Para Eugene Lifstchitz “la vida de los chelistas sería más fácil sin este concierto”

El músico ruso-estadounidense aborda una composición para chelo y orquesta de Joseph Haydn.

27 Abr 2018
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DOS EN UNO. El músico y su instrumento: vocación, estudio y perseverancia.

ÚLTIMA PRESENTACIÓN

• A las 22, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601). Entradas 2 x 1 con Club La Gaceta.

Nació en Moscú hace 29 años. A los siete años, su padre fue a trabajar en Sillicon Valley y emigró con la familia a California. Eugene Lifstchitz ya había elegido de niño el chelo, que estudió en el Conservatorio y en la Juilliard School. Es decir que se formó en Rusia, en Estados Unidos y en Europa, sobre todo en Alemania, donde vive: es el chelo solista en una de las mayores orquestas sinfónicas de Alemania, la Staatsorchester Kassel. Su inglés bien inteligible da pie para que el artista le cuente a LA GACETA cuán ocupado lo tiene la música, la vocación que lo marcó desde la herencia de su madre y de su hermano, ambos músicos.

Esta noche encarará por segunda vez el Concierto para chelo y orquesta en Re mayor de Joseph Haydn, junto a la Orquesta Estable, bajo la dirección de Luis Gorelik. El programa se completa con la Obertura de “La flauta mágica”; de Wolfgang A. Mozart, y la Sinfonía N° 6 “Patética”, de Piotr I. Tchaikovsky.

“Es muy importante para mí desarrollar mi carrera en todos los aspectos. Y como músico de cuerdas es muy bueno hacer conciertos solistas con otras orquestas, lo hago lo más que puedo”, afirma. Es su primera visita a la Argentina, pero ya estuvo en América latina: el año pasado tocó en Bolivia con el Cello Trío, y antes, en Perú.

Fue Alejandro Hassan, el director titular de la Orquesta Estable, quien invitó al músico a tocar en la provincia y a dar masterclasses, en el foyer del teatro, durante tres días. “Nos conocimos en Rumania, por amigos comunes, y nos hicimos muy amigos -comenta-. Con él en el contrabajo tocamos bastante Ástor Piazzolla. Me dio varios consejos acerca de cómo interpretarlo, y yo esperaba tocar con él en alguna oportunidad; se dio, hace unos cinco años. Hicimos contacto y ahora agradezco la oportunidad de tocar con el maestro Gorelik”.

- ¿Qué caracteriza el Concierto de Haydn?

- La de Haydn es realmente una de las obras más difíciles para chelo, a pesar de que suena fácil y liviana. La vida de los chelistas sería más fácil sin este concierto (se ríe). Lo estoy estudiando y tocando hace tiempo, y a menudo. Esta nueva oportunidad es realmente fantástica.

- ¿Por qué es tan difícil?

- Primero, presenta dificultades técnicas. Es muy abierto, así que cualquier error es muy fácil de detectar, incluso para oídos no especializados. En obras contemporáneas, con mucho ruido y efectos musicales especiales, podés cometer un error y no se va a notar tanto, sólo los intérpretes. Pero en este concierto de Haydn en particular, apenas pasa algo es muy claro para el público. Además, las líneas melódicas no son claras, y es complicado para el intérprete descifrar cómo debe sonar la música. Es lo normal cuando escuchás música “muy” clásica (los vieneses, como Mozart, Beethoven o el mismo Haydn). No significa que sea difícil de escuchar y de entender, porque el fraseo y el lenguaje musical es simple hasta para los niños. Pero en este concierto, aun en las frases más abiertas hay muchas interpretaciones posibles, y por ello requiere mucha confianza como intérprete acerca de cómo lo querés tocar. Esos son los dos puntos problemáticos.

- ¿Cuánto tiempo dedicás al estudio en solitario?

- Todos los días necesito disponer de un tiempo solo, en una sala de práctica. Paso una hora para calentar el instrumento, y por lo menos dos horas más de práctica de las piezas. La gente piensa que el estilo de vida de un músico es mucho viajes, fiestas y diversión, pero la verdad es que pasamos mucho tiempo en la soledad de la práctica.

- ¿Das tus clases en inglés?

- Estuve viviendo en Perú dos meses y no tuve opción: aprendí un poco español. Di masterclasses en español en Cuzco. Ahora tengo que reconectarme con el idioma, pero aquí muchos hablan bien inglés. Y en los ensayos no importa tanto, porque el idioma universal es la música. Cuando llegué a Alemania no hablaba alemán.

- ¿Cómo sigue tu agenda este año?

- No sé si seguiré al final de esta temporada, en el verano alemán. Creo que profundizaré los conciertos como solista y de cámara. Haré presentaciones freelance. Lo inmediato son varios conciertos en Alemania y en Estados Unidos en el verano.

- ¿Cómo son tus masterclasses?

- Si hay estudiantes jóvenes que recién están aprendiendo lo básico de técnicas, comparto algunos métodos de práctica que prefiero, como los métodos veloces y fáciles que dan resultados rápido. A mí no me gusta pasar largas horas de práctica. Tengo el privilegio de haber estudiado en las escuelas de chelo en Rusia, en Europa y en América. En muchos aspectos es lo mismo; en algunos métodos hay diferencias, pero yo recojo algunas técnicas que uso todo el tiempo. Y, por supuesto, estamos ocupados de los problemas básicos de los chelistas, como el control del arco, el cuerpo libre, relajación de hombros, espalda y cuello. Hay algunos trucos que comparto en la masterclass. Y si hay estudiantes avanzados podemos trabajar en profundidad en la música (depende de la pieza) y de cuántos asistentes oyentes, porque si hay mucho público también hablo de temas que pueden ser intersantes para ellos.

-¿Qué opinás del trabajo de “2 Cellos?

- Me encantan, tienen mucha energía, son buenos chelistas. Hay mucha gente que los imita. Incluso hay un video en broma que recomienda qué hacer para triunfar como los 2 Cellos: “ser lindo, moverse sensualmente, dominar el chelo, poner muchos efectos especiales...” A mí me gusta todo tipo de música que dé mucha energía; música popular como el rock, el rap y la electrónica. Sería feliz tocando cualquiera de esos géneros. A veces voy a un show de rock y pienso: haría esto por el resto de mi vida.


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