Habitan más bacterias en tu cocina que en tu baño

El mayor reservorio de contaminantes lo usamos, precisamente, para intentar limpiar.

28 Feb 2018
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LOS ELEMENTOS MÁS CONTAMINADOS. Las esponjas o paños para lavar los platos o limpiar las superficies de la cocina tienen muchas bacterias.

Casi con seguridad, si te preguntan cuál es el lugar menos limpio de tu casa responderás “el inodoro”. Pero no. El ránking de los lugares más contaminados lo encabeza la cocina; concretamente objetos que no despiertan la más mínima sospecha: esponjas y paños.

Los trabajos de Chuck Gerba, profesor de Microbiología de la Universidad de Arizona que estudia cómo las enfermedades se esparcen por el medioambiente, muestran que, en un asiento de inodoro hay unas 50 bacterias cada 6,5 cm²; en las esponjas hay 10 millones y en los trapos, un millón: tu esponja puede ser 200.000 veces más sucia que el asiento de tu inodoro.

Otro estudio conducido por Massimiliano Cardinale, del Instituto de Microbiología Aplicada de la Universidad Justus Liebeg, en Giessen, Alemania publicado en la revista científica online Scientific Reports coincide con estos resultados y destaca: “no solo actúan como reservorio de microorganismos, sino también como diseminadores sobre superficies domésticas, lo que puede llevar a la contaminación cruzada de manos y alimentos, una de las principales causas de brotes de enfermedades transmitidas por estos últimos”, añade el texto.

Otra investigación, llevada a cabo por NSF International, una fundación fundada en 1944 por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan para estandarizar los requisitos de sanidad y seguridad alimentaria. Según publica la BBC Mundo, se recogieran muestras de los objetos más utilizados en el hogar -desde mesadas de cocina a celulares-, y se constató que los más contaminados con bacterias coliformes (no son necesariamente graves, pero indicadoras relevantes de contaminación de agua y alimentos) eran los trapos y las esponjas usados para limpiar: en el 75 % de los casos estaban contaminados. Por eso Philip Tierno, del departamento de Microbiología y Patología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York y autor del libro “La vida secreta de los gérmenes”, advierte que si no limpiamos adecuadamente las esponjas, al lavar platos los cubrimos con una capa de gérmenes.

Las razones

“Los trapos de cocina suelen albergar muchas de estas bacterias porque son húmedos y calentitos, el ambiente ideal para los gérmenes”, destaca el artículo de la BBC y añade que la investigación conducida por Cardinale mostró que hervir los trapos no los desinfecta. Y que lavarlas regularmente con agua y jabón no soluciona el problema; por el contrario: hallaron en estos casos un porcentaje mayor de bacterias perjudiciales que las que jamás habían sido limpiadas. Una posible explicación para es que las bacterias más perjudiciales son también más resistentes y rápidamente recolonizan las áreas abandonadas por otros microbios más susceptibles a los detergentes.

Según Tierno, lo mejor para contrarrestar el problema es mezclar nueve partes de agua con una de lavandina. Siempre con guantes, después de cada uso sumergir la esponja en esta solución entre 10 y 30 segundos; luego escurrir el líquido y dejarla secar. Y, por sobre todo, reemplazar trapos y esponjas todas las semanas.

Otros “escondites” frecuentes 
- 45% de las piletas de cocina o fregaderos 
- 32% de las mesadas
- 18% de las tablas de cortar
- 27% de los sostenedores de cepillos de dientes
- 9% de las manijas de las puertas de los baños

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