Los escenarios que conspiran contra la baja de los precios

El contexto monetario es más complejo

14 Jul 2018

Mientras el Gobierno aceptó ante el FMI que la inflación de este año estará entre un 25% y un 32%, los analistas consultados por el Banco Central (BCRA) a través del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), consideran que ese índice sería del 30,3% para este año.

Según el reporte semanal de Economía & Regiones, tanto el BCRA como el REM se quedarían cortos con sus respectivas estimaciones de inflación para 2018. La estimación de inflación que hizo la consultora es varios puntos porcentuales mayor que las proyecciones de la entidad monetaria nacional y de los analistas privados.

De hecho, para que se cumplan esas estimaciones y la inflación cierre en 30% interanual en diciembre próximo, se necesita que la inflación mensual de la segunda mitad de 2018 sea similar a la que hubo en el segundo semestre 2017”, sostiene en el informe al que accedió LA GACETA.

De acuerdo con ese diagnóstico privado, las proyecciones oficiales asoman como demasiado optimistas por las siguientes razones:

• Porque en el actual contexto hay caída de demanda de dinero, lo que acelera la inflación aún sin emitir, mientras que el año pasado la demanda de dinero crecía por motivo transacciones.

•Este año el contexto monetario es más complicado que en 2017, ya que el desequilibrio en el mercado de dinero actual es mayor que el del año pasado.

• El mayor desequilibrio monetario estimula el traspaso a precios de la inflación.

• En 2017 el tipo de cambio estuvo anclado hasta la segunda mitad de diciembre, en cambio en 2018 tenemos una devaluación récord, cercana al 58%. Este escenario reduce la probabilidad de que la inflación de este año sea similar a la del año pasado de aquí en adelante; más aún con caída de la demanda de dinero y un mayor desequilibrio monetario.

• La política monetaria actúa con retardos de aproximadamente seis meses; ergo cualquier acción contractiva que inicie el BCRA (hay que ver si lo hace) tardará en surtir efecto.

• En los primeros seis meses del año, el BCRA continúo siendo expansivo a un ritmo similar al de siempre, lo cual, sumado a la caída de la demanda de dinero, nos lleva a no ser optimistas con un pronunciado descenso de la inflación. En este sentido, la cantidad de oferta de base monetaria continúo creciendo en términos nominales y su ritmo de expansión permaneció invariable durante el primer semestre.

Al comparar el dato de junio con el promedio móvil de los últimos tres meses, se observa que la inflación (general y núcleo) tiene una tendencia alcista que continuará los próximos meses, lo cual se trasladará a la inflación interanual que ya se ubica en 28,8% (General) y 25,9% (núcleo), finaliza la consultora. El martes, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá su reporte del mes pasado, frente a la presión del mercado que augura la inflación mensual más alta de los últimos años.

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