Carta de lectores

18 Feb 2018

Mujeres en la ciencia

Respecto de la nota publicada en la edición de ayer sobre la participación femenina en la ciencia, veo a las mujeres avanzando en todos los ámbitos de la sociedad y la ciencia no es la excepción. Estamos ocupando lugares que antes eran exclusivos de hombres (por ejemplo escribo esto desde la Puna donde vengo manejando una 4x4 sola por los lugares más inaccesibles). Las mujeres hicimos grandes aportes a la ciencia, pero muchas veces a través de un hombre, como lo hicieron Rosalind Franklin, Marie Curie. Pero ahora eso se acabó. En la actualidad hemos logrado hacernos un lugar en la sociedad científica, llevamos adelante grupos de trabajo, campañas científicas, grandes proyectos y grandes descubrimientos. Compartimos esa vida intensa y demandante con la maternidad y aprendimos a delegar, a compartir la crianza y sobre todo, aprendimos a criar hijos independientes, orgullosos de sus mamás y dándoles el ejemplo a nuestras hijas que sean independientes y a nuestros hijos e hijas que las familias se hacen de a dos, que la crianza de los hijos es compartida y que bajo ningún concepto debemos sentir culpa por compartir nuestra vida entre pañales y congresos, sacaleches y experimentos, amor y realización profesional.

María Eugenia FaríasInvestigadora del Conicet[email protected]

Estacionamiento prohibido

He visto con asombro que en la cuadra de avenida Avellaneda donde funciona la Dirección de Tránsito no se permite el estacionamiento de automóviles de personas discapacitadas a pesar de que el auto poseea el logo del símbolo internacional de acceso y el conductor poseea el certificado único de discapacidad, que les dan derecho al libre tránsito y estacionamiento indicado en las leyes 22.431, 24.901 y todas las leyes modificatorias. En la vereda de dicha repartición hay personal femenino que no permite el estacionamiento, en forma prepotente. No conozco la ordenanza municipal sobre este tema; sólo conozco los derechos que asisten a los discapacitados.

Jorge Miguel Wolters[email protected]

Inflación-Pobreza

El 11/12/17 LA GACETA publicó un articulo que sin vueltas afirma: “Sin ajuste y reformas no se podrá generar crecimiento ni bajar la inflación”, subscripto por la consultora Economía y Regiones, de la que subdirector y fundador es el actual ministro del interior, Rogelio Frigerio. Luego de varias explicaciones para justificar ajustes y más ajustes, advierte que la reforma previsional, el cambio de fórmula de ajuste en las jubilaciones, no alcanza, “ergo, se necesitan más recortes”. “Debiéndose efectuar algún recorte adicional en los subsidios económicos, es decir más aumentos de tarifas de luz, gas y transporte”. A la luz en los hechos este es el pensamiento y el plan del Gobierno nacional. El 29/12/17, LA GACETA publicó: “el equipo económico reconoció que se equivocaron al calcular la inflación 2017”, y reinciden haciendo futurologia, estimando la inflación 2018 15%, 2019 10%, y 5% 2020. Es muy poco serio hacer estos pronósticos, sin que medie un plan que contemple estos tres aspectos, inflación, desempleo y pobreza, indivisiblemente ligados. En mi opinión no sólo es erróneo el diagnóstico sino que los Muchachos, Chicago Boys, los sin corbatas, o como se llamen, se equivocaron de manual; es evidente la falta de experiencia y el total desconocimiento de la idiosincrasia y la historia política de nuestro país, oscilante y pendular de los ultimos 70 años. Insisten en aplicar recetas neoniberales, totalmente anacrónicas y perimidas que fracasaron una y otras veces. La solución es todo lo contrario: 1) debemos aceptar que nuestro país no está desarrollado en su verdadero potencial y en función de su perfil económico productivo, el crecimiento global está estancado en un tercio. 2) encarar un agresivo desarrollo, fundamentalmente aumentando la oferta de bienes y servicios hasta equilibrar oferta-demanda; este proceso lleva tiempo, no es automático; un solo ejemplo: valorar un nivel aceptable de pobreza e inflación se requiere 10 años de crecimiento seguido a un 10% anual. En cuanto a los mercados, está claro que por sí solos no resuelven nada, los manejan seres humanos que obviamente defienden sus intereses. Artículo de LA GACETA, 24/3/2016: “Nada mata tanto como la pobreza”. Barack Obama, entre otros conceptos, dijo ante jóvenes emprendedores: “El mercado no es malo, crea riqueza, bienes, servicios, innovación, libertad, al favorecer la iniciativa”; continuó que “las sociedades más exitosas del planeta están fundadas en una economía de mercado “. Pero admitió que ello no era suficiente. “Para estabilizar el sistema había que regularlo”. Justamente así está fundado el gran país del norte y no sólo regulado en los mercados; toda economía está regulada y con controles estrictos, especialmente costos y precios, convirtiéndolo en un país altamente proteccionista, políticas que cumple cualquier partido politico que gobierne.Un claro ejemplo, la Ley Agraria, art. 255 declaración “el trigo y el maíz, elementos básicos para la alimentación del pueblo de los EEUU, no se los podría producir sin la intervención del Estado Federal. Siendo este un país de neto corte liberal, no “neoliberal”. Por todo lo expuesto, insisto en que la política económica, que nada tiene de económica y sí mucho de financiera, expeculativa, está errada; la inflación, el desempleo y la pobreza seguirán vigentes. ¿Qué empresa va a invertir o crear empleo si el propio Estado nacional le posibilita una ganancia del 27% anual libre de impuestos (Lebac)? En resumen, el propio Estado propicia la inflación y los impactos negativos suman más desempleo y pobreza.

