Cotapro estrena director con proyectos de crecimiento

Los chicos de los talleres protegidos despiden con lágrimas a su ex directora, Mónica Cáceres, que se jubila. Labor de 32 años

20 Feb 2018
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ASUNCION. El joven Gabriel Marañón presenta su proyecto en Cotapro. Ministerio de Desarrollo Social

La Cooperativa de Talleres Protegidos, Cotapro, pionera en Tucumán en la integración social y laboral de las personas con discapacidad, cierra una etapa. Después de 33 años de funcionamiento, su histórica directora, Mónica Cáceres (foto), se acoge a la jubilación ordinaria para dejar su lugar al joven Gabriel Marañón, que llega con varios de proyectos de jerarquización. Tanto los alumnos, que son alrededor de 60, y sus familiares como los empleados despidieron con lágrimas y abrazos a quien condujo la institución durante 32 años.

El viernes asumió el flamante director. Lo puso en funciones el ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin, quien agradeció el compromiso que mostró Cáceres durante su función y anticipó la puesta en marcha de “un proyecto muy lindo, tanto desde el aspecto edilicio como funcional”. La secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Sandra Tirado, agregó que la institución seguirá creciendo en integración y que apuntará a “la actividad física, a la rehabilitación y principalmente a la integración”.

Marañón, precisó a LA GACETA que no sólo los servicios que se venían ofreciendo se van a mantener, sino que se van a aumentar y mejorar. “Tenemos el proyecto de construir una pileta climatizada y un gimnasio para que los chicos hagan deportes, además de los talleres. Queremos que sea un lugar inclusivo e integrador para personas con y sin discapacidad”, señaló. “Será un gimnasio polifuncional, canchas de básquet adaptado, fútbol 5 y para otras disciplinas deportivas. Los talleres van a seguir funcionando de manera normal. También se mejorará la infraestructura del lugar donde funcionan los talleres protegidos para que las familias de los chicos también puedan venir”, acotó.

Cáceres tomó a su cargo la institución en tiempos en que no se hablaba de inclusión social y los padres no enviaban a sus hijos con discapacidad a las escuelas comunes. Los talleres protegidos Sagrado Corazón de Jesús capacitaron a estas personas y les dieron la posibilidad de vender sus productos.

Marañón tiene 27 años, es profesor de Educación Física con la especialidad en discapacidad. Realizó una pasantía en el Servicio Nacional de Rehabilitación de Buenos Aires y trabajó en el instituto Fleni y en varias fundaciones.

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