En Tucumán “la muerte no distingue barrios”, dice el arzobispo Carlos Sánchez

24 Mar 2018
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“Nos preocupa nuestra realidad provincial: asistimos a un clima de profundo miedo en la convivencia diaria por la violencia que se ha instalado en la comunidad tucumana; violencia que llega hasta la pérdida de lo más valioso que tiene una sociedad: la vida humana. Y la muerte no distingue barrios, edades, situaciones económicas; abarca a todos; cualquier persona puede ser la próxima víctima”. De esta manera se expresaba el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Alberto Sánchez, a horas del inicio del tercer Vía Crucis por la Vida, que se realizó anoche, por el Día del Niño por Nacer, y en el marco de las manifestaciones que realiza la Iglesia en defensa de la vida desde la concepción.

Monseñor Sánchez sorprendió con la difusión de un documento titulado “Vale toda vida”. Este es justamente el lema que propuso el Episcopado Argentino para visibilizar la postura de los católicos en contra del aborto. Se prevé que mañana, en las ceremonias del Domingo de Ramos, todos los fieles levanten sus ramos para ser bendecidos y al mismo tiempo carteles con la leyenda mencionada.

En el documento - titulado “Mensaje del obispo y de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social de Tucumán a todos los ciudadanos” - monseñor Sánchez afirma: “la violencia se ve incrementada y fortalecida por el aumento del consumo y la venta de drogas, situación que destruye familias. Queremos que Tucumán sea un hogar, una casa para todos los tucumanos”. “Ya pasaron casi dos años desde la celebración del Bicentenario de la Independencia de nuestra Patria y queremos que nuestra Patria sea un hogar, una casa para todos los argentinos”, agrega.

Un regalo, pero ...

“La vida nos ha sido dada como un regalo precioso para desarrollar y cuidar; pero en nuestra sociedad, se ha vuelto precaria, vulnerable e insegura, por diversas situaciones concretas que se viven a diario: pobreza, falta de trabajo, de educación, suicidios, abortos, adicciones a las drogas, el alcoholismo, el juego, la pornografía, todas situaciones de muerte…”, prosigue el documento. “Ante esto, nuestro compromiso es custodiar y promover ese don tan inmenso y único que es la vida; vida que Dios nos invita a cuidar desde su concepción y en todo su desarrollo, hasta el final de nuestros días”, añade.

La cultura de la vida

Monseñor Sánchez insta “fervientemente a toda la sociedad” “a realizar gestos que promuevan una Cultura de la Vida; dialogando, respetándonos, valorándonos, ayudándonos, sirviéndonos, perdonándonos, aceptándonos… en el marco de una sana convivencia y defendiendo lo más débil de nuestra sociedad: el niño por nacer”, remarca. También pide cuidar “nuestra casa común y toda la naturaleza” para hacer de Tucumán y Argentina “una casa de encuentro fraterno”.

Al cierre de esta edición se realizaba en la plaza Independencia el Vía Crucis por la Vida.

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