Los vecinos definen su plan de seguridad

En 62 zonas de la capital los policías y la gente analizan qué se debe hacer para prevenir el delito.

30 Mayo 2004
Ya son 62 las zonas de la capital tucumana que cuentan con el servicio de "Policía de aproximación", y los resultados parecen ser auspiciosos.
El esquema propuesto contempla un cambio significativo en la estructura policial y en el concepto de patrullaje y prevención, que debe ser acompañado por otras reparticiones públicas y privadas, pero bajo el control y diagramación que los mismos vecinos definen junto a policías y funcionarios.
La Subsecretaría de Control de Gestión del Ministerio de Seguridad Ciudadana, a cargo de Fernando Hevia, es la oficina encargada del diseño y del seguimiento del proyecto, que lleva siete meses en vigencia y que gradualmente va sumando o ampliando zonas de influencia.
"Se realiza un mapa de acuerdo con la demanda vecinal; se empiezan a hacer reuniones para definir los problemas y las posibles soluciones, y se trabaja con los recursos disponibles", explicó Hevia.
El programa define, entre otros conceptos novedosos, que las tareas preventivas deben realizarse por sectores y no por barrios o jurisdicciones policiales, tal como se las conoce hasta ahora. Por ello, este proyecto no depende de las comisarías de cada zona, sino de la Patrulla Urbana de Prevención (Maipú al 300), que fue creada con este objetivo y que conduce el comisario inspector Hugo Sánchez. La Patrulla, además, hace el apoyo en moto o en bicicleta por toda la ciudad.

Participación activa
Hevia agregó que una vez que se definen las necesidades de un sector y comienza a funcionar el esquema de trabajo, las reuniones siguen haciéndose periódicamente. "Hay lugares en los que los vecinos hacen un efectivo control de los policías, llevando un cuaderno con anotaciones sobre las rondas y otros aspectos del servicio; cuando hubo algún problema con un policía, que fueron pocas veces, se lo desplazó y se convocó a gente nueva", dijo. En muchos casos, los vecinos se organizaron para conseguir los recursos que les faltan a los uniformados; como bicicletas, handies o capas para la lluvia.Son 400 los policías que están asignados exclusivamente a estas tareas, con un régimen de trabajo de ocho horas diarias, en contraposición con el sistema policial de 24 por 48 de descanso. Hay sectores que, por sus necesidades, tienen tres turnos diarios, y otros en los que se cumple sólo uno. Hacen sus recorridos a pie.

Relación fluida
"Estos uniformados -explicó Hevia- son jóvenes oficiales y agentes contratados que mantienen una relación fluida con el vecindario, y en muchos casos llegaron a ganarse su confianza".
Aunque Hevia admitió que los resultados del curso del programa no son posibles de medir todavía, considera que el balance es muy positivo hasta ahora.
"Notamos que los índices delictivos bajaron sensiblemente en estos sectores, y sobre todo que empezó a darse una muy buena integración entre los mismos vecinos y la Policía, que era una relación bastante tirante", enfatizó el especialista en seguridad.
Hevia, al igual que el ministro de Seguridad Pablo Baillo, participó en alrededor de 70 reuniones con vecinos para lanzar o afinar el trabajo en distintos sectores.

Un modelo exitoso
"La Policía está analizando las causas de los problemas junto con los vecinos. Esta integración hace que el uniformado se involucre en los asuntos antes de que se conviertan en incidentes", enfatizó Fernando Hevia. El funcionario destacó que el programa que se está ejecutando surge de la adaptación de planes similares, que tuvieron éxito en las sociedades más complejas, como las de Nueva York, San Diego, Amsterdam y otras.

Tamaño texto
Comentarios