Condensan las ordenanzas y se encuentran con sorpresas

Los concejales Rojas y Macome trabajaron durante 2017 en un relevamiento de las normas municipales, para crear un Digesto local.

27 Ene 2018

Desde su creación en 1983, el Concejo Deliberante de Yerba Buena aprobó 2.075 ordenanzas, de las cuales hoy están vigentes 1.450. En el camino varias cayeron en desuso y no están vigentes (480), otras se derogaron (134) y algunas también se vetaron, total o parcialmente.

Dos concejales macristas, José Macome y Marcelo Rojas, han propuesto la creación de un Digesto municipal; es decir, un compilado de normas para que el vecino pueda consultarlas. Hasta el momento no están disponibles en la web las normas municipales, así que en cuestiones normativas los habitantes de Yerba Buena están a ciegas.

“Durante mi gestión anterior en 2007 comencé con la idea del digesto, pero nunca se trató en el recinto”, reconoció Rojas, y contó que lo que se hizo fue tipear una por una las ordenanzas para que estén online. El trabajo demandó más de un año de recopilación por parte de un grupo de 14 personas, conducido por un ingeniero, Alejandro di Battista; y por un abogado, Álvaro Avellaneda. “Espero que los concejales puedan verlo y analizarlo apenas arranque el período de sesiones ordinarias”, agregó.

Curiosidades

Este compendio contiene muchas ordenanzas que están vigentes, pero que no son aplicadas.

Algunas, por ejemplo, vinculadas a la creación de una biblioteca municipal y hasta de un club de la lectura para niños y jóvenes. Ambas normas son de 1984. Los fondos para el funcionamiento de la biblioteca de Yerba Buena iban a sacarse de la “infracción a la ordenanza de ruidos molestos” y de la ordenanza “que prohíbe la cría de animales dentro del municipio”.

También se sancionó una ordenanza ese mismo año para crear el “mercado dominical” con el que se quería fomentar la venta de flores, libros antiguos, numismática y artesanías, entre otras cosas. O, por ejemplo, la ordenanza que creó el premio al jardín más lindo del municipio.

En algún momento también se legisló para que existiera un registro “de obra de mano disponible” para cubrir necesidades de los pobladores de la zona, “como ser jardineros, albañiles, plomeros, empleados domésticos”.

Sin duda, según los ediles, a través de estas normas se puede trazar una línea evolutiva sobre las diferentes fases que atravesó la ciudad: de un pueblo de pocas casas con una impronta más cultural y de protección al medio ambiente a centro del boom inmobiliario.

Show de excepciones

A mediados de los ‘80 se proyectó, por ejemplo, la creación de un “club de abuelos” en un polideportivo del barrio Viajantes.

También hay varias ordenanzas vinculadas a la expropiación de terrenos para apertura de calles, creación de espacios verdes, de tributos municipales y de pavimentación de arterias principales.

En cambio, en 2004 ya se comenzó a legislar sobre las “urbanizaciones especiales” (N° 1374); hay varias normas que por la vía de la “excepción” les dan luz verde a construcciones de cocheras, de edificaciones sobre la línea de Retiro Obligatorio de algún local comercial, de urbanizaciones y de gimnasios.

También en 2004, Yerba Buena comenzó a perfilarse como una ciudad en la que se practican deportes al aire libre. Por eso, hay una ordenanza que propone la creación en el Centro de Salud municipal de una área de Medicina del Deporte para los que practiquen “en forma amateur o de alta competencia”.

Para equilibrar tanto crecimiento, en 2004 se propuso el programa “un niño, un árbol”. Consistía en plantar una especie autóctona “como consecuencia del nacimiento de un niño o niña de esta ciudad”. En 2005, por citar otro ejemplo, se bautizó a la rotonda del pie del cerro (Avenida Aconquija y Camino a Horco Molle) como Juan Pablo II. A su vez, la Casa de la Cultura se conoció con el nombre de Ricardo Rojas en los ‘80, pero actualmente se llama del Bicentenario.

A la pregunta sobre qué pasó con muchas de estas normas, Rojas responde: “Muchas están vigentes y ya no se las aplica, pero se lo podría hacer perfectamente”. Claro que con algunas salvedades. Hay una ordenanza de 1986 (había australes en lugar de pesos) que permitía a una línea de colectivos que diera “boletos de cambio” como vuelto.

Antecedente provincial

Hay un antecedente provincial de compendio normativo. En 2008, hubo una depuración del derecho positivo tucumano con la sanción del Digesto Jurídico de Tucumán.

Consistió en un relevamiento de las leyes que se dictaron en la Provincia hasta diciembre de 2007. En total, fueron casi 8.000 las disposiciones estudiadas durante ocho meses por una comisión especial de legisladores y de 40 asesores. Así, quedó vigente el 12% de las disposiciones.

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