Convocan a buscar respuestas no violentas

Invitan a personas interesadas en realizar acciones para disminuir la violencia social

16 Abr 2018
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ESPERANZADOS EN UN MUNDO MEJOR. Leandro Sánchez, María de los Ángeles Illanes y Darío Vera. la gaceta / foto de diego aráoz

En 1969 el mendocino Mario Luis Rodríguez Cobos, más conocido como Silo, alertaba sobre los niveles de violencia que parecían imparables en la sociedad en aquel tiempo. Hoy, 49 años después, sus seguidores vuelven a sentir que el mundo ya no puede más. “Hay violencia en todos lados, en las calles, en las familias, dentro de nosotros mismos. Hay violencia afuera y dentro de nosotros”, advierten tres integrantes de dos de las cinco comunidades de El Mensaje de Silo que hay en Tucumán. María de los Ángeles Illanes, Darío Vera y Leandro Sánchez convocan a los tucumanos a reflexionar y a buscar soluciones, desde la no violencia, contra la violencia cotidiana.

“La violencia no sólo tiene que ver con la inseguridad sino también con los femicidios y con las respuestas violentas que damos a los problemas de siempre. Porque no es que tengamos más dificultades que antes, es que hemos cambiado la forma de responder a ellas. Si bien no está en nosotros resolver la inseguridad, sí podemos disminuir la violencia social, tomando conciencia de la forma en que nos comunicamos con los demás”, dice Sánchez. “Si no superamos nuestra propia violencia interna, tampoco vamos a superar la violencia social”, advierte.

Si bien son conscientes de que muchos grupos ya están trabajando en disminuir la violencia desde distintos lugares puntuales, proponen participar en una convocatoria general. “Apuntamos a que esto nos permita una mirada integral y nos lleve a acciones concretas, sin que eso significa perder la identidad de cada grupo, porque entendemos que en la diversidad hay crecimiento”, aclaran.

El Mensaje de Silo insta a los hombres a abrir su corazón a la esperanza. Esta es una experiencia que tiene lugar en encuentros entre dos o más personas, donde se realizan ceremonias, como la de bienestar. “Son experiencias en las que buscamos conectarnos con lo mejor del otro”, explica María de los Ángeles. No es otra cosa que un ejercicio de comunicación con los demás a través de la paz interior. “En la experiencia de bienestar cada uno se conecta con lo sagrado que tiene en su interior y pide algo desde su corazón”. Estas experiencias llevan a un cambio espiritual que comienza en la persona y se extiende a sus relaciones con los de más.

Darío Vera recuerda que en su primera arenga, el 4 de mayo de 1969, con el aire de la montaña refrescando su cara, Silo les dijo a las 200 personas que lo escuchaban: “Lleva la paz en ti y llévala a los demás”. Ese mensaje se llama “La curación del sufrimiento”.

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