13 Mayo 2004 Seguir en 
Eusebio Martín Gutiérrez no soportó la situación y se colgó de una enorme morera, a 500 metros de su casa del barrio Las Flores. En la vivienda, poco antes, había matado a su hija Lucrecia del Luján Cruz, de 14 años, ahorcándola con un látigo, luego de haberla golpeado.
Ayer a las 9.30, mientras la adolescente era velada en su casa, se escucharon dos disparos que llegaban desde un matorral cercano a la cancha del barrio Lomas de Tafí, aledaño a Las Flores. Hubo desmayos y gritos. "Creíamos que se habían tiroteado con él", contó uno de los vecinos. En realidad se trataba de disparos que había realizado la Policía, avisando que habían encontrado el cuerpo de Gutiérrez, colgando a 10 centímetros del suelo.
El martes pasado, cuando regresó de dejar a sus cuatro hijos menores en la escuela, Cira Cruz encontró el cuerpo de su hija en el piso de su humilde vivienda. Su esposo se había ido poco antes que ella, supuestamente a trabajar en la cosecha del limón. Pero cuando la Policía encontró los elementos de trabajo del hombre allí, este se convirtió en el único sospechoso del caso.
Guillermo Vicente Juárez fue uno de los vecinos que ayer, al amanecer, salió a rastrillar los montes de la zona junto a policías de la Guardia de Infantería Norte. Y fue quien halló el cuerpo del presunto homicida -dijo- siguiendo los yuyos quebrados y las marcas que Gutiérrez dejó en la tierra subiendo y bajando lomas.
Juárez vende golosinas en la puerta de la escuela Congreso, a la que concurría la jovencita, y la recuerda como una chica muy callada, discreta y de buenos modales.
Silvina y Cristian, de 14 y 16 años, eran amigos de la víctima y contaron que la madre de Lucrecia les dijo que el padre no la quería, y que no había querido reconocerla como hija propia.
Otra versión
Eso fue negado por las hermanas de Gutiérrez, Clara, Natalia y Micaela. "Se están diciendo muchas mentiras. Puede ser que él la haya matado; nos cuesta creerlo pero es posible. Eso es imperdonable porque era su hija; pero no es cierto que la haya violado o que haya sido violento", le dijeron a LA GACETA.
Lucrecia estaba embarazada de dos meses. "Es imposible que haya sido de él, como dicen los vecinos, porque él estaba en Río Negro, en la cosecha de manzana, y volvió hace un mes", afirmaron las hermanas de Gutiérrez. "Hay cosas que habrá que investigar, porque él no sabía todo lo que pasaba en la casa. Por ejemplo, la madre le dijo que Lucrecia había pasado de curso el año pasado, y era mentira. Además, está el tema del embarazo, y que ella trabajaba como niñera tres veces por semana y él no quería...", dijo Clara Gutiérrez.
La relación
Los amigos de la jovencita afirmaron que ella tenía un novio desde el año pasado, pero rehusaron dar su nombre. Ellos estiman que él podría ser el padre del bebé que ella esperaba.El cuerpo de Lucrecia fue trasladado desde la casa ayer a las 10, mientras su padre era descolgado de la morera. Fue sepultada en el cementerio de Chuscha, de donde la familia de su madre es oriunda.
Con la aparición del cadáver de Gutiérrez la Policía cerraría la investigación, ya que están convencidos de que la adolescente fue asesinada por él.
Ayer a las 9.30, mientras la adolescente era velada en su casa, se escucharon dos disparos que llegaban desde un matorral cercano a la cancha del barrio Lomas de Tafí, aledaño a Las Flores. Hubo desmayos y gritos. "Creíamos que se habían tiroteado con él", contó uno de los vecinos. En realidad se trataba de disparos que había realizado la Policía, avisando que habían encontrado el cuerpo de Gutiérrez, colgando a 10 centímetros del suelo.
El martes pasado, cuando regresó de dejar a sus cuatro hijos menores en la escuela, Cira Cruz encontró el cuerpo de su hija en el piso de su humilde vivienda. Su esposo se había ido poco antes que ella, supuestamente a trabajar en la cosecha del limón. Pero cuando la Policía encontró los elementos de trabajo del hombre allí, este se convirtió en el único sospechoso del caso.
Guillermo Vicente Juárez fue uno de los vecinos que ayer, al amanecer, salió a rastrillar los montes de la zona junto a policías de la Guardia de Infantería Norte. Y fue quien halló el cuerpo del presunto homicida -dijo- siguiendo los yuyos quebrados y las marcas que Gutiérrez dejó en la tierra subiendo y bajando lomas.
Juárez vende golosinas en la puerta de la escuela Congreso, a la que concurría la jovencita, y la recuerda como una chica muy callada, discreta y de buenos modales.
Silvina y Cristian, de 14 y 16 años, eran amigos de la víctima y contaron que la madre de Lucrecia les dijo que el padre no la quería, y que no había querido reconocerla como hija propia.
Otra versión
Eso fue negado por las hermanas de Gutiérrez, Clara, Natalia y Micaela. "Se están diciendo muchas mentiras. Puede ser que él la haya matado; nos cuesta creerlo pero es posible. Eso es imperdonable porque era su hija; pero no es cierto que la haya violado o que haya sido violento", le dijeron a LA GACETA.
Lucrecia estaba embarazada de dos meses. "Es imposible que haya sido de él, como dicen los vecinos, porque él estaba en Río Negro, en la cosecha de manzana, y volvió hace un mes", afirmaron las hermanas de Gutiérrez. "Hay cosas que habrá que investigar, porque él no sabía todo lo que pasaba en la casa. Por ejemplo, la madre le dijo que Lucrecia había pasado de curso el año pasado, y era mentira. Además, está el tema del embarazo, y que ella trabajaba como niñera tres veces por semana y él no quería...", dijo Clara Gutiérrez.
La relación
Los amigos de la jovencita afirmaron que ella tenía un novio desde el año pasado, pero rehusaron dar su nombre. Ellos estiman que él podría ser el padre del bebé que ella esperaba.El cuerpo de Lucrecia fue trasladado desde la casa ayer a las 10, mientras su padre era descolgado de la morera. Fue sepultada en el cementerio de Chuscha, de donde la familia de su madre es oriunda.
Con la aparición del cadáver de Gutiérrez la Policía cerraría la investigación, ya que están convencidos de que la adolescente fue asesinada por él.