Juan Pablo Bernard[email protected]

Memoria

Ante burla despiadada/ del cambio que nunca llega,/ ese que hoy nos refriega/ el poder en las narices,/ ese que sigue un camino/ de muy claras directrices. Ante el horror de la muerte/ de héroes y ciudadanos,/ tantos y tantos hermanos/ que son parte de la historia,/ quiero que el pueblo no olvide/ que debe usar la memoria. Ante la obscena indecencia/ de quienes nos representan,/ los que sin pudor ostentan/ ese mal uso del poder,/ quiero que nuestra Argentina/ corrija ese mal proceder. Ante muchas amenazas/ de ataques y de anarquía,/ pido que esperen los días/ y no decaiga la lucha;/ llega el dos mil diecinueve,/ quiero ganarlo en las urnas. Democracia. Respeto. Libertad. Gaucho y Embrujado.

Marcos Darío Íñigo[email protected]

Economía de la colonia

Desearía agregar algunas reflexiones sobre un artículo aparecido en la sección Apenas Ayer del 9/2 firmado por el doctor Carlos Páez de la Torre (h), quien, gentilmente, hace mención a un trabajo de mi autoría titulado “Los cristianos nuevos portugueses y la economía de la colonia”, y transcribe un contrato de compraventa de ganado, en Tucumán, entre dos residentes portugueses de origen converso. La presencia de comerciantes portugueses en los territorios del Plata y Tucumán se remonta a las primeras décadas del período colonial: en 1619 el delegado Francisco Trejo, en carta dirigida a la inquisición de Lima informa sobre “esta mala gente que va poblando este puerto y dos gobernaciones: judíos huidos de Lisboa y del Brasil que bajo el título de ‘portugueses’ se encubren los unos con los otros…” Recordaremos, a propósito, que en el año 1580, estando unificados los reinos de España y Portugal, el rey Felipe II decide trasladar el Santo Oficio a Portugal por la existencia allí de una numerosa comunidad de cristianos nuevos “sospechosos de la fe”. Como consecuencia, muchos de ellos deciden emigrar a las colonias hispanoamericanas. “Sinceros o no, con o sin licencia, pronto llegaron a manejar todos los hilos del comercio colonial”. Eran hacendados, herreros, plateros, mercaderes y “gente de mar”. José Ramos Mejía dice que “en 1600 constituían ya la mayoría de la población blanca, siendo vanas las persecuciones intentadas por la autoridad civil y eclesiástica, pronto adquirían la calidad de vecinos desposados con las mozas de la ciudad”. Raúl A. Molina señala, a su vez, que “numerosos portugueses, hebreos en su mayor parte, tornaron entonces a reabrir los caminos de Córdoba y de Santiago del Estero, dando comienzo así a la función de distribuir las mercancías y el ganado que un destino inexorable desvía al Potosí”. A pesar del empeño de la corona por trasladar a la Península toda la plata de las minas potosinas a través de la línea Lima-Panamá-Sevilla, la única permitida, buena parte de ella se escurría ahora por la ruta del Tucumán-Río de la Plata-Brasil, rompiendo el cerco monopólico impuesto por la metrópoli. Algunos “portugueses” llegaron a ocupar altos cargos eclesiásticos. Tal es el caso de Fray Francisco de Victoria (descendiente de “judío natural, de señal conocido”), primer obispo del Tucumán, con sede en Santiago del Estero, quien organiza la industria textil, trae a los padres jesuitas e introduce las primeras maquinarias para hacer azúcar (“yerro, acero, calderos de cobre e peroles”) y realiza, el 2 de septiembre de 1587, el primer embarque de manufacturas santiagueñas con destino a Brasil, inaugurando así el puerto de Buenos Aires y abriendo las puertas del país al comercio internacional. En su homenaje, la jornada del 2 de septiembre ha quedado consagrada, en toda la República Argentina, como el Día de la Industria Nacional.

Arturo GarvichLas Heras 362San Miguel de Tucumán

Fe de erratas

En la página 15 de nuestra edición de ayer se nombró a la legisladora Sandra Mendoza como diputada nacional. Pedimos disculpas por la errata.

Resistir desde la solidaridad

Los que transitamos por veredas y calles de San Miguel de Tucumán nos convertimos, especialmente en los días de lluvia, en desafortunados peatones. Es la fiesta del individualismo y de la falta de solidaridad que nos pone en incómodos lugares de avasallamiento hacia nuestros derechos de ciudadanos. Las veredas hechas añico, dejadas a la buena de Dios, por desaprensivos propietarios a los que el municipio no controla; los dueños de perros que, con carita de” yo no fui”, miran para otro lado cuando los animalitos ensucian y exponen al peatón que vendrá, sin ninguna culpa ni remordimiento, a ser víctimas de situaciones indecorosas y hasta peligrosas _por los indeseables resbalones_; las obras en construcción que te obligan a escabullirte hacia zonas de riesgo y que poseen a menudo chapas colocadas sin seguridad que te hacen murmurar un Padrenuestro y, como si esto no alcanzara, los indeseables propietarios de automóviles que no reparan en acelerar para agarrar el semáforo en verde _o la cola del rojo_ sin que importe el oleaje desagradable que genera a los incautos peatones. Transitar por las calles es un capítulo más de esta historia del “sálvese quien pueda” que tiene a la sociedad cautiva en sus propias mezquindades y miserias, y que opaca a aquellos ciudadanos que entretejen una historia distinta de bondad y de respeto. Ernesto Sábato profetizó en su último ensayo, “La Resistencia”, que solamente podemos resistir, precisamente, desde la solidaridad entre seres humanos.

Graciela Jatib[email protected]


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