Vitillo Ábalos, el cacique de una tribu de chacareras

Josefina Zavalía Ábalos estará presente en el estreno local del documental sobre su tío abuelo. “Es un canto a la vida”, sintetiza.

04 May 2018
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EN TAFÍ VIEJO

• Hoy, mañana y el domingo a las 22 en el Espacio Incaa de la Sociedad Española (avenida Alem 418).

EN LA CAPITAL

• Funciones el domingo y el lunes a las 20 en el Espacio Incca de la sala Orestes Caviglia (San Martín 251).


Se empeñan en decir que él es el último de los Hermanos Ábalos vivo. Para haber cumplido 96 años el lunes, Vitillo Ábalos está lleno de vitalidad y no le cabe para nada ese matiz. Menos ante el estreno de “Ábalos, una historia de 5 hermanos”, el filme que lo tiene de protagonista.

Josefina Zavalía Ábalos, directora y sobrina nieta del músico, da detalles de su ópera prima, idea que comenzó en 2010 cuando grabaron con Juanjo Domínguez. “Eso encendió el proyecto. Tenía ganas de hacer una película sobre Los Ábalos (LA), pero no sabía cómo ni qué. El único que quedaba era Vitillo y buscaba algo que pusiera en acción la historia para que no fuera melancólica. Entonces nos surgió la idea con mi primo, Juan Gigena Ábalos, que es guitarrista de Ciro y los Persas, de hacer un disco con Vitillo, de tomar el repertorio de LA, de buscar invitados. Pensé: acá hay algo fuerte e interesante, a su edad (tenía entonces 88 años) estaba grabando junto a su sobrino nieto; era un desafío, no sólo hacer folclore”, recuerda.

Todo evolucionó hacia la película, que está en gira nacional desde el miércoles en Santiago del Estero (no podía ser de otra forma) y que desde hoy recala en los Espacios Incaa de Tucumán. Su primera función será en Tafí Viejo, con la presencia de la directora, un recital a cargo de Quique Yance y Conti Castillo y una marcha de bombistos.

- ¿El disco se transformó en largometraje?

- El disco fue la excusa, el motor. Lo interesante era ver a Vitillo con su enorme vitalidad, contando él su propia historia. Ese es el enfoque, no es un documental con entrevistas. Él, último integrante, de alguna forma conserva la llama de los cinco hermanos, cuenta parte de su trayectoria con los recuerdos como le vienen a la memoria; no hay una cronología, no es una historia lineal.

- ¿Cuál es el género y el tema?

- Ese es el gran debate; muchos dicen que es una ficción. Por mi lado, como documentalista, la expresión testimonial cotidiana es un recurso del documental: lo puedo pensar como un relevamiento musical, de folclore, pero tiene mucho más que música porque tiene que ver con los lazos de varias generaciones de una misma familia. Si bien uno se dedica al rock y el otro al folclore, llevan adelante la idea de la unión de los géneros musicales, de pensar la música como un lenguaje universal. Ver cómo un señor mayor como Vitillo puede encontrarse con Jimmy Rip (guitarrista de Mick Jagger): los dos hablan solo en su idioma y no conocen sus músicas, pero se arma algo mágico y sale una vidala espontánea que se convierte en uno de los tracks de un disco y quedó en el corte final del filme.

- Desde que se empezó a proyectar la película, ¿qué pasó?

- Después de estar tanto tiempo enfrascada en el proyecto, y siendo una Ábalos, era muy difícil correrme de mi subjetividad. La primera vez que la vi con público fue en el Festival de Mar del Plata: fue una conmoción porque en la sala estaba Vitillo, con todo lo que genera. La gente reaccionó como si hubieran estado en un show en vivo; aplaudían después de cada tema, en medio de la película. Para mí fue muy emotivo, y se fue repitiendo en todas las proyecciones: Mar del Plata, Punta del Este (donde ganamos el festival) y en un par de preestrenos que hicimos en Buenos Aires. Nos expresan alegría y agradecimiento, porque sienten que es un canto a la vida. Es muy fuerte verlo a mi tío abuelo con toda su energía y su entusiasmo, va a las funciones como si fuera un pibe al encuentro con Luis Alberto Spinetta o Roger Waters, o a un espectáculo para jubilados con su bombito. Trato de rescatar esa esencia.

