Enjuician a un parapsicólogo por el crimen de Los Ralos

Derivación del juicio por el homicidio de Wuscowi. José Fuentes habría llevado al sanatorio a uno de los delincuentes heridos durante el asalto ocurrido en 1999. Los homicidas fueron condenados hace dos días.

19 Mayo 2004
El parapsicólogo José Fuentes no tuvo una buena jornada, en el inicio del juicio que se le sigue por su presunta colaboración con los cordobeses que fueron condenados el lunes, por el asesinato del comerciante Luis Wuscowi. La sentencia se conocería hoy.
Según la acusación, Fuentes habría facilitado su casa como "aguantadero" de la banda, y habría colaborado en la atención del asaltante Claudio Martín Mongilardi, quien resultó baleado en el frustrado atraco y murió cinco días después.
El 14 de febrero de 1999 Mongilardi y Rubén Darío Gallardo Tapia entraron en la casa de Wuscowi, donde funciona también un miniservice, pero se toparon con la tenaz resistencia de Wuscowi y de su hijo Ezequiel. El primero de ellos recibió cinco balazos, y el joven uno en la pierna y otro en la espalda, que lo traspasó e impactó en Mongilardi.
Fuentes se abstuvo de declarar, por lo que se leyó lo que dijo en la etapa de instrucción, cuando sostuvo que conocía a Sandra Merlo, la pareja de Mongilardi, porque había acudido a él años antes en procura de su ayuda.
Dijo que cuando el delincuente resultó herido, la mujer lo llamó para pedirle ayuda, porque estaba con peritonitis. Luego, añadió, fue a visitarlo al sanatorio. donde había sido internado Más tarde declaró una empleada del sanatorio, quien dijo que no recordaba nada especial. Sin embargo, señaló que el dueño del establecimiento se mostró nervioso porque Mongilardi había sido internado con un nombre falso.

Datos relevantes
La única testigo que aportó datos útiles fue Ana María de Luján Cuozzo, vecina de Fuentes y amiga de su hijo mayor. Ella, explicó, visitaba casi a diario la vivienda; allí vio a un desconocido la noche del crimen, y a tres cordobeses al día siguiente.
Con Fuentes, dijo, fue a donar sangre para un supuesto amigo de este que había sufrido un accidente. Dijo que los tres cordobeses lo hicieron en otro momento, cuando el acusado había señalado que fueron juntos. Pero lo que más perjudicó a Fuentes fue la lectura de las declaraciones de los parientes de Mongilardi, incluida la de Merlo, en las que se consigna que él les habría dicho que llevó al herido al sanatorio, y los hospedó en su casa. Este juicio tuvo que hacerse al terminar el otro, debido a que Fuentes no se presentó el día de su inicio.
El lunes pasado, Gallardo Tapia, Alberto Fabián Orellano y Angel Alejandro Salas fueron condenados a 25 años de prisión, mientras que el tucumano Domingo Mistreta, que estaba acusado por encubrimiento al igual que Fuentes, fue absuelto.
Hoy emitirían sus alegatos el defensor Darío Casiva y el fiscal Juan Santos Suárez, para que luego los jueces Carlos Norry, Julio Espíndola Aráoz y Pedro Roldán Vázquez dicten la sentencia.

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