“En mayo, la inflación comenzará a transitar la senda del 1% mensual”

12 Feb 2018

Pablo Pero - Economista

La inflación se mantiene en niveles altos y así lo percibe la población, que ve cómo su salario se licúa en aumentos de precios superiores a lo previsto. El año 2017 cerró con una inflación superior al 24%, en niveles similares a los que vive el país desde 2010.

Para el primer cuatrimestre del año se espera que la inflación siga cerca del 2% mensual (a veces por abajo, a veces por arriba) impulsada por el aumento de tarifas. Desde mayo empezaría el camino hacia el 1%. Las expectativas de inflación acumulada anual, si se hace un relevamiento entre consultores e inversores, rondan entre el 19% y el 20% para diciembre 2018.

Los ingredientes de esta inflación son diferentes a la de años anteriores: antes se llegaba a estos niveles a pesar de mantener congeladas las tarifas de los servicios públicos y con un dólar siempre retrasado respecto de los demás precios de la economía. Estos dos factores complicaron la macroeconomía al punto de llevarla a un sendero insostenible. Sin embargo, no lograron doblegar la inflación. Desde 2016, en cambio, los subsidios empezaron a eliminarse (mejorando la situación fiscal) y el dólar a cotizar libremente (defendiendo la producción nacional). El aumento de tarifas y el dólar libre alimentan la inflación, y, a pesar de ello, esta se ha mantenido en niveles ya comunes para los argentinos. Este resultado indica que hay componentes que están disminuyendo.

El Indec estudia la inflación a través de tres grupos de bienes: regulados, estacionales y núcleo. Los regulados son aquellos que dependen de una regulación o tienen mucha carga tributaria, como, por ejemplo, combustibles, electricidad y transporte público. Este grupo aumentó durante 2017 más de un 40%, y representa alrededor del 18% de la canasta total de bienes. Los estacionales son las frutas, el turismo y la ropa. Durante 2017 aumentaron un 22%, y representan el 13% de la canasta. El resto de los bienes son los que dependen principalmente de la política monetaria del gobierno, estos se miden en la llamada inflación núcleo y representan el 69% de la canasta. En 2017 su aumento fue de 20%. En conjunto y como ya se dijo, los precios de los bienes aumentaron el 24% en 2017. Como puede observarse, la inflación núcleo es la que menos se incrementó: ello prueba que la política deflacionaria lleva un lento, pero certero camino.

La inflación actual se explica principalmente por la necesidad de financiar el déficit fiscal, que ya se ha probado en descenso gradual; el aumento de tarifas, que golpeará fuerte en el primer cuatrimestre del año para luego suavizarse; la inercia inflacionaria, que implica que hay muchos precios que se ajustan automáticamente y, por último, el valor del dólar. Estas causas nos indican que la inflación va a seguir su tendencia decreciente.

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