“El futuro del periodismo está ligado al de la democracia”

Van Mameren recordó los valores del oficio. El periodista dialogó con estudiantes de la Unsta. “Los usuarios de las redes sociales no necesariamente buscan la verdad”, observó

08 Jun 2018
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CON LAS NUEVAS GENERACIONES DE PERIODISTAS. Van Mameren, secretario a cargo de la Redacción de LA GACETA, y Fernando García, de la Unsta. la gaceta / foto de analia jaramillo

El arreglo floral colocado a los pies del estrado se cayó justo antes de que Federico van Mameren, secretario a cargo de la Redacción de LA GACETA, empezara a exponer sus ideas sobre el periodismo. Vaya a saber por qué acción de la gravedad, el objeto se tumbó varias veces más hasta que, vencido ante la obstinación de la cosa, Fernando García, anfitrión de la actividad en su carácter de director de la carrera en Comunicación Social de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (Unsta), autorizó que esta fuera retirada del centro de la escena. Ladeada como estaba, la vasija quedó al margen del conversatorio organizado con motivo del Día del Periodista.

“Hacer periodismo es amar la falta de una rutina: cuando los periodistas nos volvemos rutinarios, estamos en problemas. Por eso me encanta que el arreglo floral se haya caído”, manifestó Van Mameren a una platea poblada por alumnos y docentes universitarios, donde también y hasta lo que se pudo advertir había lectores, colegas, un canillita, una esposa y una abogada. En ese anfiteatro reunido para celebrar el oficio del prócer Mariano Moreno, el periodista con 30 años de servicio en este diario comentó que la industria de la información había experimentado un vuelco fantástico en virtud de la tecnología, pero que él prefería dejar de lado la palabra “crisis” por “su mala prensa” y hablar de transformación.

“Estamos enfrentando un cambio de paradigma que ofrece oportunidades y plantea enormes desafíos. Pero si el periodismo no es ejercido con los estándares que exige, peligra la democracia. A la sociedad le cuesta entenderlo, pero el futuro del periodismo está ligado al de la democracia”, reflexionó el columnista y coconductor del ciclo televisivo “Panorama Tucumano”.

Cómo somos

Como si estuviese describiéndose a sí mismo, Van Mameren caracterizó al periodista prototípico. Dijo que este ama el café; que carece de respuestas y está lleno de preguntas; que ignora demasiado, pero está dispuesto a sumergirse en las fuentes de la sabiduría; que es curioso, idealista, ingenuo, lector y observador; que se deja llevar por la locura; que es “pasajero” en muchos sentidos; que siente envidia de sus colegas; que vive de la novedad y en medio del desorden -y por ello, conviene que sea soltero-, y que no puede aspirar a ser rico y, sin embargo, goza del privilegio y el honor de mejorar su sociedad. Y, entonces, el orador hizo una confesión personal: “soy feliz haciendo lo que hago. Disfruto muchísimo de la vorágine de mi vida y creo que es hermoso poder contarles esto”.

Qué hacemos

“Verdadosos”: el secretario a cargo de la Redacción usó este neologismo para calificar la vocación de los periodistas por la verdad. “Luchamos a diario contra la mentira y la manipulación del poder, que quiere que repitamos su versión de las cosas y seamos complacientes”, relató. Van Mameren afirmó que la relación del periodista con los poderosos es tensa, desagradable y divertida. “No hay periodistas corruptos porque quien cae en la corrupción dejar de ser periodista. Un periodista debe ser un caballero capaz de decir ‘no’”, comparó.

En esa dinámica, la primicia deja de importar porque, según Van Mameren, lo importante no es dar antes la información sino darla bien y lo más completa posible. “Que sea irrefutable”, abogó. Y agregó que la tarea cotidiana incluía cuidar las instituciones, en el sentido de ayudar a que funcionen y puedan cumplir los cometidos que justifican su existencia.

2018

A los 52 años, Van Mameren se considera a sí mismo un viejo. Todo porque, cuando entró a trabajar en LA GACETA, todavía había máquinas de escribir y las noticias se construían en la cabeza. “Hoy, en 2018, las hacemos en la pantalla”, dijo con su infaltable iPad al frente. Entonces sacó el tema que, a juzgar por las preguntas de la audiencia, todos esperaban: el impacto de las redes sociales. “Me incomodan y molestan, pero es la realidad que enfrentamos. Me duelen la agresividad, la violencia y la falta de respeto, y ser maltratado por tratar de contar lo que pasa”, explicó. Pero también está el problema de las motivaciones de quienes intervienen en el discurso público sin “poner la cara y el cuerpo”. “Los usuarios de las redes sociales no necesariamente buscan la verdad”, cuestionó.

El periodista dijo que en esta coyuntura compleja estaba ocurriendo la gran transformación de la prensa donde parece obvio que la información no puede ser gratuita porque hacerla cuesta mucho dinero. “La tecnología nos impuso esta regla, y nosotros creemos que superaremos la transición apoyados en quienes somos: en nuestra marca, nuestro entusiasmo, nuestra seriedad, nuestra pasión y nuestro esfuerzo”, vaticinó. Antes de dar la palabra a sus interlocutores para que haya un “conversatorio” en sentido estricto, Van Mameren concluyó: “ha habido un sinnúmero de cambios, es cierto, pero el periodismo sobrevive y sigue siendo el mismo”.

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