Primer avance judicial en el país por las supuestas coimas de Odebrecht

Imputaron al ex ministro por “negociaciones incompatibles con la función pública”, por haber favorecido a esa empresa. El juez Rafecas procesó a De Vido por, presuntamente, haber favorecido a la constructora.

04 Abr 2018
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COMPLICADOS. De Vido y Cameron, acusados de favorecer a Odebrecht. archivo

BUENOS AIRES.- El juez federal Daniel Rafecas procesó al detenido ex ministro de Planificación Julio De Vido y al ex secretario de Energía Daniel Cameron por “negociaciones incompatibles con la función pública”, al considerar que favorecieron a la constructora brasileña Odebrecht en contratos para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur entre 2006 y 2008.

Se trata del primer procesamiento dictado por la Justicia argentina en una de las causas vinculadas al escándalo por el pago de sobornos de la constructora llamado “Lava Jato” en Brasil y que repercutió en varios países de la región.

Para el juez Rafecas “no hay margen de duda” respecto al “rol esencial que tenía el ministro De Vido en relación a los procedimientos irregulares investigados”, según el fallo de 308 carillas.

“Es posible afirmar que De Vido no pudo carecer de conocimiento -cuanto menos, de los trazos más gruesos-, respecto del modo y la vía por la que la Constructora Norberto Odebrecht ingresó al desarrollo de las obras de infraestructura sobre las cuales, por cierto, el ministro tenía especiales responsabilidades en función de las misiones que le fueran encomendadas a su ministerio por decreto presidencial”, apuntó.

“Lo ocurrido aconteció en el ámbito de su cartera ministerial a la cual pertenecía el organizador -Secretaría de Energía-, el suborganizador -Subsecretaría de Combustibles-, el Enargas -organismo que asistía a la Secretaría de Energía-, y la Subsecretaría de Energía Eléctrica”.

Los contratos para ampliar los gasoductos “fueron acordados bajo el condicionamiento establecido a través de las acciones singulares y conjuntas” de los entonces funcionarios ahora procesados.

La megaobra -con un presupuesto de 2.300 millones de dólares- estuvo a cargo de Odebrecht, la constructora implicada en el escándalo brasileño del “Lava Jato” por multimillonarios pagos de sobornos en distintos países para obtener obra pública.

Según Rafecas, “todo el proceso licitatorio habría estado enderezado desde un principio a la adjudicación del negocio a Odebrecht”, aunque aclaró que en su investigación no está incluido el supuesto pago de sobornos, sino que ese delito forma parte de otra causa, a cargo del juez federal Marcelo Martínez De Giorgi.

Rafecas dio por probado que hubo negociaciones incompatibles, un delito que prevé hasta seis años de prisión, y se dictaron embargos por un $ 1 millón a los procesados.

“Existieron interferencias ajenas a los intereses de la Administración Pública en la medida de que se advierte la concurrencia de actos dirigidos a beneficiar a Odebrecht”, puntualizó el juez.

“Existen elementos para considerar, con el grado de certeza que esta etapa procesal exige que De Vido facilitó, en incumplimiento del deber de fidelidad en la correcta prelación de los intereses de la Administración pública, el desvío de la voluntad negocial de la Administración, plasmado en la actuación parcial de otros funcionarios públicos dependientes suyos”, concluyó.

Todo, reforzó, se hizo “en favor de los intereses” de Odebrecht, “compañía que finalmente resultó adjudicataria de los contratos de prestación de servicios requeridos” para la obra “Ampliación gasoductos TGS y TGN”.

“En el caso de De Vido, la delegación de la toma de las decisiones hacia funcionarios de su dependencia junto con la ausencia de todo accionar en favor de la correcta prelación de los intereses estatales en juego, constituyó un aporte esencial a la actuación delictiva de los funcionarios dependientes de su cartera que benefició indebidamente a la empresa internacional de mención”, señaló el juez al procesarlo como “partícipe necesario”. Rafecas aludió en su fallo a “la existencia de un apreciable desvío de poder por parte de De Vido y Cameron”. (Télam)


una causa de alcance mundial
el caso.- Los escándalos de corrupción que rodean a la empresa constructora brasileña Odebrecht alcanzaron a las esferas políticas de varios países de América Latina. Odebrecht fue fundada por Norberto Odebrecht, abuelo de Marcelo Odebrecht, quien en marzo de 2016 fue condenado a 19 de años de prisión por la Justicia de su país por el pago de más de US$ 30 millones de sobornos a funcionarios de Petrobras, la empresa petrolera con participación estatal y privada. Según el documento de los Estados Unidos, que fue el único país que divulgó parte de la confesión, la empresa Odebrecht reconoció que, entre 2007 y 2014, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, pagó en la Argentina más de US$ 35 millones en sobornos a intermediarios, entendiendo que “estos serían transferidos, en parte, a funcionarios del gobierno argentino”. Aclaró, además, que estos sobornos estaban vinculados con la adjudicación de al menos tres proyectos de infraestructura, en los que la empresa obtuvo beneficios por aproximadamente US$ 278 millones: os gasoductos y plantas compresoras de gas para Cammesa e YPF, la planta potabilizadora de Paraná de Las Palmas (Tigre) para la empresa AySA y el soterramiento del tren Sarmiento.
el paso del gasoducto por tucumán.- Parte de la ampliación del gasoducto Norte se realizó en Tucumán. El objetivo fue inyectar 900.000 metros cúbicos adicionales de gas natural, destinado al suministro de industrias en las zonas del norte y centro del país. La obra consistió en la instalación de gasoductos paralelos al sistema ya existente. De hecho, De Vido y Cameron participaron de la inauguración parcial de los trabajos, que se llevó a cabo en Banda del Río Salí en agosto de 2005.


Una causa de alcance mundial

El caso.- Los escándalos de corrupción que rodean a la empresa constructora brasileña Odebrecht alcanzaron a las esferas políticas de varios países de América Latina. Odebrecht fue fundada por Norberto Odebrecht, abuelo de Marcelo Odebrecht, quien en marzo de 2016 fue condenado a 19 de años de prisión por la Justicia de su país por el pago de más de US$ 30 millones de sobornos a funcionarios de Petrobras, la empresa petrolera con participación estatal y privada. Según el documento de los Estados Unidos, que fue el único país que divulgó parte de la confesión, la empresa Odebrecht reconoció que, entre 2007 y 2014, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, pagó en la Argentina más de US$ 35 millones en sobornos a intermediarios, entendiendo que “estos serían transferidos, en parte, a funcionarios del gobierno argentino”. Aclaró, además, que estos sobornos estaban vinculados con la adjudicación de al menos tres proyectos de infraestructura, en los que la empresa obtuvo beneficios por aproximadamente US$ 278 millones: os gasoductos y plantas compresoras de gas para Cammesa e YPF, la planta potabilizadora de Paraná de Las Palmas (Tigre) para la empresa AySA y el soterramiento del tren Sarmiento.

El paso del gasoducto por tucumán.- Parte de la ampliación del gasoducto Norte se realizó en Tucumán. El objetivo fue inyectar 900.000 metros cúbicos adicionales de gas natural, destinado al suministro de industrias en las zonas del norte y centro del país. La obra consistió en la instalación de gasoductos paralelos al sistema ya existente. De hecho, De Vido y Cameron participaron de la inauguración parcial de los trabajos, que se llevó a cabo en Banda del Río Salí en agosto de 2005.

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