02 Junio 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- El Gobierno denunció que un incendio de la estación de trenes de Constitución fue un atentado asociado a una campaña destinada a crear una sensación de inseguridad en el país.
La intencionalidad del incendio fue denunciada temprano por el presidente Néstor Kirchner y confirmada por la noche por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien dio detalles de la pericia realizada por los bomberos en el centro automático de entrada y salida de trenes de la estación Constitución.
Fuentes gubernamentales dijeron que las pericias demostraron que los incendiarios colocaron tres preservativos de látex cargados con ácido para que la sustancia entre en acción en focos diferenciados pero simultáneamente, con la idea de que el fuego cause más daño.
Sobre este punto, Fernández sólo confirmó la existencia de los tres focos de fuego y dijo que le llamó la atención que los agresores hayan entrado al lugar por una puerta de servicio sin ser vistos por la vigilancia.
Por la mañana, Kirchner atribuyó los atentados a "gente que está tratando de desestabilizar y que no acepta los cambios en el país".
El incendio del centro de control generó demoras y cancelaciones de servicios en la línea Roca desde el domingo, lo que forzó a la compañía de trenes a fletar colectivos para trasladar a la gente hacia el sur del conurbano.
La compañía Trenes Metropolitano puso en marcha un plan de emergencia, debido a que las señalizaciones deben ser comandadas en forma manual por la destrucción del sistema automático.
El ingeniero Mariscal de la Cruz Huoman dijo que la reparación del sistema demandará varios meses, entre otras cosas porque habrá que recurrir a los técnicos japoneses que diseñaron el sistema de cableado.
"Nos preocupa que exista esta idea de que por vía de los atentados se pueda generar una sensación negativa" en la sociedad, sostuvo el jefe del Gabinete. El funcionario admitió que ignora cuáles son los sectores que pudieron haber cometido el atentado pero hizo una asociación entre este caso y las informaciones que hablan de una "ola de inseguridad" en Buenos Aires. (Télam)
La intencionalidad del incendio fue denunciada temprano por el presidente Néstor Kirchner y confirmada por la noche por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien dio detalles de la pericia realizada por los bomberos en el centro automático de entrada y salida de trenes de la estación Constitución.
Fuentes gubernamentales dijeron que las pericias demostraron que los incendiarios colocaron tres preservativos de látex cargados con ácido para que la sustancia entre en acción en focos diferenciados pero simultáneamente, con la idea de que el fuego cause más daño.
Sobre este punto, Fernández sólo confirmó la existencia de los tres focos de fuego y dijo que le llamó la atención que los agresores hayan entrado al lugar por una puerta de servicio sin ser vistos por la vigilancia.
Por la mañana, Kirchner atribuyó los atentados a "gente que está tratando de desestabilizar y que no acepta los cambios en el país".
El incendio del centro de control generó demoras y cancelaciones de servicios en la línea Roca desde el domingo, lo que forzó a la compañía de trenes a fletar colectivos para trasladar a la gente hacia el sur del conurbano.
La compañía Trenes Metropolitano puso en marcha un plan de emergencia, debido a que las señalizaciones deben ser comandadas en forma manual por la destrucción del sistema automático.
El ingeniero Mariscal de la Cruz Huoman dijo que la reparación del sistema demandará varios meses, entre otras cosas porque habrá que recurrir a los técnicos japoneses que diseñaron el sistema de cableado.
"Nos preocupa que exista esta idea de que por vía de los atentados se pueda generar una sensación negativa" en la sociedad, sostuvo el jefe del Gabinete. El funcionario admitió que ignora cuáles son los sectores que pudieron haber cometido el atentado pero hizo una asociación entre este caso y las informaciones que hablan de una "ola de inseguridad" en Buenos Aires. (Télam)







