El padre Di Paola dijo que lo de Peña fue una “jugada política”

El sacerdote sostuvo que los obispos se sintieron “chicaneados” por los diputados.

18 Mar 2018

Una jugada política y una chicaneada. Así calificó el sacerdote José María ‘Pepe’ Di Paola a la divulgación de cuánto ganan los funcionarios de la Iglesia. El miércoles pasado el jefe de Gabinete, Marcos Peña, respondió más de 1.000 preguntas en la Cámara Baja; la pregunta 25 fue sobre el sueldo de los obispos.

“Acá no podemos pecar de ingenuos porque uno del mismo grupo le pregunta a su jefe sobre ese tema, cuando además ya firmó el Presupuesto y lo sabía, salvo que firmen sin leer las cosas”, sostuvo Di Paola.

Carla Carrido, diputada de Evolución Radical –que encabeza Martin Losteau- preguntó sobre los recursos públicos que se distribuyen para el sostenimiento de la Iglesia. Peña precisó que el presupuesto anual de este año asciende a $ 130.421.300. También reveló, en orden jerárquico que un sacerdote diocesano recibe $ 46.800; un obispo auxiliar, $ 40.950; un sacerdote emérito, $ 40.950; y, por último, los administradores apostólicos y diocesanos perciben $ 46.800.

Di Paola, en declaraciones a radio La Red, manifestó que se sintió chicaneado tanto por el titular del Gabinete nacional como de algunos parlamentarios. “(El hecho) fue vergonzoso teniendo en cuenta la tarea social que viene haciendo la Iglesia”.

Consideró que la pregunta -de un miembro del bloque afín a Cambiemos-, formó parte de “una jugada política” del jefe de ministros. Y agregó: “(Fue) un hecho adrede con indicios de chicaneo”.

Remarcó que los obispos también advirtieron el “ataque” por parte de los congresistas. “Sin duda, chicaneados también por el conjunto de los diputados, porque la diputada que le preguntó pertenecía al mismo grupo”.

El sacerdote, que firmó junto a otros obispos villeros una nota titulada “Con los pobres abrazamos la vida”, hizo referencia al debate sobre la despenalización del aborto. “Estamos viendo que muchas cosas se hacen en nombre de los pobres, y en el fondo son posturas de clase media, media alta, que quieren justificar una actitud, en vez de decir ‘lo hacemos porque nosotros queremos’, lo hacen invocando una clase que no conocen”, aseguró.

Y enfatizó que “hay cuestiones más urgentes e importantes” y que, en muchas ocasiones, “se utilizan algunos temas para distraer respecto de otros”. (Télam)

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