Junto al jazz, una invitación a caminar por las calles de París

Contrabajo, acordeón y vibráfono integran el trío liderado por Renaud García-Fons, que trae la riqueza de su música al teatro San Martín, en el marco del II Festival Tucumán Jazz.

09 Jun 2018
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TRÍO NO CONVENCIONAL. Stefan Caracci, Renaud García-Fons y David Venitucci, esta noche, en el San Martín.

De la mano del jazz, el contrabajo ha ido pasando de su rol de acompañante hasta ganar el centro de la escena. Esta noche, el II Festival Internacional Tucumán Jazz recibe a Renaud García-Fons Trío en el teatro San Martín.

Su líder, justamente Renaud García-Fons, se destaca por su virtuosismo en el contrabajo de cinco cuerdas. Cuesta creer que se trata del sonido de ese instrumento si se escucha su música sin verlo en vivo o en un video, dada su técnica y su empleo del arco y de los pizzicatos, de los que parten infinidad de recursos y de sonidos. El jazz, el rock, la música étnica, la world music y la música clásica se encuentran en sus composiciones, y suenan a través de influencias de flamenco, música india, fusión, tango o música árabe.

El músico nació en París en 1962 y se formó en la escuela clásica. Luego se interesó por lenguajes musicales que incluyeran la improvisación, y al volcarse al contrabajo, le agregó una quinta cuerda para desarrollar su potencial sonoro. El paso siguiente fue su participación en dos formaciones dirigidas por Claude Barthélémy (las orquestas de Contrebasses y la National de Jazz, de Francia). Su interés pasó entonces a la expresión del arte flamenco, y actuó junto a Pedro Soler (Suite Andalouse), Vicente Pradal, Carmen Linares, Gerardo Núñez y Jazz Spania. Nada le impidió explorar la música de otras culturas: tocó junto a la griega Angélique Ionatos, a la argelina Cheb Mami, al tunecino Dhafer Youssef, a los vietnamitas Huong Tanh y Nguyen Le y al turco Kudsi Erguner. Toda esa experiencia la volcará en el escenario, con la compañía en acordeón de David Venitucci, y en vibráfono y batería, exclusivamente tocados con cepillos, de Stefan Caracci, según le dijo a LA GACETA.

- ¿Cuál es la propuesta musical del trío en términos de género o estilo?

- Una manera de mezclar música, groove y poesía en la nostalgia y el humor inspirados en el famoso libro de Romain Gary, “La vie devant soi” (“La vida por delante”). A partir de él hice un disco, que transmite nostalgia, pero también la brillante esperanza de un mundo más humano y poético.

- ¿Cómo se trabaja en lo sonoro en esa formación?

- Son tres instrumentos complementarios en su forma expresiva, tanto cada uno a su vez, como solista o acompañante.

- ¿La conjunción es fácil?

- He trabajado durante años con el acordeón, que es un compañero perfecto para el tipo de contrabajo que toco. El vibráfono, por su parte, trae este color que uno encuentra en el jazz obviamente, pero también en la música de la películas francesas de los años 50 y 60.

- ¿Cómo describiría el carácter de su música?

- En mi opinión, es una música del mundo que se nutre de diversas culturas que hacen a la identidad de la música actual que se respira en París. Por supuesto, como en todos mis proyectos, el contrabajo ocupa una función inusual de solista, y con el juego de arco a veces encarna la voz de un cantante.

- ¿Qué influencias culturales hay en la música que usted compone?

- El viaje imaginario a través del encanto melódico del viejo París y de la agitada y cosmopolita Ciudad Luz de hoy está hecho de nuevas composiciones: hay valses, baladas, jazz, música clásica y ritmos contemporáneos.

- ¿Qué ofrecerá al público del II Festival Tucumán Jazz?

- Tengo el entusiasmo de conocer a un nuevo público. A él le presentaremos las partes principales de nuestro repertorio. Es decir que los invitamos a caminar imaginariamente por las calles de París a través de la música de mis compadres, David y Stefan, y de mi contrabajo.

ÚNICA FUNCIÓN

• A las 22, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601). Promoción especial en entradas con Club La Gaceta: se paga una y se retiran dos.

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