constató las condiciones inhumanas en las que se encontraban e hizo pública la situación. "Tratamos de poner en condiciones los sitios para alojar a detenidos. No necesitamos que nos vengan a decir sobre el estado de las comisarías, porque los conocemos, pero no hay dónde poner presos", dijo en esa oportunidad el secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva. El problema de la falta de lugares de detención es realmente grave. La Unidad 6 de la cárcel de Villa Urquiza, donde deben estar alojados los acusados hasta su procesamiento, está abarrotada. Por ello se los deja en las dependencias policiales, junto a menores y a contraventores.
El de los menores es, justamente, otro de los grandes problemas sin resolver. Los institutos Roca y Belgrano tienen superada la capacidad de alojamiento, y es por eso que muchos están detenidos en comisarías. Desde la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Adultos Mayores (de quien dependen los institutos de Menores) también se informó que se está trabajando sobre este tema.
Cambios en las contravenciones
El jefe de Policía, comisario general Pedro Ledesma, anunció que en su condición de juez de faltas reformulará las disposiciones respecto del tiempo de arresto por contravenciones, como así también el monto de las multas. "Esto no es una solución al problema, pero va a ayudar mucho porque se va a agilizar el sistema", enfatizó.
En los próximos días regiría la disposición que establece que las contravenciones que hasta ahora tienen un tiempo de detención de seis días, quede en 48 horas como máximo, y en lugar de cobrarse $ 30 como multa el monto será de $ 10.
"Las contravenciones suelen ser faltas reparables, no se justifica tener detenido tanto tiempo a alguien que tal vez una noche se embriagó e hizo algún escándalo o condujo su auto", dijo Ledesma.
El jefe de Policía añadió que esto lo llevará a aceitar el trabajo administrativo, para poder sacar los antecedentes en menos tiempo y poder disponer, de ese modo, la libertad o la detención de los infractores.
La situación, que salió a la luz el lunes cuando la Secretaría de Derechos Humanos hizo una inspección en la seccional 1ª, parece ser generalizada en todas las dependencias policiales.
Según documentos judiciales a los que accedió LA GACETA, hay actas de los últimos meses que dan cuenta de la falta de colchones y frazadas en las celdas, y de los anegamientos en los baños de muchas de ellas. Estos informes son elaborados por fiscales y defensores de Menores en las recorridas que hacen en las comisarías durante sus turnos, tal como lo dispuso la Corte.
Una de las últimas actuaciones es de la fiscal Adriana Giannoni y del secretario Ernesto Baaclini, quienes el jueves 27 de mayo fueron a las seccionales 3ª y 7ª, donde encontraron ese tipo de falencias y se las informaron al ministro fiscal Luis de Mitri.
Otros casos
También la defensora de Menores Lilia Estela Salim visitó la seccional 8ª, donde hay alojados adolescentes, y destacó los mismos problemas. Algo similar ocurrió con el juez de Menores Héctor Aráoz en la 7ª, donde también hay jóvenes detenidos.
El escándalo surgió cuando Bernardo Lobo Bugeau, secretario de Derechos Humanos, inspeccionó la seccional 1ª por una denuncia de familiares de detenidos. Constató las condiciones inhumanas en las que se encontraban e hizo pública la situación. "Tratamos de poner en condiciones los sitios para alojar a detenidos. No necesitamos que nos vengan a decir sobre el estado de las comisarías, porque los conocemos, pero no hay dónde poner presos", dijo en esa oportunidad el secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva. El problema de la falta de lugares de detención es realmente grave. La Unidad 6 de la cárcel de Villa Urquiza, donde deben estar alojados los acusados hasta su procesamiento, está abarrotada. Por ello se los deja en las dependencias policiales, junto a menores y a contraventores.
El de los menores es, justamente, otro de los grandes problemas sin resolver. Los institutos Roca y Belgrano tienen superada la capacidad de alojamiento, y es por eso que muchos están detenidos en comisarías. Desde la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Adultos Mayores (de quien dependen los institutos de Menores) también se informó que se está trabajando sobre este tema.
El jefe de Policía, comisario general Pedro Ledesma, anunció que en su condición de juez de faltas reformulará las disposiciones respecto del tiempo de arresto por contravenciones, como así también el monto de las multas. "Esto no es una solución al problema, pero va a ayudar mucho porque se va a agilizar el sistema", enfatizó.
En los próximos días regiría la disposición que establece que las contravenciones que hasta ahora tienen un tiempo de detención de seis días, quede en 48 horas como máximo, y en lugar de cobrarse $ 30 como multa el monto será de $ 10.
"Las contravenciones suelen ser faltas reparables, no se justifica tener detenido tanto tiempo a alguien que tal vez una noche se embriagó e hizo algún escándalo o condujo su auto", dijo Ledesma.
El jefe de Policía añadió que esto lo llevará a aceitar el trabajo administrativo, para poder sacar los antecedentes en menos tiempo y poder disponer, de ese modo, la libertad o la detención de los infractores.







