La donación de órganos y la educación

30 May 2018 Por LA GACETA

Muchas veces la vida depende de un gesto generoso del prójimo, pero no es sencillo que ello suceda, quizás por miedo, por falta de información o porque nunca se ha atravesado por una situación límite que nos hace tomar conciencia de la finitud de la existencia. Tras el telón de la espera, muchos desesperan, son aquellos, por ejemplo, que necesitan un órgano para seguir viviendo y ello escapa a su voluntad. Se celebra hoy el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos, fecha instituida en recuerdo del nacimiento del hijo de la primera paciente trasplantada de hígado, en un hospital público en nuestro país, el Argerich.

Se suele ignorar que un solo donante puede salvar ocho vidas: dos trasplantes de riñón, dos de pulmón, dos de hígado (dividiendo el órgano), uno de páncreas o intestino delgado y uno corazón, sin contar los vinculados con la calidad de vida, como los trasplantes de córneas o de piel.

El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) es la entidad que promueve, norma, coordina y fiscaliza las actividades referidas a la donación y trasplante de órganos, tejidos y células en la Argentina. Actúa en las provincias argentinas junto a 24 organismos jurisdiccionales de ablación e implante con el fin de brindar a la población un acceso trasparente y equitativo al trasplante.

Aunque hay un avance en el interés de donar, siempre es necesario redoblar las campañas de concientización. En 2017 se registró un incremento de un 15,3% respecto del año anterior. Un reporte del Incucai indicó que en cinco provincias se habían superado los 20 donantes por millón de habitantes. Tucumán se hallaba en el quinto lugar, detrás de Buenos Aires, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe. En 2017, nuestra provincia registró 21 donantes por millón de habitantes, superando la media nacional de 13 donantes. En marzo pasado, el jefe del departamento de Procuración y Trasplante del hospital Padilla señaló que era importante hablar sobre la voluntad de donar, incluso cuando se cree que la posibilidad de morir es lejana. “Tener una postura tomada facilita mucho la decisión para la familia (que es la que debe firmar la autorización) en ese momento. Y si la persona está inscripta en el registro de donantes, mejor aún”, sostuvo el médico Santiago Villavicencio Fornaciari.

La Ley 26.006, vigente desde el 1 de abril de 2006, establece que toda persona es una potencial donante de órganos, a menos que oficialmente y por escrito deje constancia de su negativa. Entre otras consideraciones, la norma indica que los funcionarios del Registro Civil están obligados a informar a toda persona mayor que concurra por un trámite, que tiene la posibilidad de dar su voluntad positiva o negativa para convertirse en donante. Incluso, se debe promover la posibilidad de que esta consulta pueda hacerse en las mesas electorales cuando se efectúen comicios, algo que no sucede.

En alguna ocasión, hemos señalado la importancia de concientizar a los ciudadanos de la donación de órganos en el ámbito de la educación, en la administración pública, en las empresas privadas, incluyendo la Facultad de Medicina. Si ello se hiciese en forma coordinada y formara parte de un programa o de una política específica probablemente la oferta crecería. La educación es el punto de partida no solo para desterrar los prejuicios y los miedos, sino también para promover la solidaridad.

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