La UNT pone en debate su sistema de votación

Pasaron tres años y la Asamblea Universitaria no modificó el Régimem Electoral. Posturas diferentes entre decanos y consejeros. Discuten en el Superior si puede darse un voto “a viva voz” en 2018

20 Nov 2017
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ÚLTIMA POLÉMICA. En mayo de 2014 se concretó la Asamblea por la que fue electa como rectora Alicia Bardón. LA GACETA FOTO DE / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (ARCHIVO)

Las elecciones en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) están pisándole los talones a los funcionarios y a los estudiantes. Se acerca la renovación de autoridades (también se renuevan decanatos) y todo indica que el sistema de votación -aunque ha sido y es cuestionado- no se va a modificar. En estos tres años que lleva la Asamblea Universitaria reformando el Estatuto, este punto todavía no ha entrado en discusión.

No sólo no hubo avances, además, existen pocas chances de que el proceso de debate concluya antes de mediados de 2018 (los comicios serían en mayo). La sistemática falta de quórum ha puesto en riesgo la continuidad del proceso de votación de la Asamblea Universitaria.

Hace unos días ingresó al Consejo Superior un proyecto que propone la modificación de una resolución de 1999 que establece la modalidad del voto secreto y obligatorio en las elecciones indirectas. Lo que se pretende es que sea “voto público, nominal y a viva voz” (ver “Más transparencia”). En principio el texto, presentado por la consejera estudiantil Virginia Borigen, estará listo para ser votado durante la próxima sesión y hay quienes confían en que se va a aprobar.

Uno de los puntos sobre el que hay más reclamos, le achacan falta de transparencia, es el régimen electoral. Más aun habiendo causas en la Justicia Federal por la sospecha de la compra-venta de voluntades.

Durante la elección de 2014, que consagró a Alicia Bardón como rectora, hubo mociones en la Asamblea para que se votara a viva voz. No prosperaron. Los asambleístas terminaron votando en un cuarto oscuro a un costado del escenario del centro Cultural Virla, detrás de un banner.

Posturas

“Es una forma de transparentar, no debería ser un problema decir por quién se vota”, opinó José Luis Jiménez, decano de Ciencias Económicas. Sin embargo, aclaró que, aunque la decisión del Superior puede ser de peso, la última palabra la tiene la Asamblea.

En la vereda de enfrente se encuentra la postura de la decana de Filosofía y Letras, Mercedes Leal, quien hizo hincapié en que el voto secreto y obligatorio está amparado por la Constitución Nacional. “Así como el voto cantado tiene un viso de transparencia también el voto secreto conlleva la libertad de conciencia, por eso tiene rango constitucional. Para evitar las presiones”, argumentó. Además, dijo que no es equiparable una decisión que emane del Consejo Superior que de la Asamblea. “Creo que nosotros debemos discutir profundamente el tema, pero no sé si hay voluntad política de hacerlo porque hay intereses en todos los sectores”, indicó.

Por su parte, Adela Seguí, decana de Derecho, recordó el día de las elecciones de la fórmula rectoral de 2014 cuando le tocó presidir la Asamblea Universitaria. “Nunca imaginé que las elecciones se pudieran desarrollar de esa manera. Los sufragantes entraban a un cuarto oscuro, pero con el voto escrito porque después (al momento del recuento) tenían forma de origami (técnica de plegado de papel) o eran papeles gigantes escritos con felpones rojos”, mencionó Seguí, quien no dudó en catalogarla como “escandalosa”. “Mi cara de estupor por lo que estaba viendo debe haber quedado grabada (en algún registro periodístico)”, agregó.

El clima electoral tiñe las discusiones y algunos dudan de ahora que sea el momento para tomar decisiones. En 2014, la Asamblea decidió dejar el tratamiento del Régimen electoral para el final. “Creo que en este proceso de tres años capaz nos equivocamos en el orden del tratamiento de temas. Quizás deberíamos haber empezado por los más importantes, pero son errores y ya es tarde. Eso sí, hay que terminar de tratar todos los temas aunque sean engorrosos”, reflexionó Jiménez.

A principios de 2017, la actual rectora había señalado en una entrevista con este diario que cuando asumieron con José García, lo primero fue convocar la Asamblea para abrir el proceso de cambio de Estatuto. “Los 156 asambleístas han decidido que ese eje (Régimen electoral) se abordara al final y lo lamentamos porque los cambios en los sistemas electorales hay que hacerlos apenas empieza la gestión, y no cuando después cada uno va a opinar en función de qué le conviene dentro de la coyuntura del espacio que ocupa”, había opinado.

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