Aseguran que el ajuste debería alcanzar los $148.000 millones

Según un estudio privado, este monto debe incluir también la baja de impuestos. El trabajo sostiene que se puede cumplir con la meta fiscal sin tener que suspender la baja de los tributos ya proyectada.

20 Jul 2018
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DESAFÍOS. Según el Iaraf, se puede cumplir con la meta fiscal sin tener que suspender la baja de tributos. 12rf

El ajuste previsto por el Gobierno, podría ser aún más duro de lo que se calcula. De acuerdo a un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), al que tuvo acceso LA GACETA, el ajuste tendría que ser de $ 148.000 millones, aun con la reducción de los ingresos por la baja de los impuestos.

“La intención del gobierno nacional de converger al equilibrio fiscal en menor tiempo que el definido originalmente es un hecho. Lo que resta definir es cuánto se hará por el lado de los ingresos y cuánto por el lado del gasto público primario. Lo concreto es que para el año 2019 debe llegarse a un déficit primario de 1,3% del PIB, partiendo de uno de 2,7% del PIB de este año”, sentenció el trabajo, que lleva las firmas de Nadin Argañaraz, Ariel Barraud y Valentín Mongi.

Según el análisis que realizó el instituto -sobre la base de la ejecución del presupuesto en la primera mitad del año- hay dos escenarios posibles: uno en el que no se suspende la baja de impuestos y otro en el que se cancela la reducción.

En ambos casos se toma en cuenta que la economía crecerá este año 0,5% del PBI y 1,5% el año que viene, y que la inflación en 2019 finalizará en 17%, como se acordó con el FMI.

En el primer panorama, con una no suspensión de baja de impuestos, los ingresos crecerían nominalmente 17%. En el caso de los gastos, un 58% está indexado automáticamente por inflación pasada y no se puede reducir.

Es el gasto que corresponde a jubilaciones, pensiones, asignaciones universales y otros subsidios sociales. Dado que en 2019 se espera que la inflación baje de un 30% a un 17%, este gasto fijo crecería un 25% en términos nominales, al 0,55% del PBI, según el Iaraf. Por lo tanto, el Gobierno debe trabajar en el otro 42% del gasto, que corresponde a subsidios a la energía y el transporte, gasto en obra pública, transferencias no automáticas a provincias y aportes a las universidades públicas y a las empresas estatales. Este gasto, entonces, debería bajar 11,8% en términos nominales para cumplir con la meta fiscal, que -según el Iaraf- equivale a $148.000 millones.

En el caso en que se suspendiera la baja de impuestos, los ingresos del fisco crecerían 18,8%, en vez de 17%, y, por lo tanto, el gasto no indexado debería bajar 8,2% (en vez de 11,8%), lo que significa un ajuste de $103.000 millones.

“Es factible cumplir con la meta sin suspender la baja de impuestos. Sería muy negativo que a menos de un año de haber sancionado la ley de reforma tributaria, se cambien las reglas de juego”, señaló a La Nación, Argañaraz, director del Iaraf.

En sus reflexiones finales, el trabajo destaca: “la discusión relativa a cómo lograr el cumplimiento de la meta de déficit primario de 1,3% del PIB en 2019 ha comenzado. Por ahora se observa una danza de números aislados que no contribuyen a un entendimiento claro por parte de la sociedad respecto a la magnitud del esfuerzo que se debe realizar”.

En este sentido, el Iaraf aseguró que resulta imperioso que se ordenen los números fiscales para una discusión clara. Y sobre los mismos números que todos los actores pueden proponer alternativas. “Para alcanzar la meta de déficit primario en términos del PIB, es preciso que tanto el gasto como los ingresos fiscales sean de una magnitud tal que, al relativizarlos con el PIB de 2019, se obtenga el ratio deseado”, concluyó.

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