Se habrían equivocado de acusado

Comenzó un juicio contra un hombre que no sería el autor del delito. Confusión con el nombre y el número de DNI.

01 Junio 2004
Un hombre está siendo juzgado en un extraño caso en el que se cruzan diferentes nombres, números de documentos y hasta huellas digitales en torno del mismo acusado.
El 10 de junio del año pasado un repartidor de cigarrillos y el policía que lo acompañaba estuvieron cautivos de una banda de delincuentes durante casi 45 minutos. Ambos fueron reducidos en un quiosco de Tafí Viejo, y en la combi en la que circulaban fueron llevados hasta las cercanías de San Pablo, donde los abandonaron. Bruno Crisorio y el sargento Américo Toledo (prestaba servicio casualmente en San Pablo) estaban en el quiosco de Irma Cala, en Irigoyen al 700, de Tafí Viejo, cuando entró un delincuente.
Según contaron las víctimas, fueron abandonados en un camino vecinal. Los ladrones se llevaron las llaves de la combi, más de $ 500 y gran parte de los cigarrillos que tenían para distribuir.
Ese mismo día, personal de la Brigada Norte detuvo a Miguel Angel Albornoz, de 30 años, mientras que quien lo acompañaba en su moto logró huir.
Lo extraño es que Criminalística obtuvo, en un vidrio de la combi, la huella de un tal Miguel Angel Guchea. En la causa constan los antecedentes de Albornoz (dos causas menores archivadas) y los de Guchea (cuatro carillas que incluyen todo tipo de delito, y hasta una condena por robo agravado).
El número de documento que en la causa figura como de Albornoz, es en realidad de Guchea (hay sólo tres números diferentes). Las actas policiales muestran otra coincidencia: ambos son conocidos en el ambiente policial bajo el apelativo de "Hombrecito". Estas diferencias llevaron al defensor Roberto Flores a plantear ayer que no se trataba de la misma persona, y presentó el acta de nacimiento y un certificado de la Junta Electoral Federal acreditando esa versión. Flores fue defensor también de Guchea, quien nunca fue buscado en esta causa, dijeron fuentes judiciales.
Ayer declaró la dueña del quiosco que fue asaltado, quien no pudo aportar datos importantes porque contó que no pudo ver bien al delincuente que redujo a Crisorio. El acusado, en tanto, se abstuvo.
Hoy declararán Crisorio y Toledo, además de otros testigos, y posiblemente mañana los jueces de la Sala II dictarían sentencia, si es que se ponen de acuerdo con la identidad del acusado.

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