El súper plan para no perder la figura en invierno

Haciendo actividad física combatís el frío y perdés peso a la vez. Además, tips para una buena alimentación, tratamientos estéticos y la cuestión emocional.

14 Abr 2018
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TIEMPO DE AERÓBICOS. La gimnasia libera endorfinas y mejora el ánimo. LA GACETA / FOTOS DE JOSÉ NUNO.-

El frío nos paraliza. Nos tira para abajo. Nos empuja a no salir de casa. Nos lleva cerca de la estufa. Y de la alacena. No queremos movernos. Buscamos poner sobre la mesa platos calientes, muy calóricos. ¿Actividad física? Lo pensamos dos veces antes de abandonar el calor del hogar.

Cuidarse en verano es fácil. Pero en otoño e invierno, cuando el termómetro baja, la cosa cambia. Hay que poner a prueba nuestra fuerza de voluntad. Hay que desterrar viejos mitos. Hay que separar las emociones de los bocados. Y convencerse de que el frío no puede ganarnos la pulseada.

Los nutricionistas Lucía Vallejo y Guillermo Omar, el psicólogo Pablo del Carril, la chef Paula Taranto y la entrenadora Fabiana Acosta ofrecen consejos orientados a armar un súper plan y no permitir que las bajas temperaturas arrebaten una buena figura. La alimentación saludable y el entrenamiento son fundamentales. Pero no hay que olvidarse, además, de manejar los estados de ánimo.

Cifras preocupantes

Los nutricionistas señalan que el invierno suele ser el peor enemigo de nuestra silueta. Durante estos meses subimos uno, dos o más kilos, que después intentaremos bajar desesperados en primavera. Pero no siempre lo logramos. Entonces, año a año estamos cada vez más gordos. Así lo comprueba un estudio publicado en la revista británica The Lancet, donde la red de científicos “NCD Risk Factor Collaboration” analizó el aumento de peso en adultos de 200 países, entre 1975 y 2014. A lo largo de esos 40 años los argentinos hemos subido más de 9 kilos. El 75% de los mayores de 34 años tienen en la actualidad sobrepeso u obesidad. La situación es crítica si tenemos en cuenta todas las enfermedades asociadas a esta realidad: aumento de males cardiovasculares y casos de diabetes y cáncer.

Los especialistas consultados hablan de cuáles son los malos hábitos que nos hacen engordar cuando hace frío:

• Comemos muchas harinas y azúcar. Para tener una idea, en nuestro país cada persona come un promedio de 15 kilos de galletas dulces al año.

• Pasamos más tiempo encerrados y usando dispositivos tecnológicos, lo que alimenta el sedentarismo.

• Comemos más y platos más calóricos. Sentimos que la única forma de enfrentar el frío es con guiso o locro. Le restamos protagonismo a las frutas y a las verduras.

Pero no todo está perdido. Recién comienzan a hacerse sentir los días frescos y estamos a tiempo de organizarnos para que esta temporada no sume kilos a nuestro cuerpo.

En el gimnasio

“No hay mejor forma de combatir el frío que realizando actividad física”, expresa Fabiana Acosta, personal trainer, dueña del gimnasio Mega Fitness Alfa. Su lema es: “los cuerpos de verano se preparan en invierno”. ¿Cómo? Con un buen plan que incluya -dependiendo de cada caso- desde ejercicios aeróbicos y aparatos hasta tratamientos estéticos para contrarrestar la grasa y endurecer la flacidez.

“Algo que la gente generalmente desconoce es que las calorías se queman mucho mejor con el frío. Además, hacer gimnasia libera endorfinas, lo que mejora mucho nuestro estado anímico, algo muy importante en los días grises y de bajas temperaturas”, advierte.

Un punto muy importante es no dejar de ir al gimnasio. Si lo que preocupa es la posibilidad de enfermarse por hacer ejercicio, hay que llevar siempre una muda de ropa para cambiarse y así se evita estar con la vestimenta mojada, lo que predispone a contraer alguna clase de mal.

¿Qué tipo de entrenamiento sigo para llegar en forma al verano? Acosta recomienda elegir una actividad con la que nos encontremos a gusto, para no abandonarla con el correr del tiempo. Para ella, lo ideal es hacer una combinación: primero levantar pesas o hacer aparatos. Con estos ejercicios se trabajan y tonifican los músculos, se incrementa el gasto calórico, mejora la circulación sanguínea y se reduce el colesterol, entre otros beneficios.

Las clases colectivas suelen ser muy estimulantes, dice. Por ejemplo, hacer zumba, una práctica que ayuda a estar en forma y al mismo tiempo es divertida. Las acrobacias en tela, aro y caño también ayudan porque son entretenidas y cuentan con grandes beneficios para el cuerpo, destaca.

Estética y nutrición

“También el invierno es un buen momento para hacerse tratamientos estéticos, que ayudarán a modelar la figura para llegar bien al verano... ya que todos requieren de tiempo para que den buenos resultados”, señala Acosta. Recomienda criolipólisis y ultracavitación, terapias que siempre deben ser acompañados con un plan de entrenamiento y de alimentación, detalla.

En cuanto a la alimentación adecuada, la nutricionista Lucía Vallejo aconseja: “cuando hace frío baja mucho el consumo de frutas y verduras porque solemos asociarlas con las temperaturas cálidas. Lo que debemos hacer, entonces, es modificar las técnicas de preparación: en vez de ensaladas se puede hacer verduras asadas, al horno, a la parrilla o en wok. A las frutas se las puede acompañar con yogurt y granola, por ejemplo”.

Según Vallejo, es un mito que para entrar en calor resulte imprescindible consumir platos calóricos. “Más diría que hay que ponerse en movimiento para entrar en calor”, aclara. Y sostiene que fundamentalmente en esta época del año hay que cuidarse en las porciones y de darse muchos permitidos de tortas y chocolates.

Otra recomendación que brinda es pesarse al menos una vez al mes. “Así tendremos una visión objetiva de lo que pasa en nuestro cuerpo. Generalmente, en invierno la vestimenta provoca que uno pierda el registro de lo que engorda”, explica.

El nutricionista Guillermo Omar, conocido por sus posteos diarios con consejos nutricionales en las redes sociales, dice que el primer mito a derrumbar es que cuando hace frío es imposible sostener una alimentación saludable.

Que nuestro plato siempre tenga color es la clave. No importa si lo que está ahí es caliente o frío. Si el menú diario por lo general no posee mucho color (carne con papas o arroz; empanadas, pizza, pastas) estamos perdidos, resalta.

“Es cierto que hay una cuestión fisiológica: al bajar las temperaturas el cuerpo te pide alimentos calientes. Pero en ese punto parecen ganar la batalla cuestiones culturales, como las preparaciones socialmente típicas del invierno, que son muy calóricas. Porque podés comer un bife con verduras calientes y esto es lo saludable”, opina. Sugiere incorporar a las dietas en esta época mucha sopa, cocciones al horno, estofados con vegetales y más zapallo que papa.

Es fundamental el consumo de agua durante el día. Otro dato a tener muy en cuenta es no dejar pasar muchas horas sin comer y respetar las cuatro comidas, enfatiza Omar. Además sostiene que es bueno incorporar frutos secos (almendras, nueces, etc.), teniendo en cuenta no excedernos en la cantidad.

psicología 
las emociones y la comida
Si estamos contentos, comemos. Si estamos tristes, comemos. La angustia por un día gris se pasa con un chocolate. Las emociones están directamente relacionadas con la ingesta de comida, especialmente en quienes sufren sobrepeso u obesidad, afirma el psicólogo Pablo Javier del Carril, jefe del área de Salud Mental del centro de Descenso de Peso Dr. Juan Carlos Saab. “Las personas con dichas características, generalmente canalizan sus tensiones internas y vivencias afectivas o emocionales (tanto positivas como negativas) a través del consumo de alimentos. Por eso, es importante identificar lo que sentimos o qué emociones estamos transitando para diferenciar de mejor manera entre la necesidad de comer y el impulso o deseo de comer”, explica. Del Carril sostiene que no existe ninguna relación entre el frío o los días con menos luz y la necesidad de comer más: “nuestro metabolismo no presenta modificaciones dinámicas o fisiológicas en las distintas estaciones del año”. Y aconseja que cada uno identifique sus sentimientos (busque ayuda profesional si es necesario) y no los ligue con la comida.
guisos “light” 
cómo aligerar de calorías algunos platos
¿Se puede comer guiso en invierno si uno quiere mantener la figura? La chef Paula Taranto, especialista en recetas light y saludables, dice que sí. Depende de los ingredientes que se eligen, sostiene. Y cuenta algunos de sus secretos. “Se puede hacer guiso de lentejas, con carne magra y muchas verduras. La clave será no ponerle panceta ni chorizo colorado”, resalta. Más que con fideos recomienda otra opción de este plato con arroz integral o con garbanzos. “Las pastas conviene comerlas solas o con un poco de salsa, y preferentemente que sean de harina integral”, sugiere. Otra receta típica de los días fríos tucumanos es el locro. ¿Se puede alivianar sin que deje de ser rico? “Sí”, dice en forma contundente. “La clave es que tenga poco ‘ripio’, como le dice la gente. No ponerle patitas ni colita de cerdo. Si le ponemos mondongo, mejor hacerlo hervir hasta que se le desprenda la grasa. Se le puede agregar un chorizo colorado chiquito, para que le dé el gustito característico. Se puede poner menos maíz, menos porotos y no agregarle panceta. El corte de carne que se usa popularmente es el duro, pero se puede elegir uno con menos grasa, como paleta o choquizuela”.
Ñoquis de calabaza, humitas sin frititos y con poco queso y estofados que tengan de todo menos papa también son platos calientes, ideales para el invierno, y que contienen menos calorías, destaca Taranto, quien sufría obesidad y logró bajar 50 kilos.
> Psicología 
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Cómo aligerar de calorías algunos platos

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Ñoquis de calabaza, humitas sin frititos y con poco queso y estofados que tengan de todo menos papa también son platos calientes, ideales para el invierno, y que contienen menos calorías, destaca Taranto, quien sufría obesidad y logró bajar 50 kilos.

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