La historia lo avala: San Martín ganó cinco de las siete finales que disputó

24 May 2018 Por Bruno Farano
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ÚLTIMO FESTEJO. El 26 de junio de 2016, San Martín derrotó 3 a 2 a Unión Aconquija en Andalgalá y aseguró su retorno a la B Nacional. Esa fue la última vez que jugó una serie final por un torneo Reducido. la gaceta / foto de FRANCO VERA (archivo)

Otra vez presente en una serie decisiva. A lo largo de su historia, San Martín jugó siete llaves finales en instancias decisivas. Por el Torneo del Interior, Nacional B, Argentino A y B, Federal A y ahora B Nacional. San Martín estuvo en varias definiciones y, en la mayoría de los casos supo sortear los obstáculos y salir bien parado de los juegos definitorios.

De esas finales, el “Santo” ganó cinco y sólo se quedó con las manos vacías en dos oportunidades: final del torneo Reducido del Nacional B, temporada 1994/5 contra Colón. Aquella vez, el “Santo” perdió 1-0 en la ida jugada en La Ciudadela y, con un equipo muy diezmado, cayó 3-1 en Santa Fe y se quedó con las ganas de volver a jugar en el fútbol grande.

El segundo golpe lo sufrió en la temporada 2005/06 del Argentino A. Empató 2 a 2 con Villa Mitre, el juego de ida en Bahía Blanca y la parda se mantuvo en la vuelta. Fue 1-1, pero aquella vez, los bahienses fueron más certeros en la definición por penales y terminaron festejando por 4 a 3. Aunque claro, esa final no “dolió” tanto porque una semana después, el “Santo” le ganó la Promoción (triunfó 1-0 de local e igualó 0-0 en Cuyo) a San Martín de Mendoza y retornó a la B Nacional.

Salvo esas dos finales, el resto fueron alegrías para San Martín.

La primera definición mano a mano se dio en el zonal Noroeste de 1988, que clasificaba a un equipo para el Nacional B. En la serie final, enfrentó a Güemes de Santiago del Estero y el resultado fue contundente: a pesar de que cayó 1-0 en la ida, jugando de visitante; dio vuelta la llave con contundente 5 a 1 en Bolívar y Pellegrini. Y ese mismo año, obtuvo otra alegría.

En esa temporada el reglamento estipulaba que por ganar el zonal, San Martín tenía derecho a jugar el Reducido de la B, donde había en juego un boleto a Primera. Le ganó a todos y en La final superó a Chaco For Ever. Fue 1-0 en casa y 2-0 en Chaco para lograr algo inédito en la historia del fútbol: llegar en apenas seis meses de la Liga local a Primera.

Otra final victoriosa fue en la temporada 1991/92, también del Nacional B. Contra Almirante Brown, ganó 1-0 en casa y en la vuelta aguantó el 1 a 1 para asegurar el retorno a la máxima categoría.

Muchos años después y tras haber superado el ostracismo, volvió a jugar dos juegos decisivos. En 2004/05, por el viejo Argentino B, San Martín superó en la final a Sportivo Patria, de Formosa. Fue 0 a 0 de visita y 2-0 en La Ciudadela que explotaba y que dejó afuera a más de 4.000 personas que no pudieron ingresar ese sábado por la noche.

Eso no es todo. La última finalísima es reciente, hace casi dos años. Tras varias temporadas en el Federal A, alcanzó la final del Reducido y no falló. Ganó los dos juegos contra Unión Aconquija (1-0 de local y 3-2 en Andalgalá) y aseguró el retorno a la primera categoría de ascenso de nuestro fútbol.

Y en su segunda temporada consecutiva en ese torneo apuntó alto y por ahora las cosas le viene saliendo bien. El domingo, a las 15.10, en Junín, jugará el primer duelo de su octava final de Reducido. Y claro, nadie quiere desperdiciar la enorme oportunidad de volver a codearse con los grandes del fútbol criollo.

“Las finales no importa cómo se juegan; las finales se las ganan”, avisa Maximiliano Martínez en una afirmación tan vieja como el fútbol mismo. Así piensan todos en La Ciudadela; ganar o ganar, esa es la misión. Una meta que en San Martín conocen bien, porque la historia parece avalarlos.

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