23 Mayo 2004 Seguir en 
"Jesusito" está preso otra vez. Era buscado por la Policía, acusado de un robo a mano armada. El viernes por la noche, personal al mando del comisario Raúl Fermoselle, se topó con él en las calles de "La Bombilla" y logró detenerlo después de una breve persecución en la que hubo resistencia de los vecinos, quienes intentaron agredir a los uniformados.
La historia podría ser una más de las crónicas policiales de todos los días; pero los 14 años del detenido y el hecho de que este sea conocido para las fuerzas de seguridad desde que tenía 12, reavivan el debate sobre las políticas criminales para este sector social en riesgo.
La polémica tomó calor a partir de una denuncia realizada por la diputada Delia Pinchetti de Sierra Morales. La republicana afirmó que desde la Nación impulsó un proyecto para que representantes de todas las provincias analizaran la problemática, pero Tucumán no envió a sus representantes. "Al gobernador José Alperovich sólo le interesa cerrar los números. El 60% de los jóvenes de Tucumán no concurre a la escuela, y el 46% de los que ingresan a la primaria no completa sus estudios. La curva ascendente de la deserción escolar y de la pobreza es paralela a la del incremento de la delincuencia juvenil", aseguró.
La directora de Familia y Minoridad, María Teresa de Canals, admitió la ausencia a la reunión, pero aclaró que la Provincia recibió tarde la invitación. La funcionaria defendió el trabajo del Gobierno y explicó que el objetivo es fortalecer los lazos familiares con la presencia de equipos técnicos.
"Hay que analizar los problemas y sus causas. Por ejemplo, con el programa ?El menor en situación de calle? les estamos acercando módulos alimentarios a las familias que no tienen nada, como un modo de contener a los chicos en riesgo. Es un proceso largo que hay que mantener en el tiempo", afirmó.
Por su parte, la defensora de menores Mirta Lenis de Vera sostuvo que en lugar de plantear el endurecimiento de las penas o la reducción de la imputabilidad, debería combatirse la droga, el tráfico de armas y otros delitos. "La sociedad debería preguntarse por qué se condena a quien roba un pasacintas y no al que lo compra", aseveró.
El problema impacta en el funcionamiento de los Tribunales. Estimaciones extraoficiales anticipan que se incrementaron las causas en las que los menores son protagonistas. El panorama estadístico es sombrío.
La historia podría ser una más de las crónicas policiales de todos los días; pero los 14 años del detenido y el hecho de que este sea conocido para las fuerzas de seguridad desde que tenía 12, reavivan el debate sobre las políticas criminales para este sector social en riesgo.
La polémica tomó calor a partir de una denuncia realizada por la diputada Delia Pinchetti de Sierra Morales. La republicana afirmó que desde la Nación impulsó un proyecto para que representantes de todas las provincias analizaran la problemática, pero Tucumán no envió a sus representantes. "Al gobernador José Alperovich sólo le interesa cerrar los números. El 60% de los jóvenes de Tucumán no concurre a la escuela, y el 46% de los que ingresan a la primaria no completa sus estudios. La curva ascendente de la deserción escolar y de la pobreza es paralela a la del incremento de la delincuencia juvenil", aseguró.
La directora de Familia y Minoridad, María Teresa de Canals, admitió la ausencia a la reunión, pero aclaró que la Provincia recibió tarde la invitación. La funcionaria defendió el trabajo del Gobierno y explicó que el objetivo es fortalecer los lazos familiares con la presencia de equipos técnicos.
"Hay que analizar los problemas y sus causas. Por ejemplo, con el programa ?El menor en situación de calle? les estamos acercando módulos alimentarios a las familias que no tienen nada, como un modo de contener a los chicos en riesgo. Es un proceso largo que hay que mantener en el tiempo", afirmó.
Por su parte, la defensora de menores Mirta Lenis de Vera sostuvo que en lugar de plantear el endurecimiento de las penas o la reducción de la imputabilidad, debería combatirse la droga, el tráfico de armas y otros delitos. "La sociedad debería preguntarse por qué se condena a quien roba un pasacintas y no al que lo compra", aseveró.
El problema impacta en el funcionamiento de los Tribunales. Estimaciones extraoficiales anticipan que se incrementaron las causas en las que los menores son protagonistas. El panorama estadístico es sombrío.







