De las sandalias del pescador a los zapatos papales que caminan por El Vaticano

16 Ene 2018
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FOTO DE WWW.INFOBAE.COM

La aparición en las primeras planas de los zapatos papales se produjo en 2008, cuando la revista Esquire eligió a Benedicto XVI como “el hombre de los accesorios del año”, y mencionó los exquisitos zapatos de cuero rojo que calzaba el Papa Emérito Joseph Ratzinger.

Si bien las especulaciones sobre los Prada papales llevaban años, la publicación estadounidense obligó al Vaticano, a través de su diario, L’Osservatore Romano, a desmentir la procedencia atribuida a los escarpines carmesí del Pontífice.

“El Papa no viste Prada, sino Cristo”, sentenció el diario, que en cambio recordó que tanto los zapatos como otros accesorios (los sombreros de ala ancha de Benedicto XVI, por ejemplo), habían sido rescatados de la antigua tradición papal.

En la Iglesia Católica

Durante el Imperio bizantino el rojo simbolizó poder y sólo podían llevarlo los emperadores y el propio Papa. Para la Iglesia Católica, el color también representa la sangre de los mártires que dieron la vida por Cristo.

Tiempo después, los medios llegaron por fin al hacedor de los escarpines del sucesor de Pedro, el artesano piamontés Adriano Stefanelli, y después al zapatero encargado de enmendar algún “rasguño” o cambiarles las suelas, el peruano Antonio Arellano, instalado con su local a unos metros de la Santa Sede.

En 2013, con la elección de Jorge Bergoglio como Francisco, el calzado papal volvió a acaparar la atención de la prensa mundial, que dedicó amplios artículos al asunto, aunque por razones opuestas a las de su predecesor.

Los zapatos del Papa argentino, hechos por el ortopedista Carlos Zamaría, impactaron por su sencillez y por suelas gastadas que descubrían a un incansable caminante.

Son de color negro, con cordones, número 42/43, de suela de goma en invierno y con un soporte especial. Básicamente feos y en las antípodas de lo que elogiaría una revista de modas, los zapatos de Francisco son los de un trabajador. “Nunca quería zapatos nuevos. Yo lo forzaba pero él me decía: ‘no, arréglelos, que con estos ando bien’”, reveló el hombre que en los últimos 40 años calzó al Papa.

En esa misma época, también fueron noticia los zapatos del ex presidente francés Nicolás Sarkozy, que además de tener un tacón de unos tres centímetros en su interior esconden un alza de otros cuatro centímetros para estirar el 1,66 m que la naturaleza le dio.

En el club de los zapatos masculinos con taco y alzas también entran el ex premier italiano Silvio Berlusconi, el actor Tom Cruise, el empresario italiano Flavio Briatore y, antiguamente, Luis XIV de Francia.

Es que como la socióloga y experta en moda Susana Saulquin le dijo a Télam, la elección y el uso de determinados zapatos es un símbolo de poder.

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