Un delincuente falleció en un tiroteo

Una nena de 8 años resultó ilesa. La Policía había ido a buscar al asaltante, que estaba fugado del penal de Villa Urquiza. Un sargento resultó herido y a otro lo salvó el chaleco antibalas.

24 Mayo 2004
El barrio El Cevilar Chico, de La Reducción, fue escenario ayer de un violento tiroteo en momentos en que la Policía fue a buscar a un peligroso delincuente que intentó resistirse y terminó abatido. Además, un policía resultó herido en la mano y a otro le salvó la vida el chaleco antibalas.
El enfrentamiento se produjo aproximadamente a las 10. Personal de la zona II de Lules, al mando del comisario inspector Marcial Escobar, había recibido una información, en la cual lo alertaban de que el asaltante y homicida Carlos Dante "Sardina" Ahmed estaba en su domicilio, una precaria casa de madera. Ante esto, una comisión a la que se sumaron policías de Infantería de la Regional Oeste, fue hasta la casa del sospechoso y la rodeó.
"Vimos llegar a los policías, que le gritaron a ?Sardina? que se entregara. Pero él parece que no quería, y empezó a hacer disparos desde adentro", relató José, uno de los vecinos, que vio todo lo que sucedió. Ahmed, que tiene otros tres hermanos, también con antecedentes, estaba en la casa con su concubina (que está embarazada) y con su hija de 8 años. En la puerta de la casa estaban los sargentos Luis Eduardo Suárez y Daniel Alderetes, a quienes Ahmed les apuntaba desde el interior. En esas circunstancias, mientras arreciaban los disparos, Suárez fue herido en la mano derecha, mientras que Alderetes recibió un disparo derecho, aunque el proyectil rebotó contra el chaleco antibalas. "Tiren ustedes las armas, hijos de p..., yo no me entrego", relató uno de los vecinos que gritaba Ahmed.

Sobre un colchón
El tiroteo duró unos 5 minutos. Cuando desde el interior de la casilla de madera cesaron los disparos, los policías se acercaron con precaución, y al abrir una pequeña ventana se dieron con que "Sardina" estaba tirado sobre un colchón, herido. Había recibido un balazo en el cuello. En una de las esquinas de la casa estaba la hija del delincuente, aterrorizada y llorando. La esposa de Ahmed había logrado salir, y resultó ilesa. El delincuente fue trasladado en una camioneta hasta el hospital de Lules, junto al policía herido. Al llegar, Ahmed falleció.
"Era sabido que esto iba a pasar. Este tipo ya estaba loco. Hacía tiros al aire todo el tiempo. Decía que iba a matar a todos los policías que se acercaran, que nunca más iba a volver a la cárcel", aseguró Marcelo Sánchez, otro vecino. En el interior de la casilla, personal de Criminalística encontró dos pistolas, una calibre 9 mm y otra 11.25 mm, además de un bolso en el que había un pasamontañas y dos relojes, aparentemente producto de un robo.
La fiscal Teresita Marnero, que está subrogando la fiscalía VII, ordenó que todos los testigos del enfrentamiento (incluidos los policías) declaren ayer, además del secuestro de todas las armas, para que sean peritadas.

Mató a un joven que habría intentado asaltarlo en Los Pocitos

Un hombre de 41 años asesinó en los primeros minutos de ayer a un joven de 17 años que, en compañía de otro, había ingresado a su casa de Los Pocitos, aparentemente con intenciones de robo. Por orden de la Justicia, el dueño de casa fue detenido hasta que se esclarezcan los pormenores del extraño caso.
La investigación se inició a la 0.40, cuando ingresó al hospital Centro de Salud un joven con una profunda puñalada en la nuca. El muchacho había fallecido minutos antes, a raíz de la gravísima herida. Poco después llegó al hospital Martín Prudencio Guzmán, quien reconoció a la víctima como su hijo Pedro Pablo, de 17 años. Ambos se domicilian en inmediaciones del Canal Norte, en Los Pocitos. Cuando los policías le preguntaron las circunstancias del hecho, el hombre sólo pudo advertir que su hijo había salido con un joven al que él conoce como José Alberto Alderetes, alias "Beto", quien tendría antecedentes delictivos.

El lugar de los hechos
Con estos elementos, personal de la Dirección General de Investigaciones, al mando del comisario general Alfredo Jiménez, se trasladó hasta el lugar en el que habrían sucedido los hechos. Los vecinos les advirtieron que dirigieran su atención hacia unas enormes manchas de sangre que había frente a la puerta de la segunda casa del pasillo del sector 1. Allí, cuando la Policía golpeó la puerta, un hombre desde adentro comenzó a gritar: "yo no hice nada, sólo me defendí, me defendí". El dueño de casa abrió y los policías entraron. El hombre se identificó como Blas Pablo Pascual, de 47 años, a quien en la zona conocen como "Lito". "Yo estaba aquí adentro -dijo el hombre- cuando reventaron la puerta y me amenazaron con cuchillos". Junto a él estaba Marcelo Juárez, domiciliado en el barrio Campaña del Desierto, también en Los Pocitos. "Querían que les demos plata, pero yo no tenía. Quisieron pegarme y ahí empezamos a pelear. Arriba de la mesa había un cuchillo de cocina, y se lo clavé a uno", relató el hombre. El cuchillo tenía la hoja manchada con sangre, y la punta estaba quebrada. Cuando el otro hombre que había entrado con el muchacho -que sería Beto- vio que no podría concretar el golpe, escapó. Desde la fiscalía VII se ordenó que Pascual y Juárez sean detenidos, hasta que presten declaración en Tribunales.
Los vecinos afirmaron que la zona es muy peligrosa, e indicaron que los asaltos son frecuentes. "Ese Beto es peligrosísimo. No tengo dudas de que él lo llevó al otro chango para que lo ayudara. Es capaz de matar", dijo ayer un vecino, que no quiso identificarse. El asaltante que escapó no se habría llevado nada.

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