Crecen los robos a usuarios de mensajerías

La comodidad se paga. Cada vez son más los usuarios que les confían todos sus trámites a los mensajeros. Sin embargo, advierten que a veces "la ocasión hace al ladrón". Consejos.

26 Mayo 2004
"Necesito que vaya un cadete a esta dirección y le diga a mi mujer que corte el teléfono, porque necesito hablarla", le rogó un marido impaciente a la encargada de una mensajería.
La anécdota, narrada por el dueño de la agencia -Sergio Ascárate-, refleja cómo este servicio cubre una amplia gama de necesidades de la comunidad. Pero el marco legal de la actividad continúa tan ausente como hace seis años, cuando surgió en Tucumán. Hoy corre peligro de caer en el descrédito, porque están creciendo los delitos: la excesiva confianza del público lleva a que se produzca, en promedio, un robo de dinero por día contra los usuarios de mensajerías.
El viernes pasado, un cadete fue detenido, acusado de haberse quedado con dinero y otros objetos de varios clientes.
Roberto Antonio Komaid, secretario de la cámara que nuclea a los titulares del sector, tuvo que restituir a un cliente los $ 200 que se llevó un mensajero de su agencia. Otra firma debió responder por $ 400. "Tenemos un colega que debió vender una combi al 60 % de su valor real para reponer un depósito judicial de $ 4.000 -contó Komaid-. Hace poco, a una mujer que envió a pagar el resumen de la tarjeta le falsificaron la boleta y la estafaron en 300 dólares".
Muchos de esos mensajeros están identificados y denunciados, pero la Policía no puede hacer mucho al respecto.
Según el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, para que un motoquero acusado de robo pueda ser detenido no basta con denunciarlo; debe haber una prueba. En este caso, el recibo que firmó al retirar el dinero. "Algunas mensajerías lo proporcionan, otras no. Hay que tener cuidado con quién se contrata el servicio y exigir un recibo si envía dinero", alertó.

Dinero fácil
La actividad ha concitado el interés de los delincuentes porque el 85% de los recados de un cadete consiste en trasladar dinero. "Ya nadie quiere hacer la cola para pagar un servicio, porque por $ 1,50 evita la espera y el costo del colectivo -razonó Komaid-. Cualquier persona puede trabajar como mensajero. Si es un ladrón, no hay manera de detectarlo. Les pedimos certificado de buena conducta, pero es fácil falsificarlos. Todos los días recibo llamadas de colegas que preguntan cómo manejar la situación". Ahora tienen el compromiso de que la división Robos y Hurtos de la Brigada de Investigaciones se hará cargo de estos casos.
El servicio de mensajerías en Tucumán creció sin parar desde 1998, cuando se inició la primera agencia, con un solo móvil. Hoy circulan unos 2.000 en la ciudad.
Desde la cámara calculan que hay un promedio de un robo por día en las mensajerías, por eso están bajando los montos que aceptan transportar. Una empresa grande acepta unos $ 200 como máximo. Y si el cliente quiere mandar $ 400, se le pide que use dos mensajeros.
A veces no alcanza la precaución de identificar al móvil con un chaleco, la credencial y el cupón, porque ha sucedido que ese móvil le ha pasado el dato a un ladrón. Así le pasó a un arquitecto que pidió un cadete para pagar la luz. Minutos antes de que llegara el mensajero se presentó otra persona, que se llevó la boleta y los $ 100. "Encima, nos cortaron la luz", contó el hombre.

Afirman que a veces se confían trámites demasiado importantes a los mensajeros

El público se acostumbró a usar a los motoqueros para cualquier mandado, pero incurre en un exceso de confianza, en opinión de Sergio Ascárate (presidente de la Cámara de Mensajerías) porque a veces confían gestiones demasiado importantes.
"Hace poco, una estudiante de la Unsta mandó a que la inscribieran para un examen una hora antes de que cerrara la inscripción. El móvil tuvo un inconveniente, no la inscribió, y ella pretendía que la indemnizaran; amenazaba con hacer juicio -relató Ascárate-. A otro mensajero le robaron una carpeta con estudios oncológicos, algo imposibe de reponer. Y una vez, sin que yo supiera, un motoquero transportó a un chico enfermo, discapacitado, que corría peligro de caerse del vehículo en marcha. Los padres son gente de buena posición económica. No entiendo por qué arriesgaban a su hijo de esa manera".
El sistema no implica responsabilidad de la mensajería, porque el cadete tiene con la empresa una asociación, no una relación de dependencia. Le cobra $ 3 diarios por el servicio de operadora telefónica y el resto depende de él. Con suerte, trabajando todo el día, un cadete redondea unos $ 30. Al precio de cada trámite lo pacta el cliente con la operadora una vez que informa el origen y el destino. Si hay que hacer cola, cuesta más. Pero el mínimo de $ 1, dentro de las cuatro avenidas, permanece desactualizado después de la devaluación. Por eso, ante la suba de los costos, muchos guardaron la moto. Ahora, un 50% se moviliza en bicicletas. Tanto estas como las motos son frecuente objeto de robos.
"En Buenos Aires cuesta $ 6 la hora y en otros lados se cobra por kilómetro. Acá sigue a $ 1.50 y a $ 2 fuera de las cuatro avenidas dijo Ascárate-. Hay trámites fáciles, como el de alguien que manda a comprar cigarrillos y una revista. Después hay otros, que requieren hacer una cola de una hora para pagar un impuesto".

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