Por falta de fondos una obra se hace eterna en plena zona bancaria

La Municipalidad encargó una inspección para determinar qué pasa en San Martín 730. Sólo hay dos operarios trabajando debido a la demora en los pagos.

10 Abr 2018

Mucha basura entre las grietas, zócalos de casi unos 60 centímetros de alto atados con alambre, mampostería en muy mal estado, vidrios rotos, una importante grieta en la fachada y peatones amontonados y molestos. La descripción, a grandes rasgos, se ajusta al paisaje cotidiano sobre la vereda y en el edificio centenario de San Martín 730, que pertenece a la Caja Popular de Ahorros, y que desde hace cuatro años está en obra. Luego de una inspección técnica solicitada por la Municipalidad a su propia Dirección de Catastro, se informó que los trabajos se extenderán -por lo menos- siete meses más.

Sucede que en la antigua sede del banco Francés sólo están trabajando dos operarios, sostienen los funcionarios municipales. De hecho, las columnas de las pantallas de protección están fijadas con cemento a la vereda, lo que da a entender que la obra tiene para rato.

“A mí lo que me molesta es que está desnivelados el pavimento y la vereda y se junta agua. Entonces, muchas veces terminamos bañadas por los automovilistas que pasan rápido. Y caminar por ahí es casi imposible. Pasa mucha gente durante toda la mañana, al ser una zona bancaria. No puede estar tan descuidado. De noche es más feo todavía; los ladrones se aprovechan de esta situación y te agarran ahí”, comenta Fátima Soria Pereira, empleada de un local de artículos para celulares contiguo al edificio.


Otro vecino, Genaro Ávila, añade que esa fachada se ha vuelto el vaciadero de los peatones: “en los recovecos depositan toda clase de basura”. Lo que dice Ávila se nota a simple vista: vidrios rotos de las ventanas que están por debajo de las pantallas de protección, unos caños tapados con una botella plástica, un hueco por el que es difícil ver donde termina, o los alambres hechos nudos para contener objetos o parte de la mampostería.

Inspecciones

“El frente se encuentra en muy mal estado, faltando revoques y una esquina del mismo se encuentra agrietado a 45°”, “también la vereda está hundida en la entrada, además del mal estado de la misma”, “en el interior de esta finca, lo edilicio está deteriorado”. Esas son algunas de las citas plasmadas en un expediente con fecha del 6 de diciembre de 2017 y firmado por Leonardo José D’Urso, inspector de la Dirección de Catastro. El documento consigna que en un futuro el lugar será destinado a una delegación de Gendarmería Nacional y que la empresa adjudicataria es Dorsal Constructora SRL.


En otra visita de Catastro, de la que derivó otro expediente fechado el 23 de marzo pasado, se detalla que es poco probable que caigan “mampuestos”, porque la fachada posee una pasarela metálica de protección y porque en el interior de la obra se reforzaron las columnas con un encastre metálico. Por otra parte, en el escrito firmado por el ingeniero Ricardo Sorol se detalla que la obra sufrió un importante atraso por la falta de fondos disponibles para estos trabajos, correspondientes el Ente encargado (Caja Popular), y que en este momento hay apenas dos operarios. “Por lo expuesto se deduce que el tiempo de terminación, si se continúa con esta cantidad de operarios, será mucho más que siete meses como figura en el cartel de obra”, detalla. El resumen del expediente destaca la cantidad y calidad del trabajo que se está llevando a cabo y critica la lentitud del proyecto por la falta de fondos.

La empresa constructoras se limitóa a informar que avanzaron mucho puertas adentro, pero que falta trabajar en la fachada por completo.

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