Falta de letreros indicadores en las calles de Yerba Buena

26 May 2018 Por LA GACETA

Para la persona que no tenga el hábito de circular por Yerba Buena, encontrar un domicilio cualquiera la obliga a desarrollar una auténtica tarea de investigación. No es la primera vez que nos ocupa el punto, y parece curioso que, hasta la fecha, no exista –o no se haya difundido al menos la preocupación por darle algún tipo de solución. Esto a pesar de que de esta manera se perturban notoriamente las comunicaciones en general, como también, por ejemplo, las notificaciones judiciales o el reparto de la correspondencia.

Reparto que, como sabemos, sigue existiendo, a pesar haberse difundido exponencialmente el contacto por las vías electrónicas.

Como se sabe, las calles de ese populoso municipio perpendiculares a la avenida Aconquija, tienen consignado su nombre en pantallas metálicas que se alinean sobre la referida arteria. Aunque la tipografía es demasiado pequeña y muchas veces no resulta clara al simple vistazo del conductor que va en marcha, sobre todo de noche, puede decirse que llenan su función.

Pero no ocurre lo mismo con las calles interiores, paralelas a la avenida. Ellas a veces tienen carteles indicadores y muchas otras carecen de tales elementos. Además, prácticamente ninguno de los domicilios exhibe, en sitio visible, la numeración que le corresponde. Obviamente, esto obliga, a quien quiere encontrar una casa, a preguntar al transeúnte o a golpear puertas con igual propósito.

Si la situación ocurre de noche, se transforma en algo bastante más complicado y hasta peligroso. Pierde muchísimo más tiempo tratando de ubicar la arteria, y no encuentra nadie a quien preguntar, dado que la gente no circula a pie a esas horas. Y sí acude al recurso de golpear alguna puerta, corre el riesgo cierto de terminar atacado por algún feroz perro guardián.

No parece necesario amontonar argumentos que subrayen lo absurdo del cuadro que describimos en líneas generales. Hace ya mucho tiempo que Yerba Buena se ha constituido en una ciudad muy importante, con una densidad de habitantes que no hace más que aumentar y una enorme cantidad de casas comerciales de todo tipo, además de un impresionante parque automotor.

Tales dimensiones y características harían suponer, a cualquiera, que todo interesado en llegar a algún domicilio puede hacerlo encontrando rápidamente la arteria que busca gracias a los letreros indicadores y, munido de esa información, limitarse a seguir los números. Pero, como decimos, eso no es posible. Insistimos en que tan anómala situación, sí podía ser comprensible, hace muchas décadas, en una jurisdicción muy escasamente poblada, no puede justificarse en la actualidad, tan distinta, del referido municipio.

Podría aducirse que colocar letreros metálicos en todas las paralelas, resulta algo demasiado costoso para las finanzas comunales. Pero, como lo hemos sugerido otras veces, existe una manera de señalar la arteria con un costo mínimo, como se hace en otras en ciudades del país. Nos referimos a pintar sobre las paredes, en cada intersección, el nombre correspondiente a las calles. Igualmente, los números domiciliarios no tienen por qué ser confeccionados en placas enlozadas, sino también pintados, directamente, sobre cada puerta de entrada. Es decir, se trata de una tarea que la Municipalidad podría perfectamente realizar, por medio de su personal, con un costo mínimo.

Alguien podría argumentar que, últimamente, se trata de una cuestión trivial, y que Yerba Buena tiene muchas otras, más importantes, que concentran su preocupación. Pero nos parece que tener las calles debidamente señalizadas y numeradas, no es algo en absoluto trivial y, por el contrario, está fuertemente vinculado al adecuado orden que debe reinar en una ciudad que se precie de tal. Pensamos, en suma, que la señalización de calles y el numerado de todos sus edificios sin excepción, debiera incluirse entre las tareas prioritarias.

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