El riesgo de las soluciones mágicas contra la obesidad

Una nutricionista advierte sobre el peligro de seguir dietas “milagrosas” sin control de un especialista.

29 May 2018
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ALIADA DE LA SALUD. La alimentación influye en el bienestar físico.

“Una de las enfermedades más desafiantes para la nutrición en este siglo es la obesidad, que se ha convertido en una epidemia que afecta la mayoría de los países del mundo, y si bien en cada uno de ellos se presentan características particulares, afecta a todos los sectores sociales”, afirma la doctora Virginia Busnelli, especialista en nutrición y directora del Centro Recuperación Estética, Nutricional y Física, en una entrevista con la agencia Télam, realizada con motivo del Día Mundial de la Nutrición que se conmemoró ayer.

La doctora Busnelli destacó que la nutrición cada vez tiene mayor importancia por su relación con la prevención de enfermedades y con la mejora de síntomas de diversas enfermedades crónicas.

Define, asimismo, la nutrición como “un proceso mediante el cual un individuo aporta al organismo la energía y los nutrientes que necesita para mantener la vida, conservar la salud y prevenir la enfermedad”. Advierte que la nutrición y el metabolismo están muy unidos.

“Una vez que los alimentos son ingeridos, es el metabolismo el que se encarga de transformar estos nutrientes en los tejidos una vez que han superado los procesos correspondientes de la nutrición (absorción y digestión) para obtener energía y formar estructuras”.

Esto quiere decir que si no aportamos a nuestro organismo los nutrientes adecuados para mantener las funciones corporales o aportamos al organismo un desequilibrio en más o en menos de nutrientes nuestra salud se puede ver comprometida.

Un mal que no da tregua

Volviendo al tema de la obesidad, la médica destacó que no da tregua ni a niños ni a adolescentes ni a adultos, y compromete tanto a hombres como a mujeres.

“Sin embargo, sigue siendo muy desestimada tanto por el gobierno como por muchos profesionales y empresas, que comercializan soluciones ‘milagro’ considerando esta enfermedad tan compleja como un mero desorden estético o un problema de ‘fuerza de voluntad’”, alerta Busnelli.

Tras lamentar que la sociedad todavía discrimina y maltrata a las personas con exceso de peso, cuenta que día a día, en las consultas, los nutricionistas suelen recibir pacientes que se quejan del acoso escolar, laboral y hasta callejero. “Muchos de ellos, además, se han sometido a múltiples tratamientos mágicos inadecuados, que carecen de evidencia de eficacia a largo plazo”, resalta.

Es que se ha hecho de la obesidad no una enfermedad sino un objeto de comercialización. “Y entonces, se ofrecen dietas cetogénicas con viandas, dietas hiperproteicas guiadas por coach nutricional, dietas de ayuno intermitente, dietas del metabolismo acelerado, batidos en reemplazo de la comida, jugos détox, supresiones alimentarias, polvos que se convierten en panqueques y miles de recursos más que se van modernizando según tiempo y espacio ante la gran demanda de éstos pacientes que son víctimas de éste negocio, creyendo que en poco tiempo van a tener el resultado que tanto añoran”, enfatiza Busnelli. A continuación enumera los puntos en común que tienen estos recursos supuestamente milagrosos pero que pueden terminar siendo altamente dañinos:

• No educan ni informan a sus pacientes con la verdad.

• Se realizan, la mayoría de las veces sin control médico.

• Se basan en mitos sin sustento nutricional.

• Prometen una pérdida acelerada de peso en poco tiempo y sin ejercicio físico.

• No ofrecen características particulares para cada paciente según su vida, sino que es el mismo plan para todos.

• Fomentan la realización de ayunos, que tienen un fuerte impacto negativo en nuestra salud.

• Considera la comida un problema reemplazándola por suplementos.

• Santifica algunos alimentos y sataniza otros según moda.

• Prohíbe algunos alimentos en relación a los horarios y les atribuye propiedades mágicas a otros.

• No presentan estudios científicos que los avalen y no son aprobados por la Sociedad Argentina de Nutrición, ya que pueden dañar mucho más de lo que pueden beneficiar a un paciente.

• Finalmente los pacientes, logran o no un descenso de peso, pero definitivamente no pueden sostener éste tipo de alimentación que los ha alejado de su patrón de comidas que no es el habitual ni el natural ni lo que le resulta placentero, con lo cual, vuelven a su vida, sintiendo que han abandonado y fracasado una vez más y recuperan todos los kilos que han bajado y muchas veces los superan. El paciente se posiciona en este punto como el culpable cuando en realidad ha caído preso del mercado dietario.

“A medida que la epidemia de obesidad crece, la empresa de adelgazamiento derriba las barreras científicas y éticas de aquellos que nos especializamos en obesidad, que día a día nos esforzamos por brindar la información de que esta compleja enfermedad merece un abordaje terapéutico interdisciplinario en el que el objetivo central es la adopción de hábitos de vida saludables, promoviendo un estilo físicamente activo, mejorando el patrón alimentario y con una guía o control médico que permita a su vez el manejo de las emociones y el estrés” concluye la especialista.

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