Tangos clásicos desde la mirada del jazz

“Hay que conocer las raíces y luego ser uno mismo”, afirma Germán Siman, que integra Trasandino Jazz Trío con González Goytía y Álvarez Vidal.

11 May 2018
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DISTINTO ORIGEN, MISMO IMPULSO. Siman, Álvarez Vidal y González Goytía integran Trasandino Jazz Trío. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

“¿Dónde estás corazón?”, “Niebla del Riachuelo”, “Como dos extraños”, “Naranjo en flor” y “Milonga de mis amores”, entre otras composiciones emblemáticas, serán parte del repertorio que Trasandino Jazz Trío ofrecerá esta noche en El Árbol de Galeano.

Los temas clásicos del 2x4 tamizados desde la mirada jazzística integran un disco que la particular formación, integrada por el guitarrista tucumano Julio González Goytía; el baterista cordobés Germán Siman y el contrabajista chileno Rodrigo Álvarez Vidal, está grabando en el Estudio Rojo, de Tafí Viejo. La invitada especial al recital es la cantante Melina Imhoff.

“Interpretar tangos fusionados con jazz fue una idea de Germán, porque así respondemos a nuestra formación de base. Los arreglos son nuestros, y ya presentamos dos versiones en Córdoba, por el Día Internacional del Jazz”, le dice a LA GACETA el anfitrión local del encuentro.

El músico cordobés explica su impulso: “es la búsqueda de una identidad con lo que uno hace, determinar qué elementos podemos aportar a esa música ciudadana desde nuestro punto de pertenencia cultural, porque sentimos la música desde una determinada forma; nos propusimos no pensar los temas en término de tango, sino de tocarlos de la forma en que los sentimos, de un modo honesto y según lo que nos inspiran”. “Habitualmente tocamos standards del jazz, un lenguaje que es patrimonio de algunas zonas de Estados Unidos, aunque cada vez sea más internacional, pero es muy difícil hacerlo como se hace allá”, asevera.

El nombre elegido le da identidad al proyecto. “Llamarnos trasandinos tiene un significado especial, porque cuando vamos a Chile, los argentinos somos los trasandinos; y cuando vienen ellos, les decimos así nosotros. De este modo, todos lo somos. Queremos hacer la diferente música que hay en la Argentina y en Chile y ver qué aporta cada una. Es una manera de decir que lo nuestro también vale, porque habitualmente los reconocimientos los logran los que viven en Buenos Aires, nunca los del interior”, agrega.

Siman es además el director de la Escuelita de Música de Córdoba, integra la big band Córdoba Jazz Orquesta (dirigida por Nicolás Ocampo) y es el principal impulsor del Córdoba Jazz Camp, que reúne durante una semana a artistas del género de todo el país con docentes nacionales e internacionales. A diferencia de otras ediciones, la que tendrá lugar durante este año se realizará en la capital de la provincia mediterránea, para facilitar la estadía y la presencia de músicos cordobeses y visitantes. Sus colegas del trío con el que actuará esta noche serán nuevamente parte de esas jornadas de capacitación, que incluye recitales todas las noches. “Los participantes tienen que administrar la energía, porque es una experiencia muy exigente, con el objetivo de formar nuestros relevos”, admite.

“El encuentro que logramos todos los años parte de la idea de horizontalidad, porque todos compartimos un mismo espíritu. No hay uno por encima del otro, y cada vez que lo hacemos elevamos un peldaño en nuestro ejercicio musical”, afirma Siman.

Álvarez Vidal experimenta en carne propia el realizar jazz lejos de la capital, ya que vive en Concepción, 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile. “En cada zona se formaliza una manera propia de hacer música, aunque el género que se interprete sea el mismo en todos lados. Responde también a una cosmovisión, integrada con elementos personales; en mi caso, la música es un todo que no se divide en estilos. Últimamente escucho más compositores académicos del siglo XX que autores populares, aunque el jazz sea de ese origen popular. Es una idea de poder mezclar mi mundo”, sostiene.

La concentración de espacios de formación en Chile son similares a los de la Argentina, con gran presencia en las principales ciudades. “Supongo que acá también se produce la fuga de talentos hacia institutos de la capital del país, aunque haya conservatorios y escuelas privadas locales. Hay una explosión de músicos, pero pocos están orientados al jazz, que requiere mucha disciplina y orden, una entrega muy grande. Los hay más metidos en el folclore o en lo bailable que en este género”, lamenta.

El baterista argentino añade: “casi todos los estilos puros surgieron de fusiones, y el jazz tiene ese origen. La clave pasa por conocer las raíces y luego tratar de ser uno mismo. Siempre les digo a mis alumnos que cuando están buscando lo último, deben mirarse en el espejo. Pero para llegar, deben conocer toda la tradición que les viene de quienes ya hicieron su camino y concretaron sus búsquedas”.

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