La Retrofiesta desata una polémica sobre la noche de Aguilares

La organización recurre a la Justicia porque no le habilitan un local

21 May 2018

La habilitación de un boliche y un salón de fiestas en la ciudad de Aguilares desató una polémica entre la intendencia y un grupo empresario tucumano. Se trata de dos locales ubicados en la ruta 38 y avenida Mitre, donde el empresario Hernán Iramain había proyectado realizar la Retrofiesta el pasado 12 de mayo con un show de Los Rancheros. La fiesta no se hizo, lo que provocó la reacción de Iramain.

“Lo que me molesta es que no me permitan trabajar aduciendo cosas que no son reales -dijo Iramain-; estos locales estaban habilitados hasta hace seis meses a nombre del doctor Claudio García, que era el inquilino anterior, y ahora que hacemos la transferencia de titularidad a nombre de Ernesto Ricardo Soria y Javier René Farhat nos exigieron una pila de requisitos para cumplir, como impuestos al día (TEM, Inmobiliario, contrato sellado en Rentas, Constancia de AFIP, entre otros) y hemos presentado toda la documentación, pero las autoridades están haciendo oídos sordos y no nos dan respuestas. Ni siquiera nos reciben y nos están causando un perjuicio económico”, planteó Iramain.

La controversia se desató a raíz de que la intendencia, a cargo de Elia Fernández de Mansilla, explicó que no se habilita ningún evento nocturno por razones de seguridad. Además, en un informe firmado por Pablo Marcelo Tolosa, secretario de Planeamiento Urbano, se advirtió que los locales están a 95 metros del cementerio municipal. “Eso no es cierto -remarcó Iramian-, porque un agrimensor tomó las medidas y hay 140 metros entre la puerta de nuestro local y la puerta del cementerio”.

En otro informe de Felipe José Cruz, asesor letrado del municipio, se afirma que Aguilares está en emergencia de seguridad y adicciones. “Es de público y notorio que esta gestión -dice el documento firmado por Cruz- tiene un fuerte compromiso en recuperar y devolver la tranquilidad a los vecinos”.

Iramain insistió en que a pesar de esa disposición, en Aguilares hay un bar disfrazado de boliche que funciona sin problemas y que en el club Jorge Newbery anuncian un evento con bandas de rock. “A nosotros no nos dan la habilitación; hemos pedido una audiencia formal con la intendenta, pero nunca nos contestaron -precisó-; por esa razón hemos presentado un amparo en la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, aunque nos vimos obligados a suspender la Retrofiesta. El municipio percibió todo este tiempo el impuesto del TEM y ahora no nos quieren dar la habilitación”, agregó.

En las oficinas

Por su parte, el secretario de Planeamiento de la Municipalidad de Aguilares, Marcelo Tolosa, aseguró a LA GACETA que las autoridades de esa intendencia no tienen ningún afán de impedir que funcionen boliches bailables. El funcionario dijo que las carpetas de este tipo de negocios están siendo tramitadas en las diferentes oficinas municipales, entre ellas Catastro, Rentas y Defensa Civil. “Hay requisitos que revisar y cumplimentar, pero eso no significa que se esté poniendo obstáculos a un negocio”, advirtió el funcionario.

Esas respuestas no convencen a Iramain, quien sostiene que el municipio intenta proteger un local bailable céntrico “explotado por una funcionaria municipal”. “No pueden decir que no se los habilita y argumentar razones que todavía no están especificadas porque todavía no hay resolución al respecto. Las carpetas están en trámites y tienen su tiempo de gestión”, insistió Tolosa.

Comentarios