Gran historia de un argentino que conquistó España

un recorrido por la vida del futbolista que se convirtió en un emblema del Real Madrid.

07 Ene 2018
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LA SAETA RUBIA. Hawkey registra el paso de Di Stefano por River Plate. Se fue por diferencias con la dirigencia. cloud10.todocoleccion.online

Resulta al menos sorprendente que en medio de tanto que se publica en la temática deportiva irrumpa otra biografía sobre Alfredo Di Stéfano (Alfredo Di Stéfano, del periodista Ian Hawkey). Las anteriores son sus memorias, Gracias, vieja (2000), y Alfredo Di Stéfano: Historias de una Leyenda (2010), de Enrique Ortego y Luis Miguel González. Abundan, en cambio, biografías sobre futbolistas de actualidad, que a veces con menos de veinte años de edad parecen tener ya una singular vida para contar.

Di Stéfano era un futbolista al que se suele considerar el mejor de todos los tiempos, tomando en cuenta que aquellos, sus tiempos (y los del fútbol, y sobre todo los del deporte), eran totalmente diferentes a los de hoy. En la interesante portada del libro, en el que el emblema del Real Madrid fallecido el 7 de julio de 2014 luce una camiseta de la selección argentina, se cita a Diego Maradona: “Fue el más grande de todos los tiempos”. En la contratapa, Pelé dice lo mismo. Estas frases sirven para tener en cuenta su envergadura como jugador.

Hawkey hace un trabajo impecable: saca a la saeta rubia (tal su apodo) de la cancha para ponerlo en otros contextos, como el familiar o el de la España franquista. Antes, describe su infancia en Argentina y luego da cuenta de su paso por River, del que se fue por diferencias con la dirigencia. Recuerda su aparición como uno de los emblemas de la recordada revolución de argentinos en un fútbol colombiano desafiliado de la FIFA pero de todos modos bien pago. Allí jugó para el Millonarios, de Bogotá. Hace hincapié en su perfil gremial. También hay líneas dedicadas a su encuentro casual con el Che Guevara.

Contra el tiempo

Hay muy buen material sobre su casi incorporación al Barcelona, que perdió la pulseada a manos del Real Madrid a último momento. Finalmente se convirtió en el máximo referente histórico del Madrid, aunque no se pudieron evitar los conflictos con el presidente, el simbólico Santiago Bernabeu: dos potencias que se necesitaban, aunque el titular del club no tuvo empacho en bajarle el pulgar cuando Di Stéfano no quiso dar un paso al costado como jugador. En este punto, el libro se transforma en un relato sobre lo que hace el paso del tiempo. Di Stéfano no quería ser técnico ni mánager, comentará un allegado. El quería ser futbolista. Y entonces jugó hasta los 40. Se retiró en el Español, de Barcelona.

Después, como entrenador, sus buenas campañas con Boca y River en Argentina y con el Valencia en España no eclipsaron sus ansias de regresar al Real Madrid. “Observé que para estar bien con usted había que ser falso. Tuve muchas desilusiones y nadie me dio moral. Usted como padre me falló. Ahí se ve que nunca tuvo hijos, porque los padres siempre perdonan”, le escribió a Bernabeu en un acto de honestidad y dolor cuando estaban distanciados.

PERFIL

Alfredo Di Stéfano es el segundo libro del periodista inglés Ian Hawkey, quien por el primero, Historia del fútbol africano, recibió el premio National Sports Council’s Football Book of the Year. Hawkey suele desempeñarse como corresponsal desde Madrid para medios de su país.

Nunca se afianzó en selecciones nacionales: ni con la argentina ni con la española. Hawkey recuerda, entre todo esto, que no pudo enfrentarse en la cancha con Pelé. El día que debían jugar España y Brasil, el brasileño había sido expulsado por una patada en un encuentro anterior y Di Stéfano andaba con un problema en su pierna. “Los dos grandes de la posguerra sentados, inmóviles, viendo el partido que podría haberlos enfrentado”, señala el autor.

Es muy interesante la descripción de su secuestro en Venezuela, a manos de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional. Él fue la segunda opción al compositor Ígor Stravinsky. A Stravinsky lo descartaron porque “al ser mayor era demasiado frágil. Les preocupó que durante el secuestro enfermara o le pasara algo peor”.

Huella

Tal vez el punto flojo en las poco más de 300 páginas sea el detallismo en las jugadas: si la paró de pecho, si pensó tal o cual cosa, cómo le pegó y dónde se metió la pelota para determinado gol. A título personal creo que la riqueza de una biografía debe abundar más en la vida que se desconoce.

Di Stéfano es un libro muy recomendable para acercarse a una figura que marcó una época del deporte y que sirve como excusa para husmear cómo era aquel mundo desde lo social y lo político. No en vano dejó una profunda huella en el ámbito futbolero, que tanta incidencia tiene en estos tiempos.

© LA GACETA


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