13 Mayo 2004 Seguir en 
La Gendarmería detuvo en la noche del martes un camión cisterna con 28.000 litros de ácido clorhídrico, cuyo traslado no había sido autorizado por el organismo nacional correspondiente. El cargamento provenía de Córdoba y tenía como destino la provincia de Salta.
El transporte no tenía el permiso que debía otorgarle la Secretaría de Lucha contra la Drogadicción y el Narcotráfico (Sedronar), ya que el ácido clorhídrico es usado en la purificación de la pasta base de cocaína. Según se informó, los responsables del camión de la empresa Agroquímica SA. afirmaron que el producto cargado en la fábrica Atanor, de Río Tercero, estaba camino a Agroquímica El Carmen. Incluso, habrían mostrado una factura a nombre de esa firma, que usaría el líquido para elaborar fertilizantes y pesticidas. Por el momento, el hecho está identificado como una infracción administrativa, y no constituye una causa penal. Sin embargo, la investigación está siendo profundizada, para determinar si efectivamente el destino era la empresa salteña, ubicada en una zona fronteriza con Bolivia. Además de la falta de permiso, la posibilidad de un derrame del ácido habría causado preocupación entre los efectivos de la Gendarmería, que actuaron en cumplimiento de sus labores de rutina.
El transporte no tenía el permiso que debía otorgarle la Secretaría de Lucha contra la Drogadicción y el Narcotráfico (Sedronar), ya que el ácido clorhídrico es usado en la purificación de la pasta base de cocaína. Según se informó, los responsables del camión de la empresa Agroquímica SA. afirmaron que el producto cargado en la fábrica Atanor, de Río Tercero, estaba camino a Agroquímica El Carmen. Incluso, habrían mostrado una factura a nombre de esa firma, que usaría el líquido para elaborar fertilizantes y pesticidas. Por el momento, el hecho está identificado como una infracción administrativa, y no constituye una causa penal. Sin embargo, la investigación está siendo profundizada, para determinar si efectivamente el destino era la empresa salteña, ubicada en una zona fronteriza con Bolivia. Además de la falta de permiso, la posibilidad de un derrame del ácido habría causado preocupación entre los efectivos de la Gendarmería, que actuaron en cumplimiento de sus labores de rutina.





