Dislates de una historia política

Entre los límites inquietantes de lo fantástico y lo real.

01 Jul 2018

NOVELA

LOS SUEÑOS DEL SEÑOR JUEZ

CARLOS GAMERRO

(Edhasa - Buenos Aires) 

Carlos Gamerro, escritor argentino que tiene en su haber importantes novelas como Las islas (1998), La aventura de los bustos de Eva (2004), Un yuppie en la columna del Che Guevara (2011); también se destaca como teórico y crítico en ensayos como El nacimiento de la literatura y otros ensayos (2006), Ficciones barrocas (2010), Facundo o Martín Fierro (2015), entre otras.

Los sueños del señor juez, reeditada por Edhasa, cuenta con ediciones anteriores, una prologada por Elsa Drucaroff en donde considera a la novela como “una leyenda tan fantástica y disparatada como política”. Aquí, el dislate y las situaciones absurdas construyen una especie de pueblo carnavalizado. Los hechos ocurren en 1877 en Malihuel, en donde los sueños del “señor juez”, Urbano Pedernera, personaje “locoide”, toma decisiones según los sueños que sueña, motivo por el cual ordena arrestar a Rosendo Villalba según un agravio que éste ha cometido en su sueño. Así, según lo soñado cada noche todo repercutirá en la diaria realidad.

El texto, con un toque de alegoría política y de irreverencia, aunque no se refiere concretamente a episodios del presente, hace un recorrido por ciertas tradiciones del siglo XIX, cuando la nación estaba en su proceso de organización nacional. En un pequeño lugar de la provincia donde un ex comandante, juez de paz, pretende obtener su poder absoluto; una figura dictatorial que remite a otras del pasado del país, con un pueblo sumiso que, cuando se reconoce capaz para accionar, organiza su “pueblada” contra Urbano, sujeto con ambiciones de ser dueño fundador del lugar, incluida una estatua que lo eternice.

Novela muy bien construida, que incita con sus ironías y genera humor, con interesantes aciertos en el manejo de elementos fantásticos, propiciados a partir de los sueños del juez. Con un trasfondo burlesco, en tono paródico, atraviesa formas culturales del país, para mostrar, cuán reales pueden llegar a ser los hechos desprendidos de la irrealidad.

© LA GACETA

LILIANA MASSARA

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