Polémica en los bares

15 Jul 2018

- Alperovich ya fue ...

- ¿Vos crees eso?

- Sí, embarazó 12 años al PJ, ya no más …

- Pero aún tiene capacidad de daño, puede dividir al peronismo.

- La juntada de Manzur y de Jaldo los unió a todos abajo, no tiene chances ...

- No sé, todavía puede pasar cualquier cosa.

- Nooo, ya se cerró el este con los “mellizos”, el oeste con Ruiz Olivares y la capital con Juri.

- Tengo mis dudas. No es tan sencillo

(Diálogo de café)

La estantería se sacudió en el peronismo tucumano. Alperovich lo hizo. Generó polémicas que estallaron en los bares, en medio de cafés entre “compañeros”, en mesas en las que surgieron cientos de especulaciones y hasta alternativas sugestivas. Entre tantas emerge una pregunta, de por si clave: si el senador se presenta como candidato a gobernador por fuera del Partido Justicialista en 2019, ¿los que ahora están afuera por él, regresarán a abrevar otra vez en las fuentes partidarias? La posibilidad de que Alperovich reniegue del PJ es, además, una invitación -o una puerta que se abre- para aquellos que no están en la estructura oficialista por su culpa. La Bancaria, que estaba en la nómina de sus enemigos en 2015, se incorporó con Eduardo Bourlé a una acople por el Acuerdo por el Bicentenario. El gremio arregló sus diferencias con el actual Gobierno, Caja Popular de por medio, limó asperezas; y si el antiguo adversario de la organización se vuelve un futuro adversario del PJ, se sellará definitivamente la unidad en la acción del sindicato de la city con el oficialismo. Según aquel dirigente de LB, el límite es Alperovich. Stella Maris Córdoba, que también salió por un acople del ApB, se acercó nuevamente al oficialismo de la mano de Jaldo. Que el ex mandatario resuelva salir por fuera del peronismo sería un alivio para la parlamentaria, que ya supo enfrentar en una interna peronista a Alperovich, allá por 2007, cuando acompañó la lista que encabezaba Fernando Juri y que perdiera los comicios con Beatriz Rojkés. Y si de especulaciones se tratasen, en uno de los tantos cafés de la semana se deslizó que si el senador decide jugar en contra del partido que preside su esposa, un movimiento interno le exigiría la renuncia al cargo para que Manzur -hoy vicepresidente- se quede con la sigla. Especulaciones son especulaciones y escenarios son escenarios. Como salió entre tantas charlas, si a su antecesor no le importa el PJ, por qué mantenerlo bajo su dominio, especialmente si el kirchnerismo le abre una puerta a nivel nacional a Alperovich para usarlo como instrumento de presión a gobernadores justicialistas en su pelea contra el Gobierno nacional.

- Algunos “compañeros” dicen que si Alperovich sale como candidato por fuera del PJ, Amaya regresa al partido ...

- Falta una eternidad para 2019. Yo voy todos los fines de semana a recorrer pueblos y barrios de la ciudad. Es momento de estar a la par de la gente y llevarle ayuda.

- Pero está haciendo política ...

- Estoy haciendo política para volver a gravitar en un cargo político. No lo niego, estoy trabajando en Tucumán, solamente que no tengo los “fierros” que pueden tener los que gobiernan hoy en la provincia y el municipio. Pero me muevo.

- Es que en los cafés se hacen muchas elucubraciones, y usted aparece en las conversaciones.

- Como que Alperovich me pagó un locro. Me daba risa. Yo ya tengo el cuero duro, estoy tranquilo y trabajando.

(Diálogo telefónico con Domingo Amaya)

En el justicialismo tucumano se especula no sólo con el regreso de Amaya, sino hasta con la de Germán Alfaro y de todos aquellos que siguieron a la dupla capitalina en su aventura opositora, a raíz de una eventual salida del senador de las filas oficialistas. Los más disgustados con el ex gobernador, especialmente después que afirmara que no tiene problemas en competir contra Manzur y Jaldo, sostienen que no le agradece al PJ los dos años de senador durante la gestión de Miranda, los 12 años posteriores como gobernador y los seis que ganó para ocupar una banca en la Cámara Alta, hasta 2021. La dirigencia y la militancia peronista entienden esta conducta como un grave error político, así como el de haber dicho ante LA GACETA Play que él lo puso a Manzur en el cargo. Primero porque no se debe renegar del espacio que le dio cabida y la posibilidad de llegar a los primeros planos de la política provincial y nacional y, segundo, porque no se puede ningunear al gobernador cuando este está, encima, fuera del país. Hasta se puede añadir un tercer aspecto como elemento negativo en la avanzada discursiva de Alperovich; el haber dicho que no necesita de los dirigentes sino a la gente. Con esta definición, qué dirigente que se precie de tal se acercará al ex mandatario para aliarse y defender sus posiciones. Objetó las estructuras justo cuando más las necesita frente a la reforma electoral introducida por el Gobierno, ya que al reducir a menos de un centenar la cifra de partidos en vigencia, los que adquieren peso político son, precisamente, los dirigentes que conduzcan esos espacios; de los que, además, se sabe que muchos son peronistas. Claro, hay que decir que las declaraciones del senador se sostienen en encuestas que manejaría y que le revelan que tiene mucha adhesión en las capas sociales bajas. Esto lo habría animado a desafiar a Manzur.

- ¿En serio que Alperovich les dijo a un grupo de dirigentes que sale o sale como candidato?

- Ese no fue el mensaje de la reunión ...

- ¿Cuál fue el sentido?

- Que sepan lo que piensa, que seguirá trabajando y que luego verá ...

- Pero, ¿les dijo que saldría por fuera del PJ?

- Dijo que no descarta esa posibilidad...

- ¿Vos lo ves saliendo por afuera?

- Si no tiene otra salida, sí. Pero él está por arriba de todo eso.

(Diálogo de café)

En uno de los tantos bares se mencionó el rol que juegan el “gallego” Ruiz Olivares y los “mellizos” Orellana en el entramado oficialista. De ellos se puede afirmar que tienen bastante claro sus pasos, después de charlas de café. El monterizo no va a sacar los pies del plato, como le gusta decir. “Voy a jugar con el oficialismo”, asegura, aunque saldrá con un acople con su partido Acción Regional. Es una forma de decir que va a pelear por una candidatura a legislador -puede repetir el mandato-, aunque no desde el PJ. “Estaré con el candidato oficial del PJ, y si la fórmula es Manzur-Jaldo, apoyaré esa fórmula”, afirmó en el diálogo mantenido. Ruiz Olivares, con su partido (AR) es una pieza clave a partir de su influencia territorial y la cifra de votos que le aportó a Frente para la Victoria en 2015. Lo mismo se puede decir de José Orellana. El diputado nacional es más categórico en este aspecto: con Alperovich, no. El famaillense sostiene que al senador no lo acompañan los números y bromea al respecto: sabe que le son negativos, y lo sabe porque es contador, dice. El parlamentario, muy a su estilo, entiende que la salida del senador por fuera del PJ favorecería el regreso de algunos dirigentes justicialistas. “Ellos no se han ido, Alperovich los corrió, tenían estado físico para jugar en primera y el director técnico no les permitió jugar; por lo que se fueron a buscar una cancha donde hacer goles, y mal no les fue”, deslizó en una conversación telefónica. Con su visión futbolera se refería a Alfaro y a Amaya, el primero porque ganó la intendencia en 2015 y porque, además, colocó a su esposa, Beatriz Ávila, como diputada nacional en 2017.

- Si Alperovich sale por fuera se llevará una gran sorpresa ...

- ¿cuál?

- La cantidad de gente que regresará a las fuentes, especialmente los que se ponen como límite a Alperovich ...

- ¿Cómo quiénes, por ejemplo?

- Muchos, como La Bancaria, Stella Maris Córdoba, hasta Amaya, que parece incómodo en la estructura de Cambiemos ...

(Diálogo de café)

¿Y Alfaro? Su nombre apareció varias veces en las charlas de café. El 9 de julio, el intendente se hizo notar con una declaración. Lo que más me duele es que se está haciendo lo que se criticaba, dijo en referencia a Macri, lamentando que no haya estado más tiempo en Tucumán. Algunos peronistas del oficialismo creyeron ver en la crítica un guiño para la vuelta, en el marco del distanciamiento político entre Manzur y Alperovich. Sin embargo, nada de eso se le cruzaría ahora por la cabeza al jefe municipal, más preocupado por la crisis económica que puede afectar al Gobierno nacional y, por ende, directamente a su gestión. El capitalino necesita de la ayuda discrecional del poder central. Así, frente a un Macri que se debilita por la inflación, por el dólar y las corridas cambiarias, y frente a gobernadores peronistas más envalentonados porque cuentan con más recursos provenientes de la Nación por asignación directa -caso de Tucumán-; es normal que las miradas se posen sobre la conducta del intendente. Pero, cuando Alfaro se quejó con respecto a Macri lo hizo apuntando a su ausencia en el Tedéum. Es que el intendente y su esposa tienen una buena relación con el arzobispo, Carlos Sánchez, la que se profundizó aún más con la postura provida del matrimonio, que quedó políticamente expuesta en la Cámara Baja por la diputada nacional con su voto contra el aborto. El faltazo del Presidente a la Catedral incomodó a todos. “Yo no sé qué está en la mente, en el corazón y en la decisión del señor Presidente”, dijo monseñor. En la Provincia se produjo una de las marchas más multitudinarias del país en favor de la vida, y entre esos miles de manifestantes hubo muchos votantes de Cambiemos. Es como si Macri les hubiera dado la espalda con su gesto de no asistir para no escuchar la homilía de Sánchez. Se entiende el malestar de Alfaro, desde esta perspectiva.

- ¿Vos crees que va a salir por fuera?

- No, para nada. Son sólo amagues.

- Pero es una manera de presionar ...

- Sí, pero para que no lo dejen afuera.

- Entonces, ¿para que todo este escenario diferenciador y de pelea interna?

- Para negociar para que algunos de sus amigos y parientes ocupen lugares en las listas.

- Me parece una lectura pobre.

- Bueno, esperemos entonces.

(Diálogo de café)

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