- ¿Cuánto lo conocías? ¿El personaje completa el proyecto?

- Para mí fue un descubrimiento. Soy nieta de Roberto: con él tuve una cercanía enorme, vivimos en la misma casa en mi infancia. Cuando empecé el proyecto con Vitillo, de alguna manera fue recrear el vínculo abuelo-nieta y también descubrirlo y conocerlo; llegar a su alma, entender su forma de pensar y de sentir, su apertura musical y como artista. Porque él es un gran artista. Tiene algo que le permite ser humilde y se pudo relacionar con todos los que se han acercado a este proyecto. Hay puertas que se han abierto, y que no están en la película ni en el Disco de Oro, por ejemplo encuentros con No Te Va A Gustar o Attaque 77, que fueron surgiendo y los vivió con alegría. Para mí es un gran fruto, lo que soñamos inicialmente lo pudimos concretar.

- Venís del documental. ¿Hiciste ficción antes?

- No. Este es mi primer largometraje y una experiencia muy fuerte, primero por la temática, que tiene que ver con mi familia; y segundo porque fue mi debut como directora y productora de algo tan grande. Por eso también tanta dedicación en la búsqueda y en la exploración del lenguaje; hubo que hilar muy fino en la sala de edición y descartar muchísimo material...

- ¿Cómo sigue tu agenda?

- A lo largo de este trabajo fueron surgiendo varios temas y ahora ya estoy trabajando en una trilogía donde LA sería la primera. En la segunda me gustaría profundizar en la música de Santiago del Estero y todo lo que es la fuente de donde ellos vinieron. Estoy viajando mucho a Santiago, buscando todo lo que tiene que ver con el mito de la Salamanca. Por otro lado está la idea de llegar al Missisippi de Estados Unidos para entablar una relación entre la baguala y el blues. Es como una cabeza enorme, llena de ganas de seguir adelante, pero voy paso a paso. Ahora tengo puesta toda mi energía en acompañar la película durante toda la gira, que hemos planeado primero por el interior.

- Sos una porteña que vuelve el monte de sus ancestros santiagueños...

- Nací en Buenos Aires, en la casa que había sido el Estudio de Arte Nativo de LA, en Santa Fe 1.713. Viajaba mucho en la infancia a Santiago y con este proyecto volví y recorrí el monte santiagueño. Pero sí me crié entre santiagueños. Soy la tercera generación desde Vitillo; eso me da otra visión, la de nieta, más lúdica, más fresca, más liviana. Eso nos permite presentarlo como es: el gran abuelo que todos quisieran tener, y un cacique.

UN DISCO PREMIADO 
el gardel al artista folclórico
La película es el registro de una experiencia musical que asoció a Vitillo Ábalos con su sobrino nieto Juan Gigena Ábalos. El resultado fue la grabación del álbum doble “El Disco de Oro, Folklore de 1940”, del que participaron artistas como Juanjo Domínguez, Jaime Torres, Liliana Herrero, Hilda Herrera, Peteco Carabajal y Facundo Saravia, entre muchos otros. El CD ganó en 2017 el Premio Gardel en la categoría mejor álbum de artista masculino de folklore.
> UN DISCO PREMIADO 
El Gardel al artista folclórico

La película es el registro de una experiencia musical que asoció a Vitillo Ábalos con su sobrino nieto Juan Gigena Ábalos. El resultado fue la grabación del álbum doble “El Disco de Oro, Folklore de 1940”, del que participaron artistas como Juanjo Domínguez, Jaime Torres, Liliana Herrero, Hilda Herrera, Peteco Carabajal y Facundo Saravia, entre muchos otros. El CD ganó en 2017 el Premio Gardel en la categoría mejor álbum de artista masculino de folklore.

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