Peteco Carabajal suelta las riendas en el Alberdi

El músico santiagueño presenta “El amor como bandera” con sus hijos, Homero Carabajal y Martina Ulrich, y Federico Pecchia.

23 Jun 2018
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HOY

• A las 21, en el Teatro Alberdi (Jujuy y Crisóstomo Álvarez).


en familia 
quiénes integran la banda                               Riendas libres es un trío con lazos de familia: tres personas con una historia de amores y música. Riendas son tres, y cada uno de ellos es indispensable: Peteco Carabajal en voz, guitarra y violín; Homero Carabajal en voz, guitarra y bajo eléctrico, y Martina Ulrich en batería, percusión y coros. A ellos se suma Federico Pecchia, guitarrista, cantautor, compositor e intérprete, uno de los jóvenes de la nueva generación de músicos de raíz folclórica.  

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Riendas libres es un trío con lazos de familia: tres personas con una historia de amores y música. Riendas son tres, y cada uno de ellos es indispensable: Peteco Carabajal en voz, guitarra y violín; Homero Carabajal en voz, guitarra y bajo eléctrico, y Martina Ulrich en batería, percusión y coros. A ellos se suma Federico Pecchia, guitarrista, cantautor, compositor e intérprete, uno de los jóvenes de la nueva generación de músicos de raíz folclórica.  


Lleva más de 40 años latiendo en el corazón de la música popular argentina. Peteco Carabajal habita el folclore desde la solidez de su trayectoria, con una propuesta artística donde letra y música convocan, se renuevan y pasan a integrar el patrimonio musical argentino.

Esta noche el músico de La Banda, Santiago del Estero, viene al teatro Alberdi con sus “Riendas libres” tal el nombre de la agrupación, con los temas de su último disco, “El amor como bandera”, más algunas canciones que presentará en agosto en Buenos Aires, en el teatro Coliseo. “Por supuesto que no faltarán los temas de siempre de mi repertorio, para el final de fiesta”, promete, y le adelanta a LA GACETA: “vamos dando a conocer temas nuevos y también la llegada a escena de los bailarines Jesús y Yago Saavedra. Planeamos incorporar la danza y elementos teatrales en la puesta, que seguirá un pequeño libreto para el espectáculo, consensuado con todo el grupo”.

Hace unos días Carabajal anduvo por Tafí Viejo, y en una peña en capital, con el trío que integra junto a sus hijos, Homero Carabajal y Martina Ulrich, pero esta es la primera presentación grande en la provincia.

“Homero tiene su carrera como actor graduado; y le viene de familia también, su tía, su mamá, su abuelo, Homero Cárpena, entonces por qué no aprovechar todas esas condiciones”, propone.

Dice que ensayar con los hijos es algo muy suelto y muy natural que, en la medida de lo posible, no tiene nada que ver con el rigor. “Desde siempre, al bajar de un escenario, a las cuatro de la mañana de vuelta al micro de gira, todos se van a dormir y yo agarro la guitarra -cuenta-. Me pongo a tocar en la oscuridad un poquito, una cantadita bajita, y en eso siempre me acompaña Homero, con el mismo carácter. De ahí que para nosotros ensayar sea tocar la guitarra mientras vamos viajando, o en el hotel, espontáneamente. Trato de que el ensayo siga siendo espontáneo, y en algún momento pasamos todos, bien conscientes, a la sala, a aprovechar al máximo la técnica y el ensayo”.

Energía nueva

Se entusiasma con el aporte de los jóvenes, la energía renovada que circula en la banda.

“Homero, con la guitarra eléctrica tiene conocimiento y buen gusto -expresa-. Él en una vidala va por caminos que a mí, que la conozco y no me van a sorprender con cualquier malabarismo, va a la profundidad, a la simpleza, al buen gusto, a la tierra -muy importante-. Logra todo eso con una guitarra eléctrica y con los efectos convencionales que no todo el mundo usa”.

Los temas

Sobre el carácter de los textos de sus temas de “El amor como bandera”, dice: “nosotros siempre nos estamos cuestionando al respecto, y hasta ahora está primando el gusto y la onda de decir si es tan necesario que yo escriba algo o no; eso es importante porque de pronto hacer una canción más sobre lo que ya se ha hecho o ya se ha dicho o escrito, a mí no me va. A veces uno tiene que callarse, y no hacer lo que no hay que hacer”. “Yo nunca he sido un cronista de todo lo que pasa -amplía-, y admiro al que lo sabe hacer, un León Gieco, por ejemplo, que puede cronicar bien y con poesía. A veces canto otros autores; vamos encontrando los temas y vamos eligiendo, jugando a que Homero conduce, y yo de atrás lo voy guiando. Así hemos llegado a este nuevo material”.

Sencillo, profundo, muy santiagueño, Peteco Carabajal avisa de qué va lo nuevo: “lo hemos planteado como un viaje donde va a estar todo lo que tiene que ver con nuestra vida: los amores, el fin da la infancia, la lucha, la ideología, el tiempo en que uno da todo lo mejor que tiene, la vejez, la sabiduría... todo está puesto como en distintas temáticas; la idea, el sueño, porque muchas veces uno está muy metido en lo social, en la lucha, y milita, y piensa y discute. Pero íntimamente uno tiene un sueño, que tiene que ver con el universo”.


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