Bayer-Monsanto espera autorización de la Justicia de EEUU

Se creará una empresa líder en agricultura. Punto de inflexión en la agroindustria.

02 Jun 2018
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ALEMANIA+EEUU. Semillas y pesticidas, entre otros productos, serán parte de la gigantesca compañía que se formará. BAYER Y MONSANTO

BUENOS AIRES.- La empresa Bayer obtuvo la aprobación condicional de la División Antimonopolio del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) para la adquisición de Monsanto. “La recepción de la aprobación del Departamento de Justicia nos acerca a nuestro objetivo de crear una empresa líder en agricultura”, dijo el CEO de Bayer, Werner Baumann. “Queremos ayudar a los agricultores de todo el mundo a cultivar alimentos más nutritivos de una manera más sostenible”.

Bayer, ahora, ha obtenido casi todos los permisos que son condiciones para cerrar la transacción. La compañía espera recibir las aprobaciones pendientes requeridas para completar la transacción muy pronto. Bayer se convertirá en el único accionista de Monsanto Company luego de recibir las aprobaciones pendientes. De acuerdo con la aprobación condicional del Departamento de Justicia, la integración puede tener lugar tan pronto como se hayan realizado las desinversiones a BASF. Esto sucedería en unos dos meses.

Aval de Washington

El grupo Bayer logró, en abril pasado, la aprobación del gobierno de Estados Unidos (EEUU) para completar la compra de Monsanto en una operación que ascendió a unos U$S 62.500 millones, la mayor realizada por una empresa alemana en la historia.

Monsanto, a su vez, es la principal compañía semillera estadounidense, y la cabeza del sector agroalimentario de EEUU, junto con la compañía Cargill, la primera y más avanzada tecnológicamente del sistema mundial.

Bayer lidera la actividad química y farmacéutica de la República Federal Alemana; y controla más del 25% del mercado global de semillas y pesticidas tras la compra de Monsanto. Se convierte, así, en la firma decisiva de la provisión de insumos químicos y agroquímicos de la primera parte del siglo XXI.

Monsanto es una de las empresas más innovadoras y competitivas de la actividad agroalimentaria del capitalismo en su fase de globalización; y responde por la creación de miles de millones de dólares de valor a través de su especialidad, las semillas “genéticamente modificadas” (GM). Las semillas modificadas a través de sus genes han sido la gran innovación de la biotecnología estadounidense, y ha revolucionado la producción agrícola mundial a través de ellas, con un salto de productividad del 30% o más, sobre todo en los dos granos fundamentales: soja y maíz.

Las ventas de Monsanto han crecido un promedio de 18% anual en los últimos 10 años, con una tasa de retorno sobre las inversiones nunca inferior al 12%.

Ahora, la compra-fusión (M&A) de Bayer y la empresa norteamericana es parte de un proceso de gigantesca consolidación de la industria agroalimentaria global, que abarca también la fusión de Dow Chemical y Dupont en Estados Unidos, y la compra por ChemChina de Syngenta, decidida en la República Popular, que tuvo lugar el año pasado.

Esta tendencia a la consolidación es la respuesta a las nuevas condiciones del negocio agroalimentario en el mundo. En primer lugar, la duplicación de la demanda mundial de agroalimentos en los próximos 20 años, con eje en Asia y epicentro en China.

Luego, el efecto depresivo en los precios de los commodities de las cinco supercosechas estadounidenses de los últimos 10 años, que han creado un shock de oferta en el mercado mundial, que presiona hacia abajo el valor de los granos.

Por eso, la única forma de aumentar las ganancias de las grandes compañías trasnacionales es a través de la diversificación de la oferta y la aparición de nuevos productos, con rendimientos más elevados y mayor productividad.

Esto exige realizar mayores inversiones (3 o 4 veces superiores a las actuales) en investigación y desarrollo científico y tecnológico (R&D) buscando avanzar en la frontera del conocimiento para conseguir nuevos productos.

Lo previsible es una verdadera explosión de innovaciones agrícolas en los próximos 5/10 años. Esto equivale, en el sector agroalimentario, al descubrimiento de Internet y la computación que ocurrió en la década del ‘60.

El precio que pagó Bayer fue récord en el mercado mundial, con una prima de más de 30% sobre los valores por acción, que ascendieron a U$S 122 cada una.

La fusión de estas 2 grandes compañías es un acontecimiento mayor en la historia de la producción agroalimentaria mundial y una tendencia clave para seguir desde la región centro argentina.

Viejo Continente

La Comisión Europea autorizó el 21 de marzo pasado, la mega fusión Bayer+Monsanto, allanando el camino para la creación de la empresa agrícola más grande y poderosa del mundo. La aprobación está sujeta a que Bayer venda una serie de activos, que incluyen prácticamente todo su negocio de semillas y un buen número de productos pesticidas y de semillas. Sin embargo, dado que el sector agroindustrial ya está en muy pocas manos, otras multinacionales del sector igualmente grandes adquirirían esa parte de la compañía. Las tres megafusiones anunciadas durante estos años, incluida la de Bayer y Monsanto, permitirán el control del 70% de los agroquímicos a nivel mundial y más del 60% de las semillas que comercializan estas mega-compañías. (agrosito.com; tierra.org)

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