La Nación cesó un subsidio a familias de niños internados

La Provincia se hará cargo de la ayuda para los parientes de 11 pacientes tucumanos.

01 Jul 2018
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EN BUENOS AIRES. El diputado Yedlin y el ministro de Desarrollo Social fueron a Buenos Aires para entrevistar a familias con pacientes internados. ministerio de desarrollo social

Una decisión del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación genera desesperación en las salas de hospitales de Buenos Aires: la cartera que encabeza Carolina Stanley dejó de cubrir el alojamiento y de brindar una ayuda alimentaria ($ 1.600 mensuales) para las familias de pacientes que se trasladan al centro del país por la complejidad de las enfermedades de sus hijos. El temor es doble para madres y padres sin recursos: muchos Gobiernos provinciales adelantaron que tampoco brindarían los fondos.

La medida afecta a unas 70 familias de todo el país que se trasladaron para acompañar el tratamiento de niñas y niños bajo terapia oncológica, enfermedades complejas o a la espera de un transplante. Son casos que no pueden ser tratados en sus provincias de origen. Del total, 11 casos son tucumanos.

“Algunas provincias se hicieron cargo. Pero desde San Juan dijeron que me iba a tener que volver porque no tienen fondos”, había informado en una conferencia de prensa Natalia Ossio, una de las madres que formaba parte de un grupo que buscaba visibilizar el problema. “Si nos volvemos a nuestras provincias, nuestros hijos pueden morir”, había asegurado. El Gobierno de Tucumán informó que se hará cargo de sostener la ayuda a los pacientes tucumanos.

Ossio es mamá de Mateo, de 10 años, que padece de hidrocefalia y escoliosis aguda. Espera de una cama en terapia intensiva para que le realicen una cirugía para ponerle veinte tornillos en la columna vertebral. “Es muy riesgosa la cirugía. En San Juan no se puede tratar”. Ossio había explicado que las familias dejaron de tener el alojamiento en un hotel y dejaron de recibir una cuota alimentaria de $ 800 quicenales. Contó que algunas provincias dan una ayuda de $ 500 mensuales, pero las familias no reclaman por temor a que se remueva la ayuda.

Ajuste desmedido

Stanley había informado en octubre de 2017 a las familias que Nación comenzaría a dejar de pagar los hoteles y la ayuda social para comida. A partir de entonces cada provincia debía hacerse cargo de la situación. Hubo un motivo administrativo: la Dirección de Asistencia en Situaciones Especiales dejó de formar parte del organigrama del ministerio que conduce Stanley y pasó a depender del Ministerio de Salud de la Nación, que encabeza Adolfo Rubinstein. La ayuda social se interrumpió en la segunda quincena de mayo, cuando se formalizó el traslado del despacho.

El ministro de Desarrollo Social tucumano, Gabriel Yedlin, viajó la semana pasada a visitar a las familias de pacientes tucumanos. Acompañado por la subsecretaria de Atención a Familias en Riesgo Social, Lorena Málaga, anunció en la Casa de Tucumán en Buenos Aires que el Gobierno provincial pasará a hacerse cargo de la asistencia que cesó Nación.

“Vinimos a Buenos Aires a solucionar una dificultad que se generó a los tucumanos que están haciéndose tratamientos muy complejos de salud, como pacientes con leucemia, tumores y la mayoría niños atendidos en el Garrahan”, explicó el ministro provincial. Y agregó: “antes los pacientes que necesitaban tratamientos complejos en los hospitales nacionales, la Nación se hacía cargo del alojamiento y un ticket de comida y la Provincia se hacía cargo del traslado de la familia. De un día para el otro dejaron de hacerse cargo de los alojamientos, lo que provocó muchísima inquietud de las familias que están en Buenos Aires, algunas necesitan estar meses y nos hicimos cargo desde la Casa de Tucumán para poder seguir acompañándolos”.

El funcionario provincial aseguró que una comitiva viajará una vez por mes para acercar a las personas alojadas elementos que les envíen sus familiares desde Tucumán.

Del acto en la Casa de Tucumán también participó el diputado nacional Pablo Yedlin (hermano del ministro de Desarrollo). En el anuncio participó Alejandra Cabrera, mamá de Agustín, que tiene nueve años y pelea contra una fibrosis hepática. “Lo diagnosticaron en el 2014. Tiene que hacerse controles periódicos por riesgo de hemofalla. Al principio veníamos todos los meses, y ahora cada 3 o 4, depende de cómo esté. Como tiene várices esofágicas, el peligro de hemorragia es muy alto. A veces venimos y nos tenemos que quedar 15 días, a veces es una semana y ya podemos volver”, explicó.

“Estamos agradecidos a los hospitales Garrahan y El Cruce por su apoyo a los tucumanos y manifestamos nuestra enorme preocupación por el ajuste en salud y temas sociales”, insistió Gabriel Yedlin.

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Carolina Stanley
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