23 Mayo 2004 Seguir en 
Cuatro adolescentes detenidos por robos agravados se fugaron ayer a las 17 del Instituto Roca, aprovechando que la guardia policial estaba reducida a causa del motín que se había desatado poco antes en el Hogar Belgrano, ubicado al lado, en avenida Francisco de Aguirre al 300.
Los violentos prófugos del Roca golpearon a un preceptor y a un policía. Al primero de ellos quisieron apuñalarlo con una "punta" carcelaria, que, afortunadamente, se desvió al dar con el documento que el hombre tenía en el bolsillo de la camisa. Los menores tienen entre 15 y 17 años, y son reincidentes.
Todo comenzó cuando 12 de los 14 internos del pabellón de máxima seguridad, inaugurado en noviembre pasado en el Hogar Belgrano, les prendieron fuego a los colchones y a las frazadas luego de haber provocado un cortocircuito.
Trasladados
El juez de Menores Raúl Ruiz explicó que los adolescentes se habrían ofuscado porque estaban reparándose las rejas de la ventana.
"Ingresé corriendo, con un policía que tiró abajo la puerta para poder entrar. Estaban todos juntos en un rincón, rodeados por las llamas, y el matafuegos no andaba. Tuvimos que sacar los colchones para que pudieran salir", contó un hombre que estaba en el Belgrano visitando a su hijo detenido.
Tres de los revoltosos resultaron con quemaduras leves, pero sólo uno tuvo que ser hospitalizado. Los cabecillas de la refriega fueron trasladados a las comisarías 3ª y 6ª, y los demás fueron reubicados en el mismo hogar.
Los violentos prófugos del Roca golpearon a un preceptor y a un policía. Al primero de ellos quisieron apuñalarlo con una "punta" carcelaria, que, afortunadamente, se desvió al dar con el documento que el hombre tenía en el bolsillo de la camisa. Los menores tienen entre 15 y 17 años, y son reincidentes.
Todo comenzó cuando 12 de los 14 internos del pabellón de máxima seguridad, inaugurado en noviembre pasado en el Hogar Belgrano, les prendieron fuego a los colchones y a las frazadas luego de haber provocado un cortocircuito.
Trasladados
El juez de Menores Raúl Ruiz explicó que los adolescentes se habrían ofuscado porque estaban reparándose las rejas de la ventana.
"Ingresé corriendo, con un policía que tiró abajo la puerta para poder entrar. Estaban todos juntos en un rincón, rodeados por las llamas, y el matafuegos no andaba. Tuvimos que sacar los colchones para que pudieran salir", contó un hombre que estaba en el Belgrano visitando a su hijo detenido.
Tres de los revoltosos resultaron con quemaduras leves, pero sólo uno tuvo que ser hospitalizado. Los cabecillas de la refriega fueron trasladados a las comisarías 3ª y 6ª, y los demás fueron reubicados en el mismo hogar.